lunes, 17 de enero de 2011

Memoria y cuenta (atrás) // Por: Laureano Márquez

 Memoria y cuenta (atrás)
Quitando éste, quedan dos.
Dos mensajes a la Asamblea Nacional del que te conté.
    Mañana por primera vez en años, Esteban tendrá que hablar frente a personas que no le son absolutamente incondicionales. Naturalmente que la bancada oficialista está en la obligación de hacer más ruido que de costumbre, aplaudir más que de costumbre y más ovaciones de pie de las de costumbre. La bancada opositora está obligada a escuchar con más respeto que de costumbre y a aguantar el chaparrón, el deslave que seguramente le caerá desde la tribuna de oradores, sin el derecho a réplica que tanto agrada al poder, cuando lo ejerce.
    Pero mañana, mañana Esteban tendrá que ver caras que le son absolutamente desagradables, público que no le va a aplaudir, rostros que no van a asentir. Eso para alguien con tanto dominio del auditorio (¡nunca tan bien dicho!), es complicado.
    Los ojos se te van siempre para el que mira feo; hacia el que, moviendo la cabeza, muestra desagrado; al que bosteza sin taparse la boca.
    Mañana es un día interesante. Es el comienzo de un entrenamiento que la gente del gobierno no había hecho en años. Sentarse al lado del que piensa diferente. Escuchar al que piensa distinto. Oír argumentos en contrario de esos que te ponen a pensar, de esos que te confrontan con el “¿y no será verdad?”.
    Mañana es la antepenúltima “memoria y cuenta”. Antepenúltima ya suena a final, a que hay algo que termina, un límite que se acerca, un vencimiento próximo, unas maletas que hay que hacer, muchas fotografías que guardar y quizá hasta muchas cosas que ir ocultando. Quizá, ¿quién quita?, a uno de los que allí estarán sentados tendrá que colocarle la banda presidencial y darle un abrazo. Mañana comienza el entrenamiento. Aunque ya estamos acostumbrados a que más que “memoria y cuenta” el tercio nos “cuenta sus memorias”… Tribilín, arañitas, La Llorona, El Silbón… seguramente, cabrá esperar una soberana mentada de madre a Insulza y a los traidores a la Patria con medio hemiciclo de pie enardecido. Todo se ha vuelto tan predecible. Nada nuevo bajo el sol…
    ¿Nada nuevo?… Sí habrá algo nuevo esta vez: La oposición allí presente le recordará a Esteban, que 52% de la población (por ahora) no está de acuerdo, no acepta, no se la cala. Le recordará que el país es más que gente aplaudiéndole a rabiar todo lo que dice. Pero, sobre todo, le recordará en esta antepenúltima memoria y cuenta, que la cuenta que verdaderamente cuenta es la regresiva que para él ha comenzado. Eso su rostro no lo podrá ocultar. Quizá sea oportuno que en ciertos momentos, mientras habla, las cámaras de TV hagan como cuando toman la palabra los diputados opositores: toma fija de la pared del fondo. Así que como diría Lázaro Papaíto Candal: ¿Y mañana?… ¡¡¡Aaay mañana!!!

¡No se lo pierdan, hermanos!…
Laureano Márquez
                                   14 de Enero, 2011

DATOS PERSONALES

Mi foto
Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, segun resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento -SAR- Cursó estudios de Maestria en Ciencia Politica en la USB. Presentó el Trabajo de Grado: "Politica Militar,Misión de la FAN y Soberanía Nacional, a partir de 1999." Fue asignada la fecha de defensa pero el primer Jurado lo mandó a corregir -nos pronunciamos por escrito y presuntamente no gustó la motivación.- Se corrigió y se redujo el estudio a 50% y se presentó de nuevo a la Coordinación. Designaron dos Jurados adicionales y se INHIBIERON. El Dr. Frederick Welsch, -Tutor de la tesis- salvó su voto. No obtuvo el Grado. ¿ORDEN DE LA REVOLUCIÓN?

AURELIO BALDOR