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sábado, 30 de noviembre de 2019

DENUNCIA: La tragedia del pueblo Yukpa que huye de Venezuela.


La tragedia del pueblo Yukpa que huye de Venezuela. 

noviembre 29, 2019



La crisis económica de Venezuela tiene en peligro la supervivencia de los Yukpa, una comunidad indígena ancestral que se ha visto obligada a emigrar en busca de comida.
Por siglos los Yukpa han habitado la Serranía del Perijá en el estado Zulia, pero al menos 350 de sus integrantes viven desde hace tres años en un improvisado campamento a la orilla del río Táchira, en la ciudad de Cúcuta en Colombia.
La tribu vive en condiciones precarias, pero de momento no creen que volver a Venezuela sea una opción. “Aquí estamos haciendo un trabajito, buscando chatarra. Los niños comen una sola vez”, contó a Venezuela 360 Dionisio Finol, uno de los dos caciques del campamento levantado en Cúcuta.
“Hoy me fui a recoger chatarra y con eso estoy manteniendo a los hijos míos”, agregó, para describir uno de los más severos problemas que enfrenta la tribu: El hambre.
En Venezuela, los Yukpa se dedicaban a la agricultura, y parte de lo que producían lo vendían para comprar alimentos básicos como arroz o pasta. Pero lo inflación convirtió a estos alimentos en artículos de lujo.
“Uno no compra con la plata de Venezuela, está muy caro, y no se consigue lo que es medicamentos y alimentos. Aquí en Colombia no importa, uno está trabajando y uno come”, explica José, el otro cacique del campamento.
“Nosotros nos quedamos aquí y los hombres salen a buscar pimpinas para comer. Estamos rebuscando para comer y hacer al menos sopitas”, cuenta Noremi Romero, mientras le cocina a sus ocho hijos. Sin embargo, aunque estos testimonios dan la idea de que la tribu no padece hambre, lo cierto es que los niveles de desnutrición amenazan la futura subsistencia, siendo los niños, los más vulnerables antes la escasez de comida y nutrientes que sustenten su proceso normal de crecimiento.


Ayuda limitada
Tradicionalmente los Yukpa han estado divididos en dos grupos, los que habitan la serranía del Perijá del lado colombiano y los que se ubican en territorio venezolano.
La atención gubernamental que reciben los Yukpa venezolanos es limitada porque que no tienen el reconocimiento legal de Colombia como indígenas binacionales, por lo tanto, no tienen el mismo acceso a los programas sociales de los Yukpa que han vivido en la serranía del Perijá del lado colombiano y quienes son cobijados por la jurisdicción indígena especial.
A finales del siglo XVI, para sobrevivir a la violencia de los conquistadores españoles, los Yukpa se refugiaron en las montañas del Perijá. Hoy es el hambre la que amenaza la existencia de un pueblo obligado a abandonar su refugio ancestral en busca de comida.
 
 VIDEO: La tragedia del pueblo Yukpa que huye de Venezuela Voz de América / YouTube

FUENTE: VOANOTICIAS 


miércoles, 21 de agosto de 2019

MADERA OLOROSA, PRECIOSA MADERA. Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV. Parte II.



MADERA OLOROSA, PRECIOSA MADERA.
Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV. Parte II.

Estábamos por culminar, mi primera misión de capitán de Nave, en el Helicóptero UH-1H en  Santa Rosalía de Palermo. Estado Bolívar, en Agosto de 1980, y luego de abastecer los últimos puntos de acopios en las comunidades, nos disponíamos a salir para Ciudad Bolívar, por razones de rendir un informe a la Gobernación del Estado, culminar la misión, y aportar los datos necesarios, que se requerían en el Comando de la Guarnición, de la V División de Selva.
Pero en todo tiempo, estábamos a la escucha del radio HF en la frecuencia de la Defensa Civil, que en esa oportunidad era dirigida por General (FAV) Cesar Guerrero Zambrano, quien se desempeñaba como Director Nacional. Ese día observamos que había mucha premura y requerimientos de aviones, combustible en pipotes, y personal de Búsqueda y Salvamento (SAR) en las comunicaciones del ente gubernamental. 
Solicite permiso de comunicaciones y me identifiqué por el radio de la Defensa Civil. Este es el helicóptero de la Fuerza Aérea Venezolana, 4134 y el operador respondió: Adelante.  Quién modula por ahí? Contesté el Teniente Sammy  Landaeta Millán. Al momento me respondió, Enrique Santi Blanco, el operador de la BLAZER de comunicaciones, denominada: TIBURÓN  quien estaba ultimando algunos detalles de una determinada operación de Búsqueda y Salvamento (SAR).
Le pregunté: Que está pasando Santi? Y me contestó se hundió una Falca en el Rio Orinoco y a bordo de la embarcación estaba el Grupo Madera. Le pregunte: Donde? y me dijo en Samariapo, cerca de Puerto Ayacucho y a la vez preguntó. Dónde estás tú Sammy?  y le dije, en Santa Rosalía de Palermo, cerca de Caicara del Orinoco, y además le manifesté. Estoy a la orden de la Defensa Civil, y en vista de que la misión era compatible con la que nosotros realizábamos, manifesté:  vayan buscando la autorización con la Fuerza Aérea Venezolana, para trasladarme allá, porque yo estoy muy cerca del sitio del suceso, y el tiempo de repuesta, era relativamente corto.  
Me dijo: Seguro. Conteste: Voy a echar combustible y a recoger  el equipaje para  proceder a Puerto Ayacucho, y me comunico contigo al despegar, para ver que instrucciones que tiene la Defensa Civil Nacional, y por supuesto el Comando de la FAV.   
Echamos combustible, recogimos nuestros efectos personales, prendimos el helicóptero y salimos  a un nuevo destino,  enmarcado en la misma misión de ayuda a personas en peligro. NO sentíamos fatiga, pese a los días que  teníamos cumpliendo la misión asignada, porque estaba presente una  nueva faceta, que también requería SALVAR VIDAS y ya estábamos en el  aire, en ruta para Amazonas. Nos reportamos a la Defensa a Civil Nacional, al Centro de Control de la FAV  y al Grupo 10, unidad que nos  dio las instrucciones de incorporarnos al operativo, por la premura del caso de la tragedia que envolvía al Grupo Madera y sus integrantes. 
Cuando llegamos a Puerto Ayacucho, ya estábamos prácticamente sobre la puesta del Sol y en esos precisos instantes, estaba aterrizando un avión que trasladaba al Dr. Charles Brewer Carias, Ministro de la Juventud de Venezuela. Al instante lo saludamos, ya  nos conocimos de otras operaciones en el territorio nacional y allí estaba presente el Lic. Julio Lescarboura experto en operaciones SAR y ampliamente conocido en Venezuela y el exterior, por sus participaciones en labores y materia, de Búsqueda y Salvamento (SAR).  
Nos dispusimos a reabastecer el helicóptero con JP-1  y el Ministro Brewer Carias se quito la camisa  y comenzó a  abastecer la aeronave, mediante una bomba  manual de trasegar combustible, que así permitía aliviar el trabajo del Jefe de máquina y de la tripulación en general, completando el tanque con al menos  3 pipotes de 200 litros cada uno. Al terminar me dijo: Me lleva a Samariapo Capitán? y le conteste que si, aduciendo los riesgos del  vuelo, la puesta del sol y las limitaciones del helicóptero monomotor, en operación nocturna,  pero la misión lo ameritaba.
Instruí al Teniente (Av.)  Leonardo Méndez Martínez, piloto del Alouette III que ya estaba en la zona,  que nos dividiríamos el área de búsqueda en dos sectores principales, sobre el rio Orinoco.  Nos vamos señor ministro? Sí, y despegamos hacia Samariapo. El vuelo era de unos 20 o 30 minutos per no dejaba de ser riesgoso, por la entrada de la noche. Las unidades del Ministerio de la Juventud, la Defensa Civil  y otros organismos fueron colocadas en un sitio amplio cerca del rio Orinoco para demarcar con sus luces de los carros,  el área de aterrizaje, que también se podía hacer, utilizando algunos mechurrios. Hicimos un vuelo sin novedad, las luces internas del helicóptero funcionaban a la perfección y tanto la luz de aterrizaje como la luz de búsqueda, estaban operativas y además, teníamos como aval que habíamos efectuado algunas misiones nocturnas en el aérea de BAEL en el Helicóptero Alouette-III  que daba cierta ventaja, al hacer un vuelo nocturno visual. 
Como acotamos lo hicimos en 20 o 30 minutos con todas los procedimiento repasados verbal y manualmente. Aterrizamos en Samariapo próximos a la 7 y 30 de la noche. Los carros apostados en el área cercana al rio y unas viviendas,  nos brindaron una excelente perspectiva del patrón de tráfico y el aterrizaje que se efectuó sin novedad, muy cerca de Rio Orinoco que allí es caudaloso, pero no tanto, como lo conocemos frente a Ciudad Bolívar.  Nos dispusimos  a comer algo, que nos prepararon las mismas personas que estaban en el operativo, además de los miembros de la comunidad. Hasta hoy, NO sé decir donde dormí, pero asumo que fue dentro del Helicóptero.
Caí como una piedra pero ya a las 6 y 30 de la mañana estábamos en operación que realizamos por supuesto, por varios dias. Ya estando en el aire, las misiones y las alertas eran muy comunes pero también muy riesgosas, mientras yo volaba en el área de Samariapo, el Tte. Leonardo Méndez Martínez lo hacía en la zona de  Puerto Ayacucho y áreas circunvecinas.
Las espumas  que trasladaba el caudal del Orinoco  se confundían con presuntas personas que se desplazaban rio abajo que buscábamos en los Raudales de Atures, pero generalmente resultaban infructuosas, donde se podrían ver -paradójicamente-  los restos de madera de la embarcación siniestrada, pintadas de azul claro y colocadas en forma vertical como que estuviesen señalando hacia el cielo. Era una tragedia local, folklórica, cultural, religiosa, y  en general Nacional.
No  era una tragedia de blancos, de negros, de indios, de ricos o pobres, de civiles o militares, o de miembros de un partido político o NO. Todos estábamos consternados por el evento acaecido y no podíamos solucionar la angustia el dolor y la preocupación de amigos, familiares y sobrevivientes del Grupo Madera, y con el ejercicio de la misión y la presión constante de la operación, revisábamos cualquier indicio, cualquier información, cualquier dato, así fuese especulativo o esotérico.
Como acotamos antes, la zona  la habíamos dividido en dos áreas operacionales que centralizaban el aérea de búsqueda  solamente sobre el rio y sus márgenes.  Les confieso que NO  se definir cuantos dias pasaron, pero volábamos cada día, cada hora y cuando hubiese cualquier rayo de luz.  El Grupo Madera se había extinguido en las aguas del Orinoco. Los familiares y sobrevivientes  mantenían un estado de pesadumbre, que a pesar del tiempo, NO olvidaremos jamás. Revisando la internet conseguir un escrito del Licenciado, Enrique Alberto Martín Cuervo, del Grupo de Rescate Humboldt, quien nos deja una descarnada semblanza informativa, y fotográfica, de la operación, en: "SOLO SE MOJARON Y EN LA ORILLA ESTAN". 
Dos eventos más, marcaron la ejecución de la misión. De pronto nos vimos rebasados en el aire por un avión que al parecer era una Cessna 310. Preguntamos a la torre de control y NO había ninguna aeronave autorizada para el área de búsqueda. Tratamos de hacerle indicativos al piloto para que se alejara del aérea de operaciones y eso nos llevó, a una forma inédita, de una especie de interceptación aérea, donde el vuelo en formación con la aeronave incursora,  hacia contraste entre el plano del avión y la pala del rotor principal del helicóptero, que reseñó con una fotografía un diario de circulación nacional.   Logramos hacer que el piloto descendiera, e hicimos que aterrizara, y realizamos  un aterrizaje corrido por la pista de Samariapo, para impedir el despegue de la aeronave. Aclarada la situación, las autoridades permitieron, que la aeronave regresara a Colombia y al parecer se trataba de un médico que venía a prestar servicio en la comunidad colombiana de Casuarito y decidió incorporase a las labores de búsqueda   sin autorización y gracias a Dios, NO pasó nada.
El segundo evento se refiere, al aterrizaje que realice en una piedra del Rio Orinoco cerca de donde estaban incrustadas las maderas que habían quedado como testigos de la tragedia. Esperábamos que ese sitio nos indicara,  si habían personas que pudiesen haber quedado atrapadas dentro de los restos. Los caudales eran muy fuertes. Me baje del Helicóptero UH-1H y lo deje encendido mientras inspeccionaba personalmente el lugar con otras personas  que revisaban a cierta distancia la disposición de los restos de la Embarcación. Cuando me monté y me amarré en el helicóptero, me abrí los cierres de la botas de vuelo y le dije a la tripulación, esto NO está en los manuales de emergencia, pero hay que tenerlo presente cuando se vuela sobre el agua.
Instantes después, sentí que la maquina se inclinaba hacia atrás y el copiloto Mijares levanto el paso colectivo y despegó. Las revoluciones se cayeron y comenzó a sonar la señal auditiva de bajas revoluciones del motor, pero el helicóptero estaba en el aire, pero NO respondía. Ahí vi que tenía dos opciones: La primera tirar la maquina al rio y la segunda, tratar de arborizar sobre unos arbustos o arboles  de una isla que estaba al frente de la piedra del centro del Orinoco. Decidí por esta última,  y cuando me disponía a impactar sobre las copas de los arboles, gire el acelerador en el sentido de las agujas del reloj y  el helicóptero aceleró y cogió altura sobre la margen sur del padre rio.  Ajusté las revoluciones. Constaté el régimen de 6600 RPM y vi a los lejos las copas de los arboles de la Isla diciéndole al copiloto Humberto Mijares: Me debes una caja de cerveza, y la dejamos para el venadeo en el Grupo 10. El Teniente Mijares dijo;  entendido mi teniente y Flores Lugo dijo, no las tomaremos en el venadeo, allá en BAEL.
Regrese a Puerto Ayacucho y pase por la jefatura del Aeropuerto para pedir un teléfono prestado para llamar a mi Comando en Maracay y notificar lo riesgoso que se había tornado la misión, y solicitar un relevo, el cual NO fue posible, por la indisponibilidad de pilotos clasificados. Recuerdo que en el lugar, estaba el Periodista de RCTV, Alexis Rosas,  utilizando una máquina de escribir,   quien me preguntó: Todo bien, capitán?  y le dije: todo bien Licenciado.
Terminé de volar ese día y me fui al hotel donde nos habían alojado, y espere mi turno para la cena que mandé a preparar. NO sé si había almorzado, solo  pensaba cenar, bañarme y acostarme a descansar, pero cuando el mesonero empezó a traer las comidas de otras personas,  le dije tráigame a mí  un Ron con pepsi-cola, que yo se lo cancelo aparte.
Antes de la comida, el  Señor me sirvió la bebida, frente a todos. Alguien se me acercó y me preguntó. Que celebra Capitán? Y le dije NADA. Solamente me voy a tomar un ron, porque me está matando el cansancio, la fatiga, y el estrés, de esta misión, y  le dije: MADERA OLOROSA. PRECIOSA MADERA, que  NOS AFLIGE Y NOS GOLPEA, pero gracias a ella, y a  Nuestro Señor Jesucristo; hoy logramos, sobrevivir. Gracias Señor. QUE LOS FIELES DIFUNTOS DESCANSEN EN PAZ. Amén.

Cita: “La existencia es el primer bien: y el segundo es el modo de existir.”
Simón Bolívar.


Coronel  ® (FAV) Sammy Landaeta Millán.
Naguanagua, 20 de Agosto de 2019
@ProtestaMilitar
sammylandaeta@gmail.com


FOTOGRAFIAS SUPERIOR E INFERIOR:  Por cortesia de rescate.com


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viernes, 30 de marzo de 2018

VENEZUELA: De la cárcel al cementerio: La tragedia de #PoliCarabobo Por: Pamela Toledo (FOTOS) @la_patilla



Los deudos llevan el ataúd de Javier Rivas, uno de los presos que murió durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Los deudos llevan el ataúd de Javier Rivas, uno de los presos que murió durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
 De la cárcel al cementerio:
 La tragedia de PoliCarabobo (Fotos)
Mar 30, 2018 11:23 am
Publicado en: Destacados, Nacionales, Sucesos

Familiares con lágrimas en los ojos, desconsolados, recibían el día de ayer 29 de marzo, Jueves Santo, los cuerpos de varios reclusos quienes murieron tras el motín que se presentó en la Comandancia de la Policía de Carabobo.
Por Pamela Toledo / LaPatilla.com
Este es uno de los incidente más trágico de los últimos años por la superpoblación en el sistema carcelario de Venezuela. Y uno de los sucesos que supera los ocurridos como el de la cárcel de Uribana, en 2013, con 61 muertos, y en la cárcel de Amazonas en 2017, con 38 muertos.
Aún no se conocen los detalles oficiales de cómo se originó el incendio, pero el fiscal designado por la Constituyente Cubana, Tarek William Saab, confirmó la muerte de 68 personas incluida dos mujeres que se encontraban de visita en el centro de reclusión.
La gente se aflige durante el funeral de Javier Rivas, uno de los reclusos que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, en el cementerio de Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
La gente se aflige durante el funeral de Javier Rivas, uno de los reclusos que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, en el cementerio de Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Varios familiares dijeron que, de acuerdo con el relato de los presos que sobrevivieron, habría ocurrido una revuelta entre presos y policías. Agregó uno de ellos que a “un grupo de detenidos nos trasladaron hacia la cancha, pero nos echaron gasolina. El motín comenzó porque hubo un enfrentamiento con los policías”.
No son 68. Nosotros contamos 120 los muertos aquí”, indicó un detenido que no se identificó.
Se pudo conocer que al menos 43 cuerpos ya habrían sido entregados a los familiares de las 68 personas fallecidas.
Familiares de los reclusos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionan frente a una funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Familiares de los reclusos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionan frente a una funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Además se conoció que 47 personas fueron trasladadas a la cárcel de Tocuyito y que 53 reclusos permanecían en la Comandancia de PoliCarabobo.
La comandancia policial de Valencia, en el estado Carabobo, como muchos centros de reclusión en Venezuela, tiene más presos de los que se puede recibir, denunciaron varias organizaciones de derechos humanos.
Familiares de Javier Rivas, uno de los presos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionó frente a su camino durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Familiares de Javier Rivas, uno de los presos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionó frente a su camino durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Los deudos llevan el ataúd de Javier Rivas, uno de los presos que murió durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Los deudos llevan el ataúd de Javier Rivas, uno de los presos que murió durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, durante su funeral en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Mourners look at the coffin of Javier Rivas, one of the inmates who died during a riot and fire in the cells of the General Command of the Carabobo Police, during his funeral in Valencia, Venezuela March 29, 2018. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Mourners look at the coffin of Javier Rivas, one of the inmates who died during a riot and fire in the cells of the General Command of the Carabobo Police, during his funeral in Valencia, Venezuela March 29, 2018. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

Familiares de los presos esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Familiares de los presos esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Familiares de los presos esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Familiares de los presos esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Los familiares de los presos hablan con un oficial de policía mientras esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Los familiares de los presos hablan con un oficial de policía mientras esperan información luego de un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Peggy Ruiz, madre de Brayan Silva, uno de los reclusos que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, reacciona junto a familiares fuera de la funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Peggy Ruiz, madre de Brayan Silva, uno de los reclusos que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, reacciona junto a familiares fuera de la funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Peggy Ruiz, madre de Brayan Silva, una de las reclusas que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, reacciona mientras se apoya en el coche fúnebre frente a la funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo. 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Peggy Ruiz, madre de Brayan Silva, una de las reclusas que murió durante un motín y un incendio en las celdas de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, reacciona mientras se apoya en el coche fúnebre frente a la funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo. 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

Familiares de los reclusos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionan frente a una funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Familiares de los reclusos que murieron durante un motín y un incendio en las celdas del Comando General de la Policía de Carabobo, reaccionan frente a una funeraria en Valencia, Venezuela el 29 de marzo de 2018. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins


FUENTE: LA PATILLA

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Hoy 10 de Diciembre de 2010 es el día de la FUERZA AÉREA VENEZOLANA -FAV- Paladín del Espacio Soberano; y en el marco de la celebración del 90° Aniversario de su creación, acaecida el 10 de Diciembre de 1920, DENUNCIAMOS, RECHAZAMOS y NO ACEPTAMOS el cambio de fecha, hacia el 27 de Noviembre promulgado por el SOCIALISMO VANDÁLICO que pretende imponernos el COMUNISMO en Venezuela, amparándose en el ejercicio de una NARCO DICTADURA CONSTITUCIONAL que hoy desconoce el 10 DE DICIEMBRE. DÍA DE LA FAV. Para seguir leyendo haga click sobre la imagen........Gracias