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miércoles, 4 de septiembre de 2019

¡EL PLAN “B”! Por. Enrique Prieto Silva Opinión. Venezuela.











¡EL PLAN “B”!

Enrique Prieto Silva
Domingo, 01 de septiembre de 2019
La situación política venezolana ha puesto en boga el concepto de plan u opción denominado “B”, que obviamente, sería un reemplazo del plan u opción “A”, tomado este último como el tipo ideal o más sustentable, para la conducción operativa hacia un fin determinado o en cumplimiento de un objetivo.
Es muy claro y preciso el sentido interpretativo de las opciones, por cuanto se justifica el proyecto sobre bases concretas o formas de acción perfectamente implementadas, en base a suposiciones reales y concretas puesta de manifestaciones como posibilidades en la ejecución de un plan.
Nuestra intención con este escrito es dar claridad a una posible confusión existente en planificadores políticos, quienes siempre promueven para las propuestas, formas de acción que nada tienen que ver con el plan que se encara y propone, y que lo que sugieren muchas veces es la contradicción del sentido fáctico de las acciones que se prevén en el proceso de planificación, el cual puede sugerir la necesidad de prever propuesta de acciones distintas necesarias, cuando se visualizan posibles antagonismos que pudieran poner en peligro el cumplimiento del objeto establecido en el plan, dada la dificultad[M1]  que pudiera resultar cumpliendo la forma de acción que denominamos “A”.
    Asumiendo que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, debemos aclarar que el denominado “plan B”, no es otra cosa que un plan o planteamiento diferente al que se asume con la propuesta del “plan a”; una forma de acción diferente para cumplir el objetivo, pero tomando como base que se cumplan las presunciones diferentes previsibles, que pudieran poner en peligro la ejecutoria del plan original. Esto queda muy claro en la instrucción militar, cuando se aprende que, para la elaboración de un plan de operaciones se generan varias formas de acción, considerando cada una de ellas, para ejecutar el plan considerando cada una de las presunciones previstas en la apreciación de la situación.
Para muchos, son planes obligatorios a preparar, pero para quienes conocen la técnica de la planificación, saben que conforme al estudio estratégico, cada forma de acción se elabora considerando los posibles obstáculos previstos, y cuando existen antagonismos insalvables o ineludibles, que realmente puedan hacer cambiar  la ruta en un plan. Es decir, con el inicio o marcha en la ejecución de un plan, se pueden eludir las rutas antagónicas que no ofrezcan posibilidades de rechazo real de la acción, pero no aquellas que puedan ser superadas sobre la marcha. Es lo que en la teoría militar para la conducción de operaciones se denomina “cambio a órdenes verbales”, que no es otra cosa que ese cambio de acción sobre la marcha, que habiéndose previsto su posibilidad, no generará frustraciones ni perdida de la iniciativa en el plan.
En conclusión, queremos dar luz a los pesimistas que siempre ven la posibilidad del fracaso de un plan de acción, porque no se divulga un “plan B”, o porque no se publican las posibles estrategias cuando se elabora un plan, para estar seguros de que no fracasará. ¡Craso error!, las estrategias no se deben divulgar, porque ello sería enseñar al adversario las armas de ataque, dándoles la oportunidad para cambiar su estrategia, que es también un plan contrario.
No olvidemos lo que antes dijimos: “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, de allí, que cuando fracasa la política, generalmente viene la guerra, que al fin de cuentas, tendrá que enfrentarse con planes de guerra, continuando con la ejecución de un plan de operaciones bélicas y no creo que sea buena idea dar a luz las estrategias para enfrentar al adversario.  

@Enriqueprietos


domingo, 18 de agosto de 2019

¡LA REVUELTA MILITAR! Por: Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela



¡LA REVUELTA MILITAR! 

Enrique Prieto Silva 
Jueves, 15 de agosto de 2019 

Pareciera una paradoja atacar al militarismo, cuando muchos claman por una intervención militar para acabar con este desastre en que vivimos. Mayor incoherencia, cuando algunos de los aclamadores, piden la intervención extranjera sea como fuere, intentada por fuerzas militares en una coalición o con fuerza integrada por militares autóctonos en el exilio. 

Sin dudas, es una posibilidad que no puede descartarse, porque es real; sin embargo, el hecho de que la resistencia opositora en Venezuela no haya cedido a la rendición ni a la lucha democrática y que sea respetada por el régimen, da la confianza que debemos tener, de que el gobierno agoniza y cederá en lo que se le pida. Sabe que el mantra del 23 de enero pasado no es cuento y se hará realidad, cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. 

Ya lo hemos dicho muchas veces, la crisis venezolana no es una novedad del siglo XXI, ella es un resultado que aparece, como lo asientan algunos historiadores, con un tiempo estimado de aproximadamente 30 años; lo que fue en al pasado la normalidad de una vida; por ello, si analizamos el tiempo trascurrido desde la insurgencia de Chávez, que ha sido la última escalada militar, y como vemos, estamos al final del ciclo. 

No obstante, debemos analizar las incidencias del ciclo que termina, que pareciera tener una peculiaridad específica, toda vez que si bien es cierto que comienza con un intento de golpe de estado, como lo vemos en lo clásico, el inicio del verdadero gobierno comienza con una elecciones, que pudiéramos llamar libre, cuando es electo presidente, siendo entonces, al iniciar su gobierno, cuando los pancistas y aduladores, la mayoría intelectuales y militares acompañantes del intento del 4F, quienes inician y fortalecen el militarismo, que aún efervesce y se mantiene en el poder bajo el gobierno de Maduro, intentando recuperar su liderazgo con la figura del general Vladimir Padrino, quien con el cargo de ministro de la defensa asume el rol de procónsul del chavismo moribundo, aprovechando y utilizando el poder que le da ser jefe administrativo y conductor militar de la FAN. 

Y he aquí el dilema que enfrenta el país, que es asumido por algunos como que existiera un poder o gobierno de las fuerzas armadas, a las que hay que hacer rendir con las intervenciones de otros militares o de las fuerzas extranjeras. En realidad, lo que existe es un gobierno declarado usurpador, rechazado por muchos países y que enfrenta junto a sus más cercanos líderes la presión extranjera con medidas políticas, jurídicas y económicas a manera de presión para que cese la usurpación, pero existe el problema de que el general Padrino asumió el papel de protector en nombre de la FAN, que es lo que se ha querido ver como el gobierno militarista, rechazado también por los militares profesionales, que no se sumaron a la perversión de la participación de la política, como fue avalado por el TSJ, creando la impresión de que son las fuerzas armadas las que mantienen el poder, atendiendo al mandato militar del general Padrino. 

Sin embargo, su comportamiento en los procesos electorales da la impresión que no quiere asumir el rol de protector dictatorial, pero su sumisión burda a Chávez es lo que lo domina y lo hace creer que puede volver a recuperar su gobierno. Recordábamos el drama de Bolívar luego de la independencia, al no poder resolver el dilema de los militares que reclamaban su cuota de poder ganado en la gesta. Aquí Chávez hizo creer a los militares que era posible igualar al militarismo cubano y ese es el gran dilema que afrontamos con el militarismo forjado en las academias militares, donde se destruyó la moral y la ética de los militares. 

Sin embargo, su reversión es posible, porque se conoce el problema y hay la voluntad institucional para lograrlo. @Enriqueprietos


domingo, 4 de agosto de 2019

HISTORIA Y DESARROLLO DE LA GUARDIA NACIONAL DE VENEZUELA G/D (GN) Enrique Prieto Silva. 4 DE AGOSTO 1937-2019



4 DE AGOSTO 1937-2019 

HISTORIA Y DESARROLLO DE LA GUARDIA NACIONAL DE VENEZUELA 
G/D (GN) Enrique Prieto Silva 



SU ESCUDO 

EL CAMPO 
En "Gules Purpurado" simboliza el Valor, Coraje, Audacia, Temeridad, Honor y Defensa de la Fe llegando incluso al Sacrificio del Derramamiento de Sangre en aras del triunfo para cumplir la misión asignada. 

EL GONFALÓN 
Representa el Tricolor Venezolano, que con toda su riqueza heráldica constituye la más eximia expresión del gentilicio y la identidad de la Patria, presente en la exaltación y demostración de los más acendrados ideales que animan el pensamiento y sentir del Guardia Nacional como Eje de su Vida, su Razón de ser, su Misión y su Acción. 

LA ESTRELLA
Representa el Brillo de las Virtudes Personales y Profesionales que han de adornar a todo cuantos integran la Entidad, se nos presenta en plata (blanco) para señalar la Integridad, la Claridad y la Elocuencia de los miembros de la Fuerza. 

LA BALANZA
Símbolo de Justicia, en este caso recuerda el Equilibrio requerido para llevar a cabo las tareas de protección urbana y rural que le compete de importancia capital para el Estado Venezolano. 

LA LANZA 
Compañera del bravío llanero en la gesta emancipadora, rememora la Defensa de Nuestras Fronteras a todo trance. 

LA FLECHA
Arma temible del aborigen nativo, nos recuerda las tareas del Resguardo de los Recursos Naturales Renovables. Los tres atributos en un haz sintetizan de este modo la elevada misión confiada a la Institución y se esmaltan en oro para indicar la Nobleza, la Generosidad. la Alegría y la Constancia requeridos para su cumplimiento, ejercitando la Autoridad con el Ejemplo para salvaguarda de la Soberanía Nacional. 

LA CORONA MURAL
Simboliza la República, la Victoria alcanzada merced a la superación de grandes obstáculos y el carácter castrense de la Entidad, mientras que el Gallardete en gules purpurado orlado en oro, contentivo de su Denominación y Divisa, exalta el Origen, la Identidad, el Ideal y el Destino de la GUARDIA NACIONAL DE VENEZUELA, como tributo a todos cuantos forman y han formado para de sus filas, al tiempo de constituir la más alta expresión de su permanente celo e innegable espíritu de servicio en aras del progreso y del engrandecimiento de la Patria. 

Vemos con tristeza como languidece la que otrora fue ra una de las instituciones mas apreciadas por el gentilicio venezolano, la GUARDIA NACIONAL DE VENEZUELA. Pareciera una paradoja, que, desde 1999, cuando se le incorpora como un componente orgánico de la Fuerza Armada Nacional, se inicia su desventura. Se le ubica como componente a la par del Ejército, la Armada y la Aviación, que constitucionalmente tendría como responsabilidad básica la conducción de las operaciones exigidas para el mantenimiento del orden interno del país, considerado éste como el estad o en el cual se administra la justicia, se consolidan los valores de libertad, democracia, independencia, paz, solidaridad, bien común, integridad territorial, convivencia e imperio de la Constitución y la ley. Todo ello armonizado en un escenario donde pr edominan y practican los principios constitucionales y preceptos bolivarianos, en un clima de absoluta participación democrática; pero lamentablemente, todo esto quedó en el texto de la Constitución , toda vez que con el devenir, se le transformó en el cuerpo pretoriano de represión política más poderoso del Estado. Ayer, fue la defensora y la resguardadora de la libertad de los ciudadanos. Hoy, convertida en la garante de la restricción de esa libertad. 

SU HISTORIA. Su creación mas reciente, se ubica el 4 de Agosto de 1937. Fecha que marca su inicio como un servicio de policía, integrante del Servicio Nacional de Seguridad, atendiendo a la ley de creación. Antes, el 17 de Septiembre de 1.936, se había creado la Escuela del Servicio Nacional de Seguridad, donde comenzó la formación del recurso humano de los cuerpos que tendrían a su cargo el mantenimiento del orden público y el resguardo de las fronteras. Para los que solo ven al órgano y su deformación, tanto en lo ext erno como en lo interno, tomamos de su historia, la motivación de su origen: Es la opinión de Don Rufino Blanco Fombona (poeta, escritor y diplomático venezolano), quien sugiere al General Eleazar López Contreras, presidente de los Estados Unidos de Venezu ela a la muerte de Juan Vicente Gómez, la idea de crear un Cuerpo semejante a la Guardia Civil Española, por lo que en Junio de 1.936, ante el requerimiento venezolano, España acuerda enviar una misión para establecer, instruir y poner en servicio el Cuerp o antes mencionado. En Octubre queda inaugurada oficialmente la Escuela de Policía Nacional, teniendo su sede en la Mansión “VILLA ZOILA” que otrora fuera residencia presidencial del General Cipriano Castro, hoy en abandono, sede del Museo Militar de la Gu ardia Nacional. Este lugar, fue acondicionado para albergar los 136 alumnos que integrarían los dos primeros cursos, bajo la Dirección del Coronel Aniceto Cubillán. 100 alumnos integrarían el Curso de Guardia Nacional y 36 el Curso de Investigación (mas tarde de Investigación Criminalística, hoy CICPC). La Guardia Nacional, como componente del Servicio Nacional de Seguridad, junto con el Cuerpo de Investigación , dependía del Ministerio de Relaciones Interiores, y a tenor de lo establecido en la Ley respect iva, la reformada Ley Orgánica del Ejército y la Armada (posterior LOFAN), como un servicio de las fuerzas activas del Ejército , y en tiempo de paz, funcionaba como una dependencia del Ministerio de Relaciones Interiores, de quien tenía su dirección y empleo, correspondiendo su organización, instrucción y armamento al entonces Ministerio de Guerra y Marina. Su denominación de FUERZAS ARMADAS DE COOPERACIÓN data de junio de 1946, cuando por decreto ejecutivo pasa a constituir una Fuerza con esta denominación , dirigido su esfuerzo, al apoyo de las Fuerzas Militares (Ejército, Marina y Aviación) y de a las Fuerzas Armadas Policiales (Organización que nunca fue implementada). Desde 1958 fungió como Fuerza, con autonomía administrativa y operacional. Situación qu e fue ratificada jurídicamente, al contemplarla, al igual que a la Aviación, como Fuerzas independientes y autónomas en la reforma de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas promulgada el 26 de Septiembre de 1983. 

ANTECEDENTES HISTORICOS: Pensamos, que el peor trance contra su historia lo sufre la Guardia Nacional cuando se le incorpora como componente “militar” en 1999. Antes era una Fuerza Armada de Cooperación, que cumplía los roles de participar en operaciones de orden interno dentro de los planes militares (término que erróneamente se incluye en la Constitución de 1999 para referir el “orden público”, al extremo que tuvieron que definirlo en la Exposición de Motivos), así mismo, de apoyo al sector civil de la Administración Pública. Conforme a la doctrina moderna, era un cuerpo u órgano militar que cumplía funciones policiales administrativas. Otros cuerpos denominados Guardia Nacional fueron creados antes del 4 de Agosto de 1937, aunque en la mayoría de ellos, con funciones diferentes, al menos e n el carácter jurisdiccional, el ámbito de competencia y su naturaleza. El 10 de Marzo de 1.810, la Junta Suprema de Caracas recomienda por bando, crear un cuerpo armado para la salva y custodia del Congreso, materializándose éste, el 9 de Marzo de 1.811, al crearse una Compañía denominada GUARDIA NACIONAL. Más tarde, el 26 de Julio, se le atribuye además un Servicio Rural para proteger a los propietarios de tierras y evitar robos y crímenes. Debido a la pérdida de la Primera República, esta efímera Guardia Nacional es olvidada por carencia de recursos, hasta su desaparición en 1.839. Posteriormente, bajo la Presidencia del General José Antonio Páez se le pone el Ejecútese, el 04 de Mayo de 1.841, a una nueva GUARDIA NACIONAL de Policía, que se encargaría de la Seguridad y el Orden, especialmente del medio Rural, y como funciones complementarias tendría: vigilar y custodiar a los presos, proteger la vida de las personas y sus propiedades, y evitar crímenes. También fue efímera la vida de esta nueva Guardia Na cional, por cuanto, debido a la deficiencia de recursos para atender gastos de esta naturaleza, el 12 de marzo de 1847 es derogada la Ley de su creación feneciendo así esta nueva versión de la Guardia Nacional. 

LANGUIDECE LA GUARDIA NACIONAL: Cuando decimos que languidece la Institución, lo hacemos al sopesar el enfrentamiento terco en el manejo de los cuerpos de seguridad policial de Venezuela cuando al tratar de implementar la Policía Nacional vimos cómo se apartó a esta institución, creada para estas funci ones, que por la ignorancia que da el oscurantismo doctrinario , llevaron a militarizarla, dando al traste con lo que pregona la moderna doctrina universal, tendente a organizar a las policía preventivas como órganos disciplinariamente paramilitares . Lamentablemente, el trauma es grave, toda vez que no solo se militarizó al órgano, sino que se ha querido militarizar la función policial. 

En la década de los 70’ y los 80’ vivió la Guardia Nacional momentos de precariedad institucional. Era cuestionad a la institución policial en el país, por inexistente, por lo que el clamor gubernamental y de la comunidad pedía a gritos la transformación de la Guardia Nacional en Policía Nacional. Fueron muchos los estudios y discusiones, al extremo de crearse la llamada “Seguridad Urbana” y por iniciativa del presidente Rafael Caldera, se designan comandantes de los cuerpos regionales de policía a oficialas de la Guardia Nacional, que produjo lo que hoy con orgullo llamamos “Policías Estadales o Regionales”, de los que también se originaron las policial municipales. 

Para entonces existían: en la Guardia Nacional: el Servicio Vial en autopistas y Carreteras, el Servicio Rural, el Servicio Antidrogas, el Servicio Forestal, el Servicio Aduanero, el Servicio Penitenciario, el Servi cio Minero, inclusive, se mantuvo por algún tiempo el Servicio de Seguridad Bancaria y Comercial; manteniéndose como servicios orgánicos y permanentes el Servicio de Resguardo de las Industria Básicas y de la Industrias Petroleras. Al final, el prurito int erno por mantener al cuerpo militarizado y su negación a transformarse en Policía llevó a la Institución al limbo, que llegó hasta la década de los 90’, cuando el intento de golpe de Estado fallido y su secuela , mantuvo la idea en latencia, hasta que el gobierno de 1999 inicia la destrucción institucional comenzando por ponerle la camisa de fuerza como componente militar. 

 Antes de 1999, como único órgano militar que cumplía funciones de Policía Administrativa y de investigación de ilícitos en el Sector Ci vil de la Administración Pública, dependía orgánicamente de la rama del Ejecutivo gestora de la función policial, igualmente dependía funcionalmente del Poder Judicial y de la Fiscalía del Ministerio Público, conforme a lo establecido en las leyes de la Administración Central, la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, otras leyes del campo administrativo y penal, tanto en materia sustantiva, como en el Código Orgánico Procesal Penal. 

Se ubicaba a la Guardia Nacional como órgano funcional en una gama de servicios de protección, resguardo y defensa en diversos campos de la actividad policial; que generalizábamos en los campos de la Seguridad , de la Defensa y del Desarrollo nacionales.

Para recordar lo que hemos perdido y comprender la distorsión institucional de la Guardia Nacional, simplemente revisemos su misión primigenia contenida en la ley de su creación: 

“Conservar la tranquilidad pública, proteger las personas y las propiedades; prestar el servicio que reclaman la ejecución de las leyes y las disposicion es del Poder Judicial; intervenir en los hechos delictuosos; perseguir y capturar a los delincuentes; prestar apoyo a las autoridades nacionales, estadales y municipales, identificar a las personas y en general, cuidar de que se mantenga el imperio de la Ley y la estabilidad de las Instituciones Nacionales.” 

Hoy su destrucción es inminente: a) se le puso uniforme igual a los componentes “militares”, olvidando el verde -beige que distinguía la doble función cívico -militar que cumplía, b) desde la propia Const itución se le disminuye, al descalificarla para cumplir funciones militares de mando y Estado Mayor a la par de los otros componentes, c) se le empaqueta desde la Constitución, para cumplir como parte de la FAN, las funciones que antes cumplía como órgano de policía administrativa y de investigación criminal, que abarca la lucha antidrogas, los servicios que antes cumplía y la investigación policial y criminal ante delitos, hoy regidos por el COPP y la ley de los Órganos de Investigación Científica, Penal y Criminalística, d) una acción de traición “revolucionaria”, que están haciendo con “sordina”, como lo es irle quitando la exclusividad operativa en materia de los servicios institucionales que antes cumplía por mandato de las leyes especiales , asignándosela como un todo a la “FAN”. Acción que vemos en todas las leyes que han ido reformando sobre todas estas materias. Como vemos, se ha desnudado a la Guardia Nacional, dejándola en la desvergüenza pública y pareciera que nuestros integrantes en actividad, qu e debieran ser con orgullo sus legítimos herederos y defensores, nada dicen al respecto. Por el contrario, pareciera que sienten el orgullo de ayudar en su destrucción. 

¿Han olvidado que el Honor es su Divisa?  

@Enriqueprietos

sábado, 20 de julio de 2019

¡CONTRA EL FORO DE SAO PAULO! Por: Enrique Prieto Silva. Opinión Venzuela








¡CONTRA EL FORO DE SAO PAULO!
Enrique Prieto Silva
Viernes, 19 de julio de 2019
“Con la intención de ratificar su apoyo a Venezuela y la Revolución Bolivariana y rechazar las agresiones de Estados Unidos y sus aliados, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos” (Alba- TCP), informó que el XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo se realizará en la ciudad de Caracas en un foro que se desarrollará entre el 25 y 28 de julio, con el eslogan de que “…contribuirá al diálogo constante entre las fuerzas políticas progresistas y los movimientos sociales de la región ante el asedio imperialista”.
También albergará Venezuela la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados entre el 20 al 21 de julio y abordará el tema de “Promoción y consolidación de la paz a través del respeto al Derecho Internacional”; obviamente, gran paradoja, dado el esfuerzo que hace la mayoría del pueblo venezolano en un intento por erradicar la malignidad que supuso se logró con la apertura del difunto Chávez a este movimiento que apunta e convertirse en “la malignidad del siglo XXI”.
El llamado “juego perverso”, como fue definido el Foro de Sao Paulo; nos trae el recuerdo de su impulso en América Latina y de su consecuencia con gran parte de su población insumida en la miseria, que ahora trasciende la esfera latinoamericana al unírsele las ambiciones de China, los planes criminales de Irán y toda clase de conspiraciones que han surgido para expandir sus influencias económicas y geopolíticas.
Esta forma ideológica con la que el eje de la extrema izquierda mundial al servicio de los peores intereses globalizadores, como un intento de sostener el ya debatido y fracasado mundo comunista soviético, surgió en 1990, cuando se inició su derrumbe en medio de la orfandad ideológica y financiera que abrazó en su derrumbe a los extremistas de izquierda de todo el orbe, nació como Foro de Sao Paulo en la metrópoli brasileña, encabezado por Luis Ignacio Lula Da Silva, ese veterano sindicalista de esa ciudad, que con ganado prestigio como dirigente obrero logró la presidencia de Brasil y hoy es convicto de la justicia por corrupción, como lo son y serán otros líderes de la misma tendencia en América y en el mundo.
Hoy, solo hablando de paradojas, enfrentando el subterfugio de la razón con la mentira, se puede admitir dar veracidad al decir de sus líderes: "En 1990, cuando creamos el Foro de São Paulo, ninguno de nosotros imaginó que en solo dos décadas llegaríamos a donde llegamos. En ese momento, la izquierda solo estaba en el poder en Cuba. En la actualidad, gobernamos un gran número de países, e incluso donde todavía somos opositores, los partidos del Foro tienen una influencia creciente en la vida política y social. Los gobiernos progresistas están cambiando la cara de América Latina…”
Solo con mente torcida, sin recato y sin tolerancia del sentimiento humano se puede aceptar que digan: “En todo lo que hemos hecho hasta ahora, que ha sido mucho, los partidos del Foro desempeñaron un gran papel que podría ser aún más importante si podemos mantener nuestra principal característica: la unidad en la diversidad. (...) Bajo el liderazgo de Chávez, el pueblo venezolano tuvo logros extraordinarios, las clases populares nunca fueron tratadas con tanto respeto, afecto y dignidad. ... Tu victoria será nuestra victoria”.
Sabemos que en Venezuela, por no decir que en los países que giraron en la órbita del chavismo, como el ALBA, la incredulidad sufre del mal de la luminosidad, sin embargo, tenemos que estar alertas, porque el monstruo es polifacético, policromático, multifórmico y mimético, que nos obliga a mantener una permanente vigilancia de sus actos.
Así ha sido desde el momento que se supo que detrás del grupo estaba la mano tenebrosa de Fidel Castro quien, en medio de penosas dificultades económicas por el cierre de la ubre soviética, tuvo que traspasar desde La Habana la sede de la subversión internacional.
Es de recordar que Castro había montado distintos y fracasados parapetos "internacionalistas" como la Tricontinental, la OLAS, el Congreso de los Pueblos y otras, con el fin de exportar su modelo comunista y tutelar a toda la izquierda latinoamericana y mundial; y siendo evidente que desde 1999, cuando luego de 9 años de intrascendente nadería, el Foro se deslumbró con un éxito inesperado que surgió con el chavismo y sus resultas ya conocidas y manidas; la dificultad que aún persiste cuando se trata de lograr el cese de la usurpación por el engaño interno con los maniáticos perturbados de la siquiatría y el militarismo-madurista, por lo que no es pertinente dejar de poner en alarma el poder mediático, que consiga frenar cualquier intento de lograr el objetivo que vemos muy certero y cercano.
La batalla contra el Foro de Sao Paolo obliga a todos los opositores a dejar la desidia contra partidista, uniendo esfuerzos por la unidad de objetivos y de principios. El camino es uno solo, el cese de la usurpación, que permita consolidar el gobierno de la transición y las elecciones libre.
@Enriqueprietos

domingo, 14 de julio de 2019

¡LAS HONROSAS JINETERAS! Por: Enrique Prieto Silva











¡LAS HONROSAS JINETERAS


Enrique Prieto Silva

Domingo, 14 de julio de 2019

Nos apartaremos en esta oportunidad de la técnica del buen escritor como lo reclama el formalismo clásico, escribiendo en primera persona, con el fin de dirigir el mansaje directo, sin desvió en interpretaciones personales, ya que haré alusiones indicativas, que aunque no dejan de ser cursi, sirven al debate político y ético de este nuevo tiempo lacerante aún, que desestabiliza la mente de algunos personajes o personeros de la notoriedad, que no quieren entender que Venezuela cambió para bien, a pesar del manejo de un gobierno usurpador, que es respaldado por instituciones, que, algunas legítimas, quedan deslegitimadas cuando toleran el surgimiento y actividad de otras que no deben existir.
Sin mucha prosa, el TSJ chavista que actúa en la sede de la Avenida Baralt; quiere aparentar legalidad a la fuerza, respaldada por el mando militar; dictando sentencias devastadoras y absurdas, como la del 11 de junio de 2014, la cual concluye así: “…la participación de los integrantes de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana en actos con fines políticos no constituye un menoscabo a su profesionalidad, sino un baluarte de participación democrática y protagónica que, para los efectos de la República Bolivariana de Venezuela, sin discriminación alguna, representa el derecho que tiene todo ciudadano, en el cual un miembro militar en situación de actividad no está excluido de ello por concentrar su ciudadanía de participar libremente en los asuntos políticos…” ¿y el artículo 330 de la Constitución?
Entonces les pregunto a los indignos e ilegítimos magistrados: ¿por qué meten preso al militar que diga una sola palabra en contra del régimen que lo mantiene en el hambre, en la miseria o se niega a torturar a sus compañeros y a otros ciudadanos que no están de acuerdo con el ¡Uh Ah!? ¿Por qué permiten y avalan el uso de armas de fuego a los cuerpos de seguridad que reprimen manifestaciones y producen muertes sin enjuiciar? ¿Por qué permiten que funcionen, avalando sus actos irregulares y antijurídicos el SEBIN y la DIGECIM, que no son órganos de policía ni auxiliares de justicia?
Tienen mucho que confesar estos magistrados, no solo en su actuación política, que es absurda, sino que defienden solo el cambio que les perjudica, así como la relación de sueldos y pensiones, que grotescamente han permitido que no se les pague a los diputados de la Asamblea Nacional, inventando un engaño jurídico intencional y ridículo como “el desacato”. ¡Váyase a ver en que fuente del derecho aparece esta figura institucional!
Pero el particular que animó el título, fue la descabellada, y pienso que impensada declaración de la magistrada Carmen Zuleta de Merchán, cuando dice: “...las mujeres en Venezuela son dueñas de su propio destino y cuando optan por prostituirse, como en todas partes del mundo, es porque son putas…” Obviamente, no entiendo, como una colega abogada, luchadora de los derechos de la mujer, feminista como se ha autoproclamado, no sepa que en Venezuela, como lo ha sido siempre en Cuba, muchas mujeres, madres muchas de ellas, se valen de prestar sus servicios sexuales para complementar sus ingresos, que hoy nadie logra obtenerlos en lo necesario para subsistir. Y en el caso que se plantea, el hambre las obliga a optar por la presión de la debilidad natural del sexo, para que sus carceleros (ilegales) les den el obligado alimento.
Me contaba una médico que trabajó en Cuba, que muchas o muchísimas mujeres, optan por este oficio, para completar su medio para vivir. Y las llamadas jineteras, pululan en las puertas de las tiendas solo para turistas, con el fin de convenir el pago de algún producto que le haga falta. A estas tiendas no puede entrar un cubano si no es llevado por un turista.
Aprovecho la oportunidad para dirigirme a los colegas profesores de Derecho para preguntarles: ¿enseñan ustedes en sus clases universitarias el mismo derecho falso que practican? ¿no les da vergüenza enseñar a sus alumnos lo que no practican, o es que les enseñan solo jurisprudencia como maña de engaño?
Se ha dicho y ustedes lo han demostrado, que el TSJ y muchas ramas del Poder Judicial han sido prostituidos, al igual que las fuerzas armadas, pero es oportuno el momento para aclararle a la magistrada Zuleta de Merchan, que prostituirse no es ser “puta”. La prostitución es degradación de vida, que deviene por muchos motivos entre ellos el deterioro institucional que se generalizó en Venezuela con el ¡Uh Ah! Muy aclamado y avalado por ese alto tribunal.
Por eso decimos: ¡Las honrosas jineteras!
    @Enriqueprietos

sábado, 13 de julio de 2019

¡LA JUSTICIA ILEGAL! Por:Enrique Prieto Silva. Opinion Venezuela.



¡LA JUSTICIA ILEGAL!


Enrique Prieto Silva

Miércoles, 10 de julio de 2019

Lo torcido del militarismo chavista nos deja sin ánimo de pensar, para vergüenza de pocos, que se apesadumbran y pierden la confianza en la ciencia, en la doctrina y hasta en la verdad, todo a causa del “toerismo” militarista que tanto hemos mencionado y que nos apesadumbra, al referir, que luego de la profesionalización de la carrera militar, ésta perdió el sentido de la razón y la ciencia que le dio origen, cuando los militares intelectuales solo se preocuparon por la categoría universitaria de la profesión, para equipararla con las demás carreras universitarias, sin el distingo de fuerza y el fundamento que le dio la denominación de profesionales de la ciencia y el arte militar.
En 1975, cuando esto ocurrió, se vanagloriaba el militar con “sacar pecho” cuando se le reconocía el mérito de saberse apreciado por su especialidad de nivel superior, luego de aprobar con gran mérito el curso de formación militar, pero devino lo impensado, los mediocres incapaces de surcar en aguas del conocimiento se valieron de la habilidad que se aprende en las escuelas de formación militar, para encontrar una forma de acción para vencer al enemigo. Esa que muchos califican de estrategia, logrando apoderarse de otra ignorancia latente, la del político más mediocre, que solo cree en el engaño del sufragante para impulsar y vencer en elecciones libres.
No se puede olvidar, que para la década de los 70’ pasada, se inició una acción coordinara para lograr en Venezuela un sistema de justicia que se tildó de moderno, toda vez que se implementaron acciones para en materia penal incorporar la justicia oral y pública, que en forma progresiva fue incorporándose al sistema que es resistía a cambiar.
En la siguiente década surgieron los mayores encantos y apareció la justicia de derecho, que puso en jaque la justicia de comando que tuvo su mayor auge a raíz de su aplicación para enfrentar la barbarie de la acción guerrillera motivada por Fidel Castro. Sin dudas, fue un momento histórico dantesco y espeluznante para quienes lo vivimos y sufrimos la incertidumbre de lo podría resultar de esta odisea.
La siguiente década dio cabida a la vorágine de los desesperados e incrédulos nuevos libertadores; esa torva de militaroides, que sin haberse enterado de la obra que surgía y crecía en el país, resultaron ser los trovadores de musa y palabra en una nueva quijotada, que no quijotesca, traedora de la tragedia sin esperanza, como resultó ser el chavismo que nos atosiga.
Pero lo más importante es que apareció el Código Orgánico Procesal Penal, donde se intuyó el logro más importante, el juicio en libertad por presunciones delictivas, siempre con orden judicial. Solo quedó la detención por flagrancia delictiva, dando la autoridad para hacerla a cualquier ciudadano, obligando su presentación al juez en las siguientes 48 horas o procede la libertad.
Indiscutiblemente, lo más importante fue la eliminación del sumario en el proceso penal, que era la etapa legal que daba pie al abuso y a la arbitrariedad, ya que permitía la investigación en secreto, donde se pretendía obtener del detenido la confesión de un hecho punible, usando los métodos de hoy para el abuso y la tortura, a pesar de la manida expresión: “libre de apremio y coacción”, que solo servía para legalizar el abuso.
No obstante esta modernidad jurídica expuesta, hemos de resaltar la existencia hoy de una justicia ilegal. No es secreto que los jueces actúan con descarada arbitrariedad, que no fuera tan peligrosa y dañina si no actuaran al margen de la ley. Los fiscales son manejados por tribus judiciales y jueces con componendas extorsionistas; las jurisdicciones o proceden, pero la mayor gravedad es la aplicación de la justicia militar como garrote.
Esta justicia actúa con ignorancia de los jueces y autoridades militares que desconocen la nueva justicia militar, su ámbito de aplicación y sus órganos auxiliares.
 Aquí nos detenemos para exponer el mayor abuso, y violación legal. Actúan como auxiliares el SEBIN y la DIGECIM, que no son órganos legales ni de policía de auxiliares de justicia, por lo tanto al actuar al margen de la ley, sus actuaciones son delictivas, que deben ser enjuiciados por la justicia verdadera. Son verdaderos culpables el TSJ, que debe controlar la acción judicial. Pero de mayor gravedad es que los mandos militares que conducen estos cuerpos de inteligencia, son responsables de las graves violaciones que hacen sus subordinados, quienes también son responsables a tenor del artículo 25 de la Constitución.
En realidad, la crisis de la justicia ilegal es tal vez el hecho social más grave de la “revolución”
@Enriqueprietos



lunes, 8 de julio de 2019

¡EL TIAR! Por: Enrique Prieto Silva. OPINION. Venezuela.




¡EL TIAR!
Enrique Prieto Silva
Domingo, 7 de julio de 2019

El TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA RECÍPROCA (TIAR) llamado también de Rio y Pacto Interamericano de Ayuda Mutua, es un instrumento de seguridad regional, surgido del tratado de asistencia recíproca o defensa regional, firmado en Río de Janeiro el 2 de septiembre de 1947, el cual establece un sistema de seguridad mutua, para contrarrestar las agresiones cometidas en el hemisferio occidental. Sus signatarios fueron 19 de las para entonces, 21 repúblicas americanas, no signatarios Canadá, Ecuador y Nicaragua. 
La negociación de este acuerdo supuso el cumplimiento de una de las disposiciones del Acta de Chapultepec, o acuerdo adoptado en el castillo de Chapultepec en la ciudad de México, por la Conferencia Interamericana sobre los Problemas de la Guerra y la Paz, también llamada Conferencia de Chapultepec, que se celebró entre el 21 de febrero y el 8 de marzo de 1945. Conferencia a la que asistieron todos los países miembros de la Unión Panamericana, a excepción de Argentina. 
Los países firmantes acordaron aplicar una política de mutua defensa y solidaridad frente a las agresiones que pudieran producirse contra cualquiera de ellos. Ya en ocasiones anteriores, las repúblicas americanas habían adoptado declaraciones de naturaleza similar contra posibles agresiones por parte de países no americanos. 
Destaca en el Acta de Chapultepec, la extensión de la mutua defensa para el caso de agresiones provenientes de uno de los propios Estados americanos, lo cual se debió al temor que inspiraba la dictadura militar de Argentina, que se había mostrado favorable a las potencias del Eje Roma-Berlín-Tokio. No obstante, Argentina firmó el Acta unas semanas más tarde. 
Como elemento que creemos importante, resaltamos que, el Acta de Chapultepec contempló la futura redacción de un tratado, al término de la II Guerra Mundial, para que, durante el periodo de posguerra, continuaran en vigor las garantías del Acta referidas a los países agresores, disposición que se cumplió en 1947 con la firma del Tratado de Río de Janeiro. 
Las principales disposiciones del Tratado de Río de Janeiro fueron la resolución pacífica de los conflictos entre los Estados firmantes y la defensa común contra cualquier agresión exterior, sobre la premisa de que “un ataque contra una nación americana sería considerado como un ataque a todas las naciones americanas”.
El TIAR, fue el primer pacto general de seguridad celebrado por los Estados Unidos, y su compromiso básico, de que “un ataque armado de cualquier Estado contra un Estado americano, se consideraría como un ataque contra todos”, fue luego, un modelo para los tratados de la OTAN y la SEATO. 
La Asamblea de Consulta de Ministros de Asuntos Extranjeros de la Organización de Estados Americanos (OEA), se encarga de la aplicación de las disposiciones del tratado o, provisionalmente, el Consejo de la OEA.
El Tratado se aplica a todo el hemisferio occidental, o sea la zona que se extiende del polo norte al polo sur y se refiere a toda agresión indirecta, es decir “que no sea un ataque armado”, así como a cualquier ataque directo contra un Estado americano. En caso de un ataque directo, cada signatario está obligado a actuar contra el agresor, aunque cada uno puede determinar la naturaleza de su reacción, hasta que se adopten medidas colectivas. 
En los casos de agresión que no comprenda un ataque directo, los signatarios só1o convienen en “consultar”, pero el voto de las dos terceras partes de los miembros de la alianza puede establecer sanciones obligatorias, que varían desde medidas económicas y diplomáticas hasta las militares. 
El tratado de Río, fue la culminación de medio siglo de esfuerzos, con el fin de lograr un arreglo hemisférico para la cooperación en asuntos de defensa, y sirvió para hacer multilateral la oposición de los Estados Unidos a la intervención extranjera proclamada originalmente en la Doctrina Monroe antes mencionada. 
Con el devenir del tiempo y en atención a los intereses regionales, manejados por USA, hasta hace pocos años, el problema de mayor urgencia para la Alianza, fue el de las amenazas internas contra la seguridad de los gobiernos latinoamericanos legalmente establecidos.
Es así, como en la década de los 60’ estuvo presente la amenaza de un ataque por una potencia extraña al hemisferio, por lo que fue invocado el Tratado contra la amenaza del comunismo internacional, tal fue el caso del gobierno castrista de Cuba en 1962, que dio origen a la aplicación de sanciones económicas y la ruptura colectiva de relaciones con el gobierno de Castro, así como la idea de creación de una Fuerza Interamericana de Paz. 
Al respecto, la Organización presenta el problema, de no poder enfrentarse a las revoluciones, guerras civiles y subversiones dentro de los países signatarios, por contrario imperio de la política del no intervencionismo.
Esto ha conllevado a la OEA, a analizar diversas ideas para solventar esta situación, con la mirada principal en dos grandes problemas globales: la solución de los problemas de la revolución social, esenciales para la modernización, sin chocar con la violación de los derechos humanos; y el ataque al consumo y al tráfico de drogas, incentivado por el creciente consumo en los países más desarrollados, a la cabeza USA.
Aquí es de destacar el conflicto presentado en 1982, cuando por la acción de invasión de las Islas Malvinas en el Atlántico Sur por parte de las fuerzas armadas de Argentina, que reclamaba su soberanía al Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, no se aplicó el Tratado.
Es evidente que en este caso, la agresión partió del gobierno argentino, por lo que no llenó los extremos del tratado de ser agredido. El reclamo involucra una acción jurídica internacional, que no corresponde su tratamiento por el Organismo Regional.
@Enriqueprietos



sábado, 6 de julio de 2019

¡El arma militar! Por: Enrique Prieto Silva











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¡El arma militar!

Enrique Prieto Silva
Viernes, 5 de julio de 2019
Luego de ver el desfile del 5 de Julio, ¡Día de las Fuerzas Armadas!, percibimos muchos cambios en la presentación del mensaje institucional, sinceramente vacuo, pérfido y sin sentido. La única percepción que podemos deducir es la de una manifestación patriota de adentro hacia afuera, como si quisieran Maduro y el vertiginoso mando militar, eliminar las destemplanzas generadas por el bajo perfil prudente de la Oposición, que con Juan Guaidó al frente de la Asamblea Nacional, conduce con verdadera y prócera peculiaridad, el designio del mantra que ha divulgado.

Vimos un desfile realmente vistoso y cargado de fábula y centelleo, que quiere cambiar la fórmula del ¡Chávez vive!, por un renaciente paradigma cargado de una máxima destemplanza. Sin lógica real, solo mediática, se quiere hacer creer que la Fuerza Armada venezolana, contagiada con una miserable clapsera milicia, puede cambiar su rol histórico, hoy constitucional, por una suerte de soldados pretorianos, que invocando al “eterno comandante”, quisieran con ello logar el presagio de una mejor patria, que como él se los propuso, sería la continuación de la obra de Bolívar, pero a la vista está su logro, una patria destruida y una sociedad destempladamente dividida y enemistada.

Pero por mucho que se propugne lo contrario, no cesará el fin de las fuerzas armadas en Venezuela, las que quiérase o no, tiene como fundamento preparar las armas de la República para su defensa, es decir, para la guerra de defensa ante un ataque real contra su soberanía. No se preparan para una lucha “antimperialista” y mucho menos para la defensa interna, como se quiere hacer ver con la preparación para el “orden interno” que ha sido mal entendido por las nuevas generaciones en doctrina militar.

Sin dudas, vivimos en un mundo de cambios difíciles y complejos nunca vistos en la historia. No sabemos cuál será la nominación histórica de la época, pero de lo que si estamos seguros es que se le conocerá como el mundo de la generación experimentada en la envolvente de la ciencia y la tecnología sin parangón.

Como lo hemos visto en la historia hasta el presente, nunca antes han existido cambios tan rotundos y violentos, que revolucionan el quehacer del hombre día a día, hora a hora y hasta minutos y segundos inmersos increíblemente en un mismo momento. Por eso coinciden los historiadores en que la ciencia y la tecnología han transformado nuestras vidas, nuestro trabajo, los ratos de esparcimiento y tal vez hasta la misma índole de nuestra organización social, así como los valores humanos. Sin embargo, aun cuando nos maravillemos de la rapidez de estos cambios y gocemos con los nuevos descubrimientos, existe un fenómeno social tan viejo y eterno como la humanidad misma: el fenómeno de la guerra. Para eso son las fuerzas armadas, para mantenerse preparadas para la guerra, y para eso son sus armas, las armas militares.

Bien es cierto que en Venezuela el término guerra fue abolido de la Constitución y legalmente solo existe en los textos militares, por ser obvia su función principal de prepararse para hacer la guerra, aunque eufemísticamente se la justifica como un medio para lograr la paz y, constitucionalmente se justifiquen las fuerzas armadas como un medio para la defensa nacional.

Pero, aun cuando negación o justificación, políticamente el venezolano se ha vuelto guerrero y violento, dando rienda suelta tanto a la palabra como a la acción para, en cualquiera de sus formas agredir al opositor, sea éste adversario o compañero.

Desde que se instauró el actual sistema de gobierno autodenominado socialista, la guerra como idea y amenaza ha estado a flor de labios en el presidente de la República. Todas sus acciones políticas y de gobierno las han planificado, programado y manejado bajo un criterio militarista. Sin embargo, esa no es la guerra para la cual se preparan las fuerzas armadas, que orgullosamente desfilan, creyendo que es una guerra política, olvidando la expresión de Clausewitz, que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, pero esa no es la guerra que queremos y por eso es que hay que buscar el encuentro que permita mantener la política como lucha interna, dejando a las fuerzas armadas para su misión constitucional. 
@Enriqueprietos

BÚSQUEDA NOCTURNA EN LA LAGUNA. Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV.

BÚSQUEDA NOCTURNA EN LA LAGUNA  Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán.  Anécdota FAV. Desde hace tiempo,   tenía la inq...