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domingo, 10 de junio de 2018

LUJO CHAVÍSTA: ASÍ VIVEN LOS RICOS DE VENEZUELA. Por: SERGIO DAHBAR @sdahbar #Venezuela #Lujos #Dolares #EtiquetaAzul #Yates #Aviones y #PUTAS


ASÍ VIVEN LOS RICOS DE VENEZUELA
 
AUTOR: 

A pesar de la crisis económica y alimentaria, hay una clase social en Venezuela capaz de consumir relojes de miles de dólares y de comer carnes traídas directamente desde Manhattan.

Sergio Dahbar se le midió a indagar sobre el tema del que nadie habla ni quiere hablar: cómo viven los ricos en Venezuela a cuerpo de rey y, casi de manera clandestina, sirviéndose de conductores y escoltas que les hacen mandados. Se fue a los restaurantes en donde corren botellas de Petrus y de Möet & Chandon. Llegó hasta donde los chavistas gastan fortunas con mujeres Miss Venezuela amparados en un ambiente en el que nadie los ve. Visitó los mercados en donde venden carne traída directamente de las mejores carnicerías de Manhattan. Estuvo en las tiendas de ropa que han organizado su negocio “a domicilio” para los miembros del gobierno que pagan, sin ruborizarse, cuentas de 20.000 dólares. Bienvenidos al lujo chavista.

Cada vez más siento que los venezolanos viven dentro de la película Casablanca (1942), de Michael Curtiz. Suena curioso, parece mentira, pero representa la más ruda realidad. Es la que conocen a diario muchos ciudadanos o extranjeros que llegan al país. Encuentran dos realidades que, para parafrasear a Gabriel García Márquez, parecen “dos nostalgias enfrentadas como dos espejos’’.

Casablanca siempre ha sido una ensoñación peligrosa: la idea de que en medio de una guerra atroz, con seis millones de judíos exterminados y países arrasados, un restaurant reúna a nazis, expatriados, traidores, líderes de la resistencia, negociantes de la peor calaña y colaboradores fascistas, vestidos impecablemente, como si estuvieran en una fiesta de la Costa Azul, no deja de ser un drama romántico bastante equívoco, porque banaliza el horror.
Como equívoco puede resultar hoy para un extraterrestre sentarse en un restaurant de lujo exótico y oriental en Venezuela y descifrar el entorno. No será fácil tal vez reconocer a políticos tradicionales de la “cuarta república’’ (como despectivamente llama el chavismo a los que los preceden), muy cerca de una “cometa’’ (un intermediario de esos que hacen negocio con los gobiernos de turno) que agasaja a dos funcionarios rojitos (del Gobierno) recién vestidos, de ojos brillantes y mordida fácil.
En esos restaurantes, llámense Sotto Voce, Aprile, San Pietro, Alto, en Caracas, o Gaia en Margarita, abundan técnicos internacionales de diferentes organismos multinacionales, con mujeres muy bellas que apenas abren la boca. En esos entornos corren botellas de Petrus como agua mineral o docenas de botellas de champaña Moët & Chandon, u otras marcas más exclusivas.
Todos los comensales la pasan muy bien, como en la Casablanca, de Humphrey Bogart, muy a pesar del rumor de la guerra que ha quedado oculto debajo de la alfombra y del que la Marsellesa es quizás el más noble de los signos evidentes.
Lo primero que debe aclarar este cronista es que esta realidad, que llamaremos propia de Casablanca en medio de la Segunda Guerra Mundial, solo puede ser disfrutada por una mínima población de Venezuela.
Las cifras de encuestas como Encovi, sobre las condiciones de vida de los venezolanos, que realizan tres universidades: UCAB (Universidad Católica Andrés Bello), UCV (Universidad Central de Venezuela) y USB (Universidad Simón Bolívar), demuestran que 80 % de los hogares se encuentran en inseguridad alimentaria.

Son datos fríos que erizan la piel cuando se observan con detenimiento: aproximadamente 8,2 millones de venezolanos ingieren dos o menos comidas al día, y las comidas que consumen son de mala calidad. Nueve de cada diez venezolanos no pueden pagar su alimentación diaria.

La mayoría no puede comprar comida o medicamentos con el sueldo que ganan, que es el mínimo (4 o 5 dólares). Por eso deben rebuscarse como pueden, y a veces recurrir a la basura para completar los alimentos que no tienen.
***
Khaled es el descendiente de una familia árabe. Llegaron a Venezuela tan limpios que no traían maletas, sino la suma de los recuerdos con los que habían abandonado las guerras de Oriente Medio. Su abuelo escapó por un segundo de que lo mataran a garrotazos de una tribu que lo confundió con un cristiano al que buscaban para linchar.

Venezuela fue el paraíso para su abuelo, pero podríamos afirmar que la suerte se repotenció para esta familia con el gobierno de Hugo Chávez. Este nietísimo tuvo la suerte de encontrar el negocio de su vida. Entendió que debía traer unos primos del Líbano para que hicieran business en el trópico.

Muchas familias árabes invitaron a sus familiares para que los visitaran en Venezuela. Ya en el país, compraban fondos de comercio (empresas) inactivas por la recesión económica. Y pedían dólares de Cadivi (Comisión Nacional de Administración de Divisas) para traer productos “estratégicos’’ para el país a través de esos fondos de negocio.

Las denuncias que investigó la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional de Venezuela señalan que Cadivi asignó irregularmente cerca de 840.000 millones de dólares para traer mercancía que en muchos casos no llegó a Venezuela.

Qué ocurría. Se solicitaban a través de fondos de comercio diversos fertilizantes para el campo. Se otorgaban los dólares para comprar ese producto. Pero lo que se embarcaba en Estados Unidos era arena de las playas de Miami, que llegaban en contenedores que nadie abría en los puertos de Venezuela.
La máquina de producir dólares en el exterior era infinita, porque el dinero de la venta del petróleo en los años de la bonanza no se detenía ni de día ni de noche.
Khaled pagó 2000 dólares el fin de semana pasado para asistir al Partai Margarita Weekend, un festival de música electrónica que duró cuatro días en escenarios de Playa El Agua, isla de Margarita.
La 5ta edición de este megashow contó con DJ de la escena electrónica del mundo: Joseph Capriati, Marco Carola y The Martínez Brothers. No faltaron Joey Daniel, Serge Devant, Hugo Bianco, Jesse Calosso, Jean Pierre, Salomé, Andre Buljat, Rafa Moros, Diego Terán, Vainc, Abril Love, Jean Pérez, Demenzor, Rupert, Iont, y Protocluster.

En ese show se agotó el whisky JW Blue Label, uno de los preferidos del chavismo, que en una época gustaba disfrutar con agua Perrier. La botella costaba 500 dólares. Khaled quería impresionar a una amiga que acababa de conocer. En una noche larga tomaron en el grupo cinco botellas. Y corría el agua mineral como ríos para calmar el éxtasis de las masas.

Como dato curioso, ya los primos de Khaled regresaron a Líbano. Cumplieron con el cometido familiar. Poner el nombre para comprar productos que enriquecieron ilimitadamente a la familia. Uno de los tantos clanes árabes que se han convertido en multimillonarios con negocios corruptos que el Gobierno facilitó a cambio de comisiones exageradas. Los fondos de comercio han vuelto a quedarse inactivos, y los nombres de los propietarios que hicieron la perfecta trampa son imposibles de rastrear. Es la estafa perfecta, multiplicada como la hierba mala.
Uno de los margariteños que vendió su fondo de comercio, llamado Nassim, recibió a cambio una camioneta Toyota Fortuner. Una nave que jamás hubiera podido tener. Ahora la usa para llevar clientes al aeropuerto, como un taxi de lujo. Es todo lo que recibió del robo mayor.
***
Nunca imaginaron los hermanos Mendoza, miembros privilegiados de la clase media venezolana, educados en los mejores colegios del planeta, y amantes de la pesca, que esa pasión los convertiría en unos empresarios de éxito, en uno de los momentos más críticos de Venezuela.
Poseen uno de los bodegones (ya han abierto cuatro en Caracas) donde ricos, enchufados y chavistas compran productos imposibles para la mayoría de los venezolanos. Trozos de carne de primera, sellados al vacío, que vienen de las carnicerías más exclusivas de Manhattan, son adquiridos por guardaespaldas en carritos de automercado.

Cada kilo cuesta 100 dólares y hay carritos que salen con 50 kilos. También compran mayonesa de aguacate. Pasta italiana sin gluten. Sal del Mediterráneo. Anchoas ibéricas. Jamón serrano de Parma o de bellota. Bottarga italiana. Aceto balsámico espeso para rociar el helado de Venecia.

FOTOGRAFÍA: GUILLERMO SUÁREZ
Todas las veces que intenté comunicarme con los propietarios me mandaron a decir que preferían no conversar con la prensa. No daban entrevistas. La verdad es que nadie quiere hablar por miedo. O por temor a ser confrontado con una acusación moral.
Isaías Mojavi es de los que no temen, porque –asegura– no ha hecho nada ilegal. Su tienda de ropa y artículos de lujo, ubicada en uno de los centros comerciales que en otra época contenía todas las marcas de lujo del mundo, Tolon, vende camisas Kiton, chaquetas Brioni, encendedores Dupond y habanos Dunhill deluxe.
Lo saben los empleados de las tiendas cercanas: allí se visten los chavistas que están en el gobierno. Lo curioso es que nunca se dejan ver. Isaías ha organizado su negocio “a domicilio” para los miembros del Gobierno Socialista de Venezuela en sus oficinas, donde les toman las medidas y contratan la compra de trajes, chaquetas y pantalones, camisas, zapatos, relojes exclusivos, iPad de oro, yuntas con las banderas de Estados Unidos…
Hay cuentas que ascienden fácilmente a 20.000 dólares. En algunos casos son regalos cuidadosamente escogidos para pagar un negocio de corrupción que llenó de dólares a una cometa. Para que el funcionario vuelva a darle otra oportunidad de oro, se regalan encendedores de 5.000 dólares o relojes de 15.000 dólares.
***
Uno de los hombres de confianza de Rafael Ramírez, quien fuera presidente de PDVSA y ministro de Energía de Hugo Chávez, el hombre que manejaba el dinero de la familia Chávez, hoy caído en desgracia y perseguido, asistía regularmente al restaurant San Pietro, en la urbanización Las Mercedes, de Caracas. Su nombre se volvió conocido por sus costumbres extravagantes y lujos excesivos. Diego Salazar. Hijo de un guerrillero.
La nomenclatura chavista le entregó el manejo de los seguros de PDVSA. Un negocio multimillonario, sobre todo si se desarrolla irresponsablemente. A Diego Salazar lo vieron muchas veces con clientes en San Pietro. Los mesoneros recuerdan que tenía una curiosa costumbre.
“Observaba el reloj que tenía el cliente. Si era demasiado barato y sencillo, se lo pedía para verlo. Entonces sacaba de un maletín un aparato muy extraño, con el que destruía el reloj y lo dejaba inservible. En ese momento pedía una botella Louis Roederer Cristal Medallón Orfevres, Edición limitada Brut Millesime, diseñada por Philippe di Meo, cubierta con 24 quilates de oro. Descorchaba la botella y sacaba un reloj Hublot’’.
Así atendía Diego Salazar a sus clientes. “Este delfín de la corrupción rojita siempre quiso ser cantante y tenía una orquesta de 50 músicos para divertirse como si fuera una figura del espectáculo. Es un hombre que todos sus amigos conocen como alguien que no acepta un no como respuesta’’, repite un amigo de otra época de su padre…
Se antojó de un edificio en la urbanización del norte caraqueño, Campo Alegre. Visitó piso por piso a los propietarios y los convenció de que vendieran para poder ubicarse en cada piso. Un amigo me contó la conversación que mantuvo con este pichón de multimillonario.
Diego Salazar se presentó vestido de lino, impecable y recién bañado. Le ofreció comprar su apartamento. Mi amigo le agradeció el interés, pero le dijo que no estaba vendiendo. Salazar le pidió que no se apresurara. Que quizás hacían negocio. Mi amigo volvió a negarse. Y Salazar comenzó a subir la apuesta.
Hoy Diego Salazar es el único dueño de ese edificio de siete apartamentos. “Allí viven algunos de sus guardaespaldas, amigas y chefs que le cocinan cuando no asiste a los restaurantes más caros de la ciudad’’, confiesa uno de los propietarios que vendió su apartamento por el doble de lo que indicaba el mercado.
Diego Salazar cerraba en su época dorada uno de los restaurantes más caros de Las Mercedes, a partir de las doce de la medianoche. Le pagaba fortunas a los dueños para que mantuvieran la cocina habilitada.
“Traía seis misses, que habían concursado en el Miss Venezuela, para que sirvieran a sus invitados, con los pechos desnudos. Corría la champaña hasta las seis de la mañana. Algunos invitados perdían el control y se ponían a bailar con las muchachas. Parecía una orgía’’, me confesó un mesonero que ya no trabaja en el restaurant.
***
“La isla de Margarita es una perla en el Caribe’’. Así reza el lugar común. Pero es una joya que no escapa a las falencias de tierra firme. Ubicada a 40 kilómetros al norte del continente, tiene mil kilómetros de superficie y una de las infraestructuras más desarrolladas de las islas del Caribe. Centros comerciales, hoteles de lujo, playas preciosas y autopistas…
Pero la realidad también en el único estado insular del país, llamado Nueva Esparta, se divide entre muchos ciudadanos que sufren una pobreza extrema y dificultades para conseguir alimentos y medicinas. Y pocos que viven a cuerpo de rey.
Gaia era un restaurant italiano emblemático de la isla. Uno de los diez más reconocidos por las guías que recomiendan cocinas exclusivas. En sus mesas eran atendidos miembros reconocidos de la oposición y del gobierno, en un guiño del destino al ambiente de Casablanca. Encontrar una mesa en temporada alta era muy difícil. Las colas para poder sentarse podían esperar horas.
Pero algo ocurrió en diciembre pasado. Gaia cerró sus puertas y abrió en un local más grande (caben 150 personas), en la planta baja del hotel Venetur (antes Hilton), que Hugo Chávez expropió de manera arbitraria y violenta.

Uno de sus viejos clientes me respondió con cierto desaire cuando le pregunté por la nueva Gaia. “No voy más a Gaia. El Gobierno financió esa expansión para tener un sitio donde almorzar sin que los vean gastar. Allí van los chavistas ahora, que se sienten a gusto. Gastan fortunas amparados en un ambiente en el que nadie los ve. Yo no voy a ese lugar’’.

Tuve que caminar por el lobby del hotel Venetur para llegar a Gaia. Enormes fotos del presidente Chávez, mensajes de amor revolucionario, y una estética que no se parece en nada al socialismo que uno alguna vez conoció, precede los pasillos que conducen a una entrada de lujo y diseño exclusivo.
Gaia hoy es un restaurant lujoso, muy diferente de la taberna sencilla y discreta que estaba llena de comensales en una de las calles concurridas del centro de Porlamar. Tiene algo de formalidad y pretensión, que uno en principio no relacionaría con la verborrea del chavismo cercano al pueblo. Este es un restaurant al que el pueblo no puede ni acercarse.
Úrsula Pernía, la propietaria, trabaja endemoniadamente para que todo se encuentre en su lugar. Dirige un batallón de empleados, colaboradores, mesoneros y técnicos ocasionales… No pierde de vista ningún detalle: el agua que reciben en exceso o limitadamente las matas, las manchas que aparecen en un sofá o la grieta que abre un candado al caerse en el piso de cerámica.
Cuando está ocupada, Úrsula no le gusta que la molesten. Menos con preguntas incómodas sobre lo que dicen sus amigos ahora que mudó su restaurant al vientre de la revolución en Porlamar, allí donde muy pocos pueden pagar los precios de sus exquisitos platos, que utilizan la berenjena, la botarga, el aceite de oliva, la sardina, el peperoncino, las alcachofas, la pasta casera, la langosta y otros frutos de mar, el ossobuco
Piensa que la gente que ha dejado de ir volverá. Porque las cosas son más complejas que acusar a un sitio de algo porque se mudó a determinado domicilio. Pareciera esperar que las cosas vuelvan a su cauce, en un país donde casi nada pareciera haber retomado la normalidad que alguna vez tuvo.
A medida que trascurren las horas, comienzan a llegar los clientes que han reservado al mediodía. Llegan militares con empresarios, asisten familias que celebran un cumpleaños. La ropa, las carteras, los zapatos impresionan. Cuestan fortunas.
No deja de ser paradójico en un momento tan crítico que ese hotel, ahora bolivariano, ahora más “soberano’’ que nunca, contenga un restaurant y unos comensales que pueden gastar tanto dinero ostensiblemente.
***
En uno de los centros comerciales más conocidos de la isla de Margarita, Sambil, hay un local lateral a la estructura de los comercios llamado Green Martini. Es un bar exitoso, que en las noches puebla de camionetas Toyota blindadas color blanco el estacionamiento.
Es uno de los centros nocturnos más codiciados de la isla por los cadiveros (nombre acuñado por los negocios irregulares de Cadivi), los enchufados, los boliburgueses, en fin, gente que ha hecho y sigue haciendo negocios con el gobierno.
Me acompaña uno de los empresarios históricos de la isla. Observamos con cierto asombro el volumen de consumo de mesas (champaña, ginebra, whisky, ron) como si el país viviera una fiesta de abundancia ilimitada. Los tragos son caros, las botellas muy costosas, las cuentas suman cantidades de dólares imposibles de pagar para alguien que gana un salario medio o alto.
“Esta es una generación sin moral. Quieren hacer dinero a cualquier costo y no les importa si afuera la gente (pueden ser sus empleados) sufre una vida miserable. Es posible que mañana todo cambie y esto siga igual. El dinero no entiende de solidaridad’’, me dice este empresario que ha aceptado acompañarme sin demasiado entusiasmo, más como una gentileza con un visitante.
***
Quien visite Venezuela debe prepararse para enfrentar una realidad inexplicable. Más allá de la ética y la moral de cada quien, no deja de asombrar un contraste tan brutal, tan alejado de palabras en desuso como misericordia, piedad, compasión. El sufrimiento de muchos y la ostentación de pocos produce una realidad compleja, abismal, cercana a la desazón. Cada día que pasa la mano de Dios pareciera estar más lejos.
No dudo que en Venezuela, uno de los países petroleros más importantes del planeta, se consigan las mejores bebidas alcohólicas, los platos más sabrosos, apartamentos de 3 millones y 4 millones de dólares en zonas exclusivas, automóviles de alta gama (como gustan hablar los vendedores), las ropas más lujosas y extravagantes, los habanos más venerables del Caribe, viajes a paraísos en jets privados.

FOTO: GUILLERMO SUÁREZ

La publicidad que conmueve al mundo sobre la emergencia sanitaria y alimentaria, sobre la diáspora que desangra al país, convive con el derroche abrumador de un grupo privilegiado que tiene acceso a dólares baratos y los derrocha a mano suelta.
Que tantos millones de dólares que entran por concepto de venta de petróleo no sirvan para equiparar las cargas, que no permita la posibilidad de una salud para aliviar los males de todo el mundo, que no alimente a la gente como se debe, que mantenga a la población en un estado de secuestro cotidiano porque sus calles son peligrosas, abre el espacio para una reflexión mayor.
Venezuela dejó de ser un país cierto, para convertirse en una caricatura donde unos señores que hacen negocios turbios viven como jeques. Pueden hacerlo. Tienen todo al alcance de la mano. Son los frutos terrenales de la corrupción.
SERGIO DAHBAR  @sdahbar  
EDICIÓN 133 - MARZO/ABRIL 2018

domingo, 14 de enero de 2018

MARCADO COMO GANADO. Por: Sammy Landaeta Millán @ProtestaMilitar


MARCADO COMO GANADO. 
Por: Sammy Landaeta Millán 

Mucha polémica ha generado en  redes sociales una foto personal que coloqué donde se veía en mi brazo derecho, una inscripción del número 161, en una cola para adquirir Harina Pan en Makro. Naguanagua. Carabobo. Venezuela. La imagen en cuestión, ha sido objeto de conceptos y  opiniones de cualquier índole, pero en todo caso; eso NO es lo relevante. Lo verdaderamente importante es, develar ante la Nación y el Mundo la etapa de HAMBRE, MISERIA, RUINA y HUMILLACIÓN que vive el PUEBLO VENEZOLANO y señalarle a nuestros POLÍTICOS opositores y MILITARES ACTIVOS que deben afrontar la realidad de la Nación y actuar contra la #Tirania #CastroComunista de Nicolás Maduro y eso me motiva a escribir: MARCADO COMO GANADO.

Inicialmente digo, que coloque en mi cuenta Twitter la fotografía en cuestión, con la  siguiente inscripción: HAMBRE Y RUINA: Buenos días. Aquí estoy hoy en la COLA de Makro como el común de los venezolanos de a pie, sometido por la distribución de alimentos del #CastroComunismo en #Venezuela y con la HUMILLACIÓN de estar marcado como ganado para poder comer #Maduro COÑO É TU MADRE.  https://twitter.com/ProtestaMilitar/status/951417684738093057

Señalo, que por las diferentes reacciones que observé en mi cuenta de Facebook  -donde compartí el Twit-  considere que debería ahondar un poco más en el plano personal y profesional militar de la Reserva Activa -como lo denominan ahora- para indicar tópicos  de la situación que padezco, que NO debe ser diferente a los venezolanos y extranjeros residentes en nuestra Nación,  que  incluye a los profesionales de las Fuerza Armada Nacional #FAN, sus familiares y a los MILITARES en la HONORABLE situación de RETIRO de la Fuerzas Armadas Nacionales #FFAANN, que por igual son víctimas del sistema social, político, jurídico y militar, imperante; por razones de Amedrentamiento. Persecución. Seguimiento. Intervención Telefónica. Amenazas y acciones sucesiva  del Castro Comunismo en Venezuela; mediante  la actuación del  G-2 Cubano en el País.
    
GRACIAS A TODOS: Las situaciones van mucho más allá de una cola. Mas difícil para mi, es el NO poder estar tranquilo en mi casa, y refiero que cuando era piloto activo de Helicópteros de la Fuerza Aérea Venezolana #FAV, en cierta oportunidad pernocté por siete días seguidos en igual número de localidades, por razones del servicio. Pero hoy la situación es más crítica, porque las circunstancias me han obligado hasta NO dormir en casa, y recorrer de bus en bus, de carrito en carrito, de Metro al Metrobus, de la camionetica al taxi o del autobús al avión -cuando se podía- muchas poblaciones de la geografía nacional, donde hasta algunos, me han tildado; de ERRANTE.

Les confieso que ese deambular, lo he asumido como una MISIÓN.  Sí. Una Misión de CONCIENCIA que me ha llevado por casi 18 años por diferentes  escenarios de la vida pública nacional pisando el terreno desde la Universidad Simón Bolívar #USB hasta el Centro Penitenciario de Yare en el Estado Miranda #CarcelDeYare para VISITAR a insignes compañeros de las gloriosas Fuerzas Armadas Nacionales y en particular a profesionales de la Guardia Nacional de Venezuela #GNV. Les refiero que cuando fui a la #CarcelDeYare, ahí ME MARCARON en el brazo derecho -por primera vez- cuando ingresé para visitar al IRREDUCTIBLE G/D (GN) Felipe Rodríguez Ramírez -El Cuervo- porque era la única forma de comprobar que estaba de VISITA dentro del Penal, pero en esa oportunidad me quitaron la cédula de identidad, el carnet militar, me asentaron los datos en los libros de visitantes civiles y militares indistintamente, y me instaron a colocar mi dirección sin margen de error porque posteriormente pagaría las consecuencias, y recuerdo que hasta el funcionario de custodia de la #GNB -en la requisa- me ROBÓ el dinero que llevaba, con el argumento que por ser CORONEL, NO pasara la pena de desnudarme. ¡Que coño de Madre!

Por otra parte, el calvario que vivo; NO es de MUERTE. Refiero que en mi vida profesional, compré 18 automóviles y los pagué a crédito o al contado -porque se podía- y cuando salí de baja en el Año 2000 tenía 2 vehículos, mas uno que me gané en el Bingo La Trinidad en Caracas, y hoy ando a pie, porque después de hacer una solicitud de un vehículo el 31 de Enero de 2011 y asentarla en la pagina web del #IPSFA a finales del mismo año,  me correspondió el Número 143 y pasados SIETEAÑOS, sigo esperando porque simplemente NO soy un AFILIADO a la Previsión Social, sino un ESCUÁLIDO, a juicio del presidente de la Junta Administradora del Instituto, donde presuntamente los 15.000 carros Toyota que los militares importaron; NO alcanzaron.  Ni los 10.000 que trajeron de #Argentina. Ni los importados por Bariven. Ni los DONFEN. Ni los vehículos CHINOS que el COMEDIANTE supremo  utilizó para quebrar la voluntad de muchos ó las recientes camionetas TIUNA que son para "jefes" y enchufados ROJOS -con mínimas excepciones-  sin incluir la cuota de los carros que el #Socialismo le ROBÓ a la #Toyota. ¡EXPROPIESE!

En síntesis un número aproximado o NO menor, de 40.000 vehículos, que han pasado por 5 PRESIDENTES del #Ipsfa y que han “administrado “ a discreción de los MANDAMÁS del Instituto para adjudicárselos a  los generales, sus esposas, sus hijos, familiares, sus amantes -masculinos y femeninos- “panas” del proceso #CastroChavistaMadurista  y las consecuentes “amigas” de la #FAN  que por reseña fotográfica en redes sociales tiene al menos un COROLLA, para su uso personal, entregado por el Presidente y Ex presidentes  del #Ipsfa y ese BANDOLERISMO ha permitido también, invertir la pirámide en la SEGURIDAD SOCIAL de la #FAN porque el  SARGENTO aerotécnico -afecto al proceso- anda en tremendo carro y el CORONEL aviador de la “Reserva Activa” es un PENDEJO a pie, por orden de la gestión #CastroComunista en el @IPSFASOCIALISTA

Esta demás decir, que al quedar sin empleo, sin uniforme y sin carro, se fueron casi todos los amigos y hasta los "hermanos del Alma".  Ahí supe quien era quien, y luego en la etapa de vejez, comencé a saborear los malos tratos, que hoy están a la orden del día, en cualquier oficina púbica, incluyendo el viacrucis del transporte público urbano. Allí, se puede viajar -con suerte- si todavía a los 67 años, te guindas en la puerta de un autobusete, te montas en la cabina trasera de un pick-up ó te encaramas en la plataforma de un camión 350. Del traslado extra urbano, ni se diga, por ejemplo, viajar a Maracay desde el Puente de Bárbula y viceversa es un suplico, porque generalmente el trayecto se hace DE PIE y pagando el pasaje completo porque NO hay cupos para 3ra edad o el bus es una unidad de avance y te cobran lo que les da la gana. Son 8 bolos; grita el colector y reclamo: NO. Son ocho mil bolívares. ¿Se va o se queda? responde el malencarado. ¡Me puedo sentar en el piso! Sí.  Otra cosa significativa, es comentar el desgaste físico que ocasiona -a la TERCERA EDAD- la continua búsqueda de MEDICINAS en las Farmacias autorizadas por el IPSFA que en la actualidad, NO suministran NADA. Por otro lado, el dinero  efectivo, que aunque  se vaya de agencia en agencia bancaria; NO se consigue, con el agravante que los RETIRADOS #FAN que son PENSIONADOS del @IPSFASOCIALISTA incluidos en nómina BANESCO, ésta entidad solo le permiten cobrar Bs. 10.000,00 argumentando que el Instituto nos paga por TRANSFERENCIA y @Banesco, NO nos reconoce; como tales.  

Pero para NO perder el hilo del tema, les confieso; que había mantenido hasta hoy, que NO me dejaría MARCAR en el brazo  y menos por un Guardia Nacional o un Policía, porque podían MATARME,  y al menos, una vez,  me colocaron  el número de la cola, en el reverso de la cédula de identidad como dice en Facebook, mi prima Emirse Landaeta hija de mi tío paterno Lucas Evangelista Landaeta, a quien -estando activo- le prometí que NO me dejaría matar por nadie, como sucedió en 1949, en El Tigrito. Estado Anzoátegui con mi difunto padre: PRESENTE LANDAETA, ultimado por su compadre, Félix Márquez -El negro Márquez-  quién luego se residenció en Las Mercedes del Llano. Estado Guárico, con total IMPUNIDAD y hoy, desde la óptica de hijo póstumo, aprecio con certeza, que la situación actual que se vive en VENEZUELA es de SUPERVIVIENCIA y por eso siempre señalo, que debemos SOBREVIVIR con INTELIGENCIA y SENSATEZ, ante el BANDIDAJE CIVIL-MILITAR, sin legitimidad, representatividad o ESCRÚPULOS.

Pero la situación de hoy por el HAMBRE, la MISERIA y la RUINA de la población en Venezuela, es general, y eso motivó que en Makro, NO entorpeciera con el procedimiento -HUMILLANTE- que impuso la propia comunidad, ante los vivos, los bachaqueros, los funcionarios y otros; que utilizan cualquier argumento legal, compulsivo, de fuerza ó de amedrentamiento, para comprar Harina Pan, donde puede adquirir 4 Kg. para poder comer,  que me correspondieron, por el terminal de número de Cédula de identidad y el carnet vigente, de dicha Empresa.

REAFIRMO que la foto que puse en Twitter, Facebook, e Instagram  NO es para DESMORALIZAR ó dar LÁSTIMA sino es una ALERTA para nuestros compatriotas, familiares y amigos, en  Venezuela y el exterior, y para que sirva de EJEMPLO a lo interno de la FAN, para que sepan el precio  que pago por NO haber apoyado una revolución de BANDIDOS y  hoy recibo la factura, por NO haber traicionado el juramento de defender la Patria y sus instituciones, por aupar una presunta revolución que nos arrinconan más, en una  #Dictadura #CastroComunista que  se OXIGENÓ por voluntad de unos POLITICOS “opositores” TRAIDORES al MANDATO del #16J que lo convirtieron en "elecciones" en  #TIRANÍA y ahora: ESTAMOS JODIDOS.

CONCLUYO para quienes han hablado pendejadas, todo el día 11-01-18, que me mandé a marcar el brazo, porque me dio la gana, y así demostrarle a los POLÍTICOS "opositores" y MILITARES ACTIVOS que el Pueblo SUFRE y tiene MIEDO y solo una REBELIÓN MILITAR y CIVIL podrá sacar al ANALFABETO. https://twitter.com/ProtestaMilitar/status/951417684738093057 y si el BANDIDAJE pretende subyugarme, en definitiva NO podrán hacerlo; porque para doblegar mí LUCHA por la #LIBERTAD, tendrán que MATARME, asi esté: MARCADO COMO GANADO.

Cita: "Todos los pueblos del mundo que han luchado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos". Simón Bolívar

Naguanagua, 14 de Enero de 2018. 

Atte. Sammy Landaeta Millán
Coronel ® Fuerza Aérea Venezolana (FAV)        
CIV-3441697 @ProtestaMilitar


martes, 11 de agosto de 2015

Venezuela tiene hambre. Por: José Vicente Carrasquero A. @botellazo






Venezuela tiene hambre

José Vicente Carrasquero A.

Sin ánimo de sonar trillado quiero recordar que me inscribo entre quienes piensan que a la actual clase política no la mueve la inteligencia sino la ausencia absoluta de escrúpulos y su subordinación a un proyecto político impuesto desde La Habana por los hermanos Castro, gracias a la característica de comprador de espejitos que distinguió a Chávez.
Venezuela está sumida en el peor momento de su historia. Esto no admite mayor discusión si recordamos que entre 1999 y este momento, a Venezuela le ha entrado por concepto de venta de petróleo y endeudamiento irresponsable más del doble de la sumatoria de todo lo que le entró a los gobiernos desde 1811 hasta 1999 por todos los conceptos que usted tenga a bien considerar.
Dicho esto, uno tiene que ponerse las manos en la cabeza ante la desastrosa situación que se lee todas las mañanas al revisar los titulares de la poca prensa independiente que queda en el país. Por ejemplo, y seguimos con los números, en Venezuela es muchísimo más probable resultar víctima de un asesinato que ganarse la lotería. Con una pequeña diferencia, no tiene que comprar billete de juego, se lo gana y punto. Para rematar la tristeza de esa historia, un asesinato en nuestro país tiene más de un 90% de chance de quedar impune.
El asunto del desabastecimiento clama ante los ojos de Dios. Es un problema generalizado que donde más se nota, como es de esperarse, es en el sector alimentación, medicinas y productos de aseo personal. Básicamente porque, si Maduro no se ha enterado, hay 30 millones de clientes potenciales para esos rubros que faltan. Mal puede un gobierno incapacitado para desempeñarse con eficiencia y eficacia pensar que puede asumir responsabilidad en esos temas.
El asunto de la escasez es mucho más grave de lo que vemos. El tráfico en las grandes ciudades se ha visto reducido porque la obsolescencia de los vehículos los saca de circulación, la escasez de repuestos básicos como baterías y cauchos es patéticamente notoria. Recuerdo que cuando el gobierno decidió intervenir las fábricas de baterías le dije a un técnico en un establecimiento de una afamada marca de acumuladores que las colas le iban a dar la vuelta a la cuadra. No hay que ser adivino. Lo que el gobierno toca lo seca, lo mata. ¿Desde cuando no ve un litro de leche Los Andes? ¿En qué parte del pensum preparan a militares para manejar empresas?
Muchos de quienes leen estas líneas saben que hay ascensores que funcionan porque canibalizan el de al lado para de dos hacer uno. Hay alerta en los edificios ante el robo de piezas de los elevadores. El mantenimiento de los condominios se ha hecho extravagantemente costoso. Esto es, por supuesto, una carga adicional sobre los depauperados bolsillos de la clase media.
El venezolano ha venido siendo reducido a unas dimensiones de calidad de vida que apenas permiten la supervivencia. Tengo suficiente edad para recordar y comparar graves momentos del pasado y puedo decir categóricamente que este es el peor de los últimos 55 años. Saque la cuenta que en medio de la mayor liquidez de la historia, no hay billetes de “alta” denominación para movilizar la ya tristemente exigua moneda.
Pero, hay un agravante. Es la inacción de la cúpula gobernante. Pareciera que se hacen los locos ante lo que está pasando. Uno tiene que comenzar a hacer escenarios a partir de esta locura de parálisis. Al menos Luis Herrera Campins tuvo la osadía de tomar medidas económicas (chucutas) en 1983, a la sazón año electoral. Esta gente pareciera estar esperando se hagan realidad aquellas palabras que sonaron a renuncia ante una anunciada goleada en contra: “Dios proveerá…”.
Algo está más que claro. Maduro ha decidido que es más importante cumplirle a los juegos del capitalismo que a los venezolanos. Los pocos dólares que hay, se destinan en su mayoría al pago del servicio de la deuda y a cancelar vencimientos de bonos. Todo para seguir en el círculo vicioso de endeudarse cada vez más e imponerle más restricciones a los venezolanos.
Diputados oficialistas vienen anunciando modificaciones del control de cambio. Esa es una pésima noticia. Lo único que salva a Venezuela en estos momentos es su eliminación. Primero porque el control del cambio no cumplió con su cometido y en los últimos doce años se fugaron más capitales que entre 1958 y 1998. Segundo, porque este nefasto mecanismo lo que ha hecho es enriquecer a parte de la nomenclatura chavista de forma grosera. Ya se lee en la prensa de las ostentosas fiestas y de los costosísimos viajes en aviones privados de altos personeros del régimen.
Venezuela tiene hambre. Primero porque no hay suficientes alimentos para todos. No se entiende cómo Maduro no ha destituido a quien finge ser ministro de alimentación. (Lo escribí adrede… finge). Sería una manera de lavarse la cara con los millones de venezolanos que pasan trabajo consiguiendo algo de comer..
Venezuela tiene hambre de justicia. Sabe que la corrupción y los corruptos son los responsables de las atrocidades que nos golpean en la cara día tras día. Millones de millones de dólares dilapidados en obras inconclusas, en obras ni siquiera comenzadas en regalos al exterior.
Venezuela tiene hambre de cambio. Ese deseo está en el ambiente y tiene cada vez más adeptos. Y la mayoría espera el 6D para satisfacer esa hambre de cambio. Ese movimiento luce indetenible. Y aún quienes ayudan al gobierno pidiendo “salvar su voto”, se agregarán a la avalancha de votos castigo que le enseñarán al chavismo que al pueblo se le respeta.

viernes, 17 de abril de 2015

Maduro, descolocado. EDITORIAL de El PAIS de ESPAÑA.


EDITORIAL »

Maduro, descolocado

El chavismo cambia EE UU por España en su búsqueda de un enemigo exterior de Venezuela

El País 17 ABR 2015 - 00:00 CEST

El acercamiento entre Washington y La Habana, escenificado en la Cumbre de las Américas, ha dejado completamente descolocado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, cuyo discurso populista necesita un enemigo externo que justifique y oculte los problemas internos. Por ello, la grave crisis diplomática abierta entre Venezuela y España, con gran carga agresiva por parte del régimen chavista, presenta importantes diferencias respecto a situaciones anteriores.

Al contrario de lo que sostiene el mandatario venezolano, el Parlamento español no ha aprobado ninguna resolución contra su país. Lo que ha hecho es unirse al coro de reputadas voces internacionales que piden la iberación de los presos políticos en Venezuela, indispensable para salir de la profunda crisis en la que se encuentra. El Parlamento no se ha inmiscuido en la soberanía venezolana.

La reacción de Maduro ha sido doble: por un lado, el insulto personal al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, así como a la institución del Congreso, inaceptable en un marco internacional civilizado, y la amenaza de castigar los intereses españoles en Venezuela bajo el eufemismo de “revisar exhaustivamente” las relaciones con España. Además, ayer, el expresidente Felipe González, fue denigrado por el presidente del Parlamento venezolano, Diosdado Cabello. De este modo Rajoy, González y el Parlamento español han ocupado en este momento el puesto de Bush, Obama y el Congreso de EE UU en la retórica oficialista boliviariana.

El lenguaje de Maduro no es nuevo. Siguiendo la estela de Hugo Chávez, las expresiones “racista” y “conspirador”, entre otras, abundan en sus diatribas. Lo que ha cambiado es que —a diferencia de lo que sucedió hace pocas semanas— ya no aplica ese lenguaje a EE UU. La reacción española se ha ajustado al manual de las relaciones diplomáticas. La protesta verbal ante el embajador venezolano en Madrid no es una contestación dirigida a aumentar la tensión. Al contrario. Las relaciones con Venezuela son importantes pero eso no puede hacer que se pase por alto el que importantes líderes opositores venezolanos hayan sido encarcelados de forma arbitraria. Como ha subrayado muchas veces el periodista Teodoro Petkoff —galardonado ayer con el Premio Ortega y Gasset— son arrestos “sin sentido y sin justificación”. Y el Congreso español ha acertado al denunciarlo.

FUENTE: El País de España 

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