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lunes, 4 de noviembre de 2019

Negociación militar. Por: Pablo Aure. Opinión. Venezuela.



Negociación militar/Pablo Aure

En Venezuela,el que es presidente interino ni siquiera se considera como tal, entonces, mal puede considerarlo buena parte del país. En realidad conviven dos "presidentes" uno, constitucional, que es ficticio o de papel, sin reconocimiento a lo interno de la Fuerza Armada, siendo su Comandante en Jefe, cuyo nombre es Juan Guaidó y el otro, tiránico y con poder de mando, que se llama Nicolás Maduro.

El primero sin despacho, sin mando pero con presupuesto (Citgo, otras empresas del Estado radicadas en el exterior y ayuda humanitaria) y el otro, con despacho, poder de mando y bastantes finanzas.

Esto es un problema complejo muy difícil de resolver, porque quien está llamado a asumir de acuerdo al artículo 233 constitucional, asume esa responsabilidad "relajado", mientras que el tirano tiene mucho apoyo, sí, el apoyo de los cañones regulares (FAN) e irregulares FARC, ELN, colectivos, milicianos, militares rusos y cubanos ETC) acompañado del  con un potente aparato represor, muy completo y temido sin lugar a dudas. 

Que alguien me explique cómo salir de esto sin una *negociación* (coalición) militar internacional.

No me vengan con el puritanismo de satanizar la palabra negociación. Si queremos liberarnos de estos bandidos pues, tenemos negociar con otros países que tengan ideales distintos al comunismo, y sobre todo que tengan fuerza. El pragmatismo debe primar en las negociaciones: "tu me das la libertad yo te doy ciertas garantías"

Para salir de este régimen jamás nos puede pasar por la cabeza negociar con quien nos somete. Absurdo plantear negociaciones con los malandros para cohabitar con ellos.




martes, 29 de octubre de 2019

¿FIN DEL NACIONALISMO LIBERAL? Por: Enrique Prieto Silva. Opinión Venezuela


      ¿FIN DEL NACIONALISMO LIBERAL?
           Enrique Prieto Silva
Martes, 29 de octubre de 2019
A raíz de los acontecimientos turbulentos y políticos surgidos en varios países de América Latina, algunos de ellos surgidos por fallas o deficiencias en procesos electorales, creemos de interés referir la similitud de estos hechos con otros acontecidos en la historia sobre los cambios políticos que pudieran serles concomitantes o que afloren similitudes para su comprensión.
Es el caso, que se especula de lo que viene ocurriendo desde el cambio político radical surgido en Venezuela con la llamada “revolución” e implantación del movimiento acuñado como “socialismo del siglo XXI” y se le quiere asimilar como una regresión a la caótica situación política que generó en debacle por falta de educación sobre la materia. En tal sentido, queremos iniciar una serie de propuestas en el debate, a los fines de alertar a los legos, para que no caigan en falsas expectativas, muy peligrosas, especialmente en el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela, manejados por la Asamblea Nacional bajo la batuta de Juan Guaidó.
El caso nos obliga a remontarnos en la historia, cuando a finales del siglo XIX comenzó a ceder el nacionalismo liberal, cuyo fin principal y orientación ideológica conducía a la consolidación del Estado-nación y a las oportunidades de un gobierno basado en la soberanía popular, ante el nacionalismo integral, imperial o totalitario, el cual glorifica al Estado como el punto más alto para enfocar la lealtad individual, con­centrándose fundamentalmente en la seguridad del Estado, que involucra el incremento del poderío militar frente a los demás Estados y fomenta además, políticas nacionalistas motivadoras de sus propios intereses.
Este nacionalismo, influenciado por las rivalidades industriales, comerciales, imperiales y militares de fin de siglo, dio como resultado grandes presiones populares que obligaban al Estado a su protección contra la competencia extran­jera, lo cual produjo un estallido convulsivo interestatal, que dio origen a las dos guerras mundiales del siglo pasado.
Sin embargo, convenciéndonos del auge y la decadencia de las nuevas doctrinas que afloran, y que han persistido y orientado a Europa y Occidente durante las diez décadas del pasado siglo, no podemos dejar de mirar otras latitudes, que tanto en la crea­ción de la Historia Antigua, como en la del pasado reciente, muchas de ellas han influido con su filosofa, sus ideas políti­cas y su doctrina, aun cuando independientes de las de Occidente. Entre ellas China, India, el Islam, Japón y África, que debemos tomar en cuenta en cualquier análisis socio-político y más espe­cialmente, si estamos refiriéndonos al devenir político después de los actuales acontecimientos.
En este desenvolvimiento ideológico son muchos los acontecimientos que marcaron pautas en los cambios ideológicos, tal es el caso de la cruzada contra el fascismo en la II Guerra Mundial, las acciones en favor de la paz en la posguerra, y el más notorio e importante, el conflicto ideológico de la Guerra Fría, donde los Estados Unidos y la Unión Soviética, en acción bipolar, mantuvieron una pugna política, económica y psicológica por imponer su dominación en todas las zonas del planeta.
En la conflictividad actual, no debemos olvidar, que en los años finales del siglo XVIII, durante todo el siglo XIX y al menos, durante siete décadas del siglo XX, se produjo el inicio, la implantación y el desarrollo de la práctica del capita­lismo, doctrina política fundamentada en el laissez-faire de la libre empre­sa, la propiedad privada de los bienes y de los medios de pro­ducción, un sistema competidor de incentivos y utilidades, la iniciativa individual y la ausencia de restricciones gubernamen­tales en la propiedad, la producción y el comercio, junto con los conceptos democráticos del liberalismo político, que reemplazaron el orden económico, político y social establecido por el mer­cantilis­mo y la monarquía; sistema económico y político instaurado, que produjo la Revolución Industrial, la que, desde entonces, ha sufrido variadas transformaciones, manteniéndose aún vigente como sistema económico.
Tampoco debemos olvidar, que el término socialismo, ha servido para designar a las teorías y acciones políticas, que defienden un sistema económico y político basado en la socialización de los sistemas de producción y en el control estatal, parcial o completo, de los sectores económicos, opuesto frontalmente a los principios del capitalismo. Doctrina socialista, que ha tomado diversas formas y concepción desde su aparición; desde la que acepta los valores democráticos, hasta las que establecen como necesarios el absolutismo y la dictadura; y en su evolución, el socialismo se ha centrado en la posibilidad de dos categorías: la social-democracia, que se esfuerza por lograr sus fines utilizando la maquinaria del Estado, con el que llega democráticamente al poder para modificarlo pacíficamente; ejemplos de los cuales encontramos en Suecia, Inglaterra, y en otros países de Europa; y el socialismo-marxista, que considera que el poder para el logro de sus objetivos solo puede ser obtenido mediante la violencia y la destrucción de las instituciones capitalistas y democráticas existentes.
A este último corresponde la orientación de la Unión Soviética y los países de Europa Oriental que conformaron la URRSS, y muchos países que siguieron su línea en Asia, América y África.
La revolución bolchevique de 1917, concretó las bases de la ideología marxista, con la contribución de Lenin, cuya mistificación marcó el inicio de la historia política de la Unión de Repúblicas Socialistas, de las democracias populares, como han solido llamarse, y de los partidos comunistas del mundo, ideología que ha sido teorizada por los más grandes líderes del comunismo mundial: Stalin, Kruschef, Mao Tse-Tung, Liu Chao-chi y otros, cuyas decisiones políticas, guiadas por la ideología, contribuyeron a desarrollarla.
Ahora debemos preguntarnos, ¿A cuál de las teorías se acercan más los movimientos insurgentes en América Latina, incluyendo el “socialismo del siglo XXI?
@Enriqueprietos
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martes, 22 de octubre de 2019

¡O.N.U. CAMBALACHE; ACTITUD IGNOMINIOSA! Por: C/A (ARV) Daniele Comisso Urdaneta. RECORDANDO ALTAMIRA LXXVII.

Respetuosos saludos;
Hoy se cumplen 17 años de los "Sucesos de la Plaza Altamira"​, manifestaciòn militar-civica que mantuvo sus protestas en contra del règimen traidor con presencia contìnua de sus protagonistas por casi ocho meses.

Ante todo, mis mas sentidas condolencias a los familiares de civiles y militares que perdieron la vida durante los sucesos.

Mi solidaridad con todos los ciudadanos civiles y militares que mantuvimos la lucha con nuestra presencia activa,  con aquellos que nos frecuentaban cuando podìan y con los que nos apoyaban desde sus comunidades.

Todos, seguro estoy, nos sentimos reivindicados por lo que allì hicimos y dijimos. No asì podemos sentirnos satisfechos por ello y nos embarga una gran pena al ver las condiciones desastrosas en las que se encuentra el pais.

Definitivamente, se ratificò una situaciòn que se repite en la historia, la cual es que; no es suficiente tener la razòn para que èsta se imponga por sì misma, se debe tener la capacidad de explicarla, se debe contar con las herramientas  adecuadas para instrumentarla, con la voluntad para ejecutarla y con los instrumentos de control para imponerla, ademàs de que se debe actuar en el momento adecuado y oportuno. No sirvió tener la razòn 17 años antes si aun no hemos logrado entender por qué siempre hubo la necesidad de empeñarse a fondo para destituir al régimen castro-chavista. Hoy lo estamos sufriendo.

Pero la lucha continúa, les remito la reflexiòn LXXVII.





RECORDANDO ALTAMIRA LXXVII
22 octubre 2002 – 22 octubre 2019

¡¡¡CESE DE LA USURPACIÒN!!!
¡¡¡GOBIERNO DE TRANSICIÒN!!!
¡¡¡ELECCIONES LIBRES!!!

¡O.N.U. CAMBALACHE; ACTITUD IGNOMINIOSA!   
22 octubre 2019
                                                 
...y desaparece del Arauca el nombre de El Miedo y todo volvió a ser Altamira… (Doña Bárbara-R. Gallegos)
Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía (S. Bolívar)
Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila (M. Moreno)
           
            Estimados compatriotas, en diciembre 2018, reflexionamos sobre el tango Cambalache, recordando parte de su letra: “...vivimos revolcados todos en el mismo lodo…resulta que es lo mismo ser derecho que traidor… ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Que falta de respeto que atropello a la razón! Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón…a nadie importa si naciste honrado…”.
            Pareciera que la O.N.U., ha sido contagiada con la globalización del cambalache.
            En julio 2019, reflexionamos a cerca del informe de la ACNUDH; sobre la desvinculación entre los hechos verificados de violación a los DDHH en la república bolivariana y, las conclusiones y recomendaciones que tales hechos imponían;  también, sobre el hecho de que nadie nos iba a hacer la tarea que nos correspondía, y que lo importante y trascendente, para nosotros, no era lo que dice el informe, sino ¡QUÈ VAMOS A HACER CON LO QUE DICE!, como destinatarios y principales víctimas de tales violaciones.
            Es obvio que no completamos la tarea. La inacción de la actual dirigencia “opositoide”, fue tan insulsa como favorable hacia los intereses del delincuente usurpador y sus aliados, que dio tiempo y permitió a que éste lograra enfriar el caso y preparara la contraofensiva reacomodando todas sus fuerzas para, no solo desacreditar el contenido del informe del ACNUDH, sino conformar un consenso firme entre el foro de San Pablo y el de los 120 países no alineados, en su mayoría de Asia y África, para que con 105 votos, lograran que, la república bolivariana, ese estado delincuente y violador de todos los DDHH, según la ACNUDH, ocupara un puesto en el Consejo DDHH de la misma O.N.U.
Todo un perfecto cambalache de corte global. Sin tan siquiera sopesar que con tal ignominia, se propiciara el desprestigio de la propia O.N.U, y la libre especulación sobre lo que se puede lograr, con ingentes recursos ilegítimos, en lo que a manejar lobbies elecciones y votaciones a placer, en cualquier escenario u organización, mientras ellos estén en el poder.
En mi opinión, esta es una nueva afrenta al continente americano, a su talante libertario y democrático, a su sistema de seguridad hemisférica. Seguimos siendo ultrajados por votos y tendencias que mayoritariamente provienen de allende los mares, muy distantes a nuestros confines y, casualmente, de donde provienen el comunismo, el nazismo, el fascismo y el fundamentalismo islámico, por cierto, ninguno de estos originario de nuestro Hemisferio.
            Ante tal actitud, la O.N.U., se auto desacredita, como organismo veedor, supervisor y árbitro garante del cumplimiento y respeto de los DDHH, e igualmente, ningún equipo designado por ella, podrá garantizar elecciones en país alguno y menos en el proceso de recuperación de la República de Venezuela.
            En tal sentido, no nos queda otra opción que aferrarnos a nuestro sentimiento americano continental y seguir luchando junto a nuestros aliados, por cubrir el camino trazado; logrando el cese de la usurpación hasta las últimas consecuencias; y luego dar paso a un gobierno de transición que finalice el ordenamiento y purificación del país; para luego convocar elecciones libres y soberanas sobre las cuales no haya poderes con fuerza suficiente para manipularlas. Es aquí donde está el meollo del asunto. No es aceptable bajo ningún punto de vista ir a elecciones (con garantes de la O.N.U incluidos) si antes no se cumplen las fases anteriores. Cualquier elección realizada en tales condiciones será una pantomima con resultados desastrosos para la esperanza de la recuperación de la República de Venezuela y reivindicará al engendro revolucionario, a la república bolivariana y a su régimen usurpador, que como organización delincuencial transnacional seguirá afectando al país y a la seguridad del continente, como ya lo han demostrado las evidentes condiciones depauperadas que esta peste genera a los países y ciudadanos.
            Debemos tener claro, como de hecho lo tenemos todos (excepto algunos dirigentes “opositoides”), que aceptar procesos eleccionarios sin cumplir las indispensables fases previas de acondicionamiento y limpieza, es colocar al nuevo gobierno –si es que logra ganar- en una situación de total riesgo y desventaja, puesto que indefectiblemente éste deberá asumir inmediatamente las tareas que debieron cumplirse en el cese de la usurpación y en el gobierno de transición, y deberá enfrentarse a la arremetida desestabilizadora del engendro revolucionario, la cual contará con toda su fuerza y capacidad de reacción puesto que no fue debilitada previamente. Hecho que, como es lógico, le acarreará, al novel gobierno, un desgaste tan violento y rápido que no logrará ni tan siquiera llegar a consolidar su mandato, sin que sea rechazado por su incapacidad de manejar el caos y generar soluciones viables. Esto lo tienen claro todos aquellos que pretenden candidatearse a elecciones falsas, así como saben que es el mejor camino hacia la permanencia de la república bolivariana con un regreso próximo del engendro revolucionario, eliminando la posibilidad del nacimiento de la nueva República de Venezuela.
Lamentablemente, el comportamiento de la dirigencia actual que insiste; en hacer caso omiso a lo antes dicho, a las evidencias y a las alertas emitidas por numerosos ciudadanos, analistas y grupos aliados, al respecto; en no querer ver el nuevo fraude electoral en Bolivia; en no cumplir con el juramento hecho ante el pueblo, abandonando el plan trazado, y además; en no querer verse reflejado en los países vecinos Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Chile, que aun no habiendo sufrido el completo rigor del proceso como Venezuela, han logrado reaccionar contra él, pero no han podido consolidarse porque las arremetidas son constantes. Inclusive corren el riesgo de que se les regrese el mal si no logran dominar y neutralizar las fuentes desestabilizadoras, que el proceso financia y controla, por no haberse garantizado la neutralización, captura y enjuiciamiento de los grupos delincuenciales que ostentan el poder y no pretenden dejarlo nunca.
Por cierto, no pretenden dejarlo nunca a fuerza de: corrupción degenerativa, represión, violación de DDHH, diálogos y por supuesto ¡elecciones!   



Daniele Comisso Urdaneta
3.793.306
CA (ARV)
Jamás arbv

miércoles, 16 de octubre de 2019

ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL. Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV. Venezuela




ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL.  
Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. 
Anécdota FAV.

Como hemos relatado en escritos anteriores, la República Federativa del Brasil y la Dirección de Fronteras del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) de la República de Venezuela, eran las encargadas de densificar, posicionar, construir y mantener hitos fronterizos, en los límites de ambos países. Los helicópteros de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV) prestaban su apoyo y los tripulantes de los equipos Franceses Alouette III (Al-III) fueron protagonistas del cumplimiento de la misión asignada a  la FAV y al Grupo Aéreo de Operaciones Especiales No 10 (GRUOPEDIEZ) donde hasta hoy LOS COBRAS, somos humildemente, un referente histórico, de la institución, por lo cual relato: ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL.

Vila Tepequém ó Villa Tepequém en idioma Español,  se localiza en La Sierra de Tepequém (en portugués: Serra do Tepequém) que es una cadena montañosa ubicada en la ciudad de Amajari en  Roraima (idioma pemón: roro imã, "montaña del loro", pronunciación en portugués: /ʁoˈɾajmɐ/) es uno de los veintiséis estados que, junto con el distrito federal, forman la República Federativa del Brasil. Su capital es Boa Vista. Está ubicado en el extremo norte de la Región Norte del país. Limita al noroeste y norte con Venezuela mediante la divisoria de aguas de las cuencas del Orinoco y Amazonas, al éste con Guyana (concretamente con el territorio de la Guayana Esequiba, en litigio entre Guyana y Venezuela), al sureste con Pará y al sur y oeste con Amazonas. Con 800 habs. en 2014, es el estado menos poblado y con 2,23 hab/km², el menor densamente poblado. Fuente: Wikipedia.
Recuerdo que estábamos al final de la campaña de demarcación. Era Teniente de la Aviación  y me despeñaba como piloto al mando de un Al-III, mi copiloto era el Teniente (Av) Leonardo Méndez Martínez y el Jefe de Máquina, el ST2 (Av) Alfonso Pineda. Concidencialmente, era  2 de Noviembre de un año final de la década del 70, dia de los fieles difuntos, y fuimos a Boa Vista para buscar al Coronel del  Ejército Brasileño, Director de Fronteras, del vecino país. El traslado del helicóptero NO fue problema, pero el idioma sí, nos comunicamos con la torre de control y todo estaba en orden, porque para la recepción de las comunicaciones aeronáuticas, le colocamos un casco de vuelo al Señor Dilermando Deí, Jefe de la misión Brasileña, quien me indicaba en Español en función de la aproximación, el sitio de rodaje y rampa de estacionamiento del aeropuerto de la Ciudad de Boa Vista, donde aterrizamos sin novedad, por el poco tráfico aéreo, que había en la capital de Estado de Roraima.
Regresamos al campamento que se encontraba cerca de Icabarú en el Estado Bolivar y comenzamos el repliegue de los equipos de trabajo que estaban distribuidos en los diferentes Hitos de demarcación fronteriza que se denominan BV (Brasil-Venezuela) y el número que corresponda en  la secuencia de los limites binacionales. Es de hacer notar, que en cada viaje trasladábamos 3 personas y los tripulantes éramos tres, con sitios distantes de hasta una hora de vuelo y el helicóptero tenía 2 horas, 30 minutos de autonomía. Habíamos estado inoperativos porque el combustible de la cisterna de Fronteras, se contaminó, pero  también tuvimos la grata visita del C-123 de las FAV al mando del Capitán (Av.) Mario Escalante Ramírez, quien nos traslado los pipotes de combustible JP1, hasta Icabarú, embasados en tambores de 200 litros por el Servicio de Abastecimiento de la FAV (SABAFAV) necesarios para terminar la misión,
Refiero que siempre me ha gustado cantar y entre viaje y viaje, lo hacía para aliviar un poco la carga emotiva que producía la responsabilidad de hacer esos vuelos con personas propias y ajenas abordo, donde las posibilidades de sobrevivencia a un accidente aéreo, eran casi nulas.  Dividía las piernas de ruta de navegación, que así se llaman, en periodos de media hora, por lo tanto, media hora volaba el Teniente Méndez Martínez y yo cantaba,  y la otra media hora, yo ejecutaba mis funciones como piloto al mando.
Era un trayecto maravilloso sobre Serranías y Selva virgen, en su inmensa zona verde donde a veces solo se podía distinguir un eventual color amarillo, que asumimos podía ser de un Araguaney. En esa inmensidad de árboles, que superan los 40 metros de altura,  NO cabía ni una aguja, cuanto más, un helicóptero, con un ADF como  ayudas a la navegación, sin comunicaciones de radio, sin equipos de supervivencia, sino operado por la voluntad, la responsabilidad, el patriotismo y el sacrificio personal, profesional y familiar, de tres tripulantes, al servicio de la Nación Venezolana y en defensa de su territorio nacional, donde para darnos ánimo hacíamos trasmisiones en blanco: “Para las aeronaves en frecuencia en el area de Icabarú, y el territorio de Roraima, éste el Helicóptero Al-III, siglas 1325 de la FAV, en ruta de tal a cual sitio, en determinada altura y el tiempo estimado de vuelo, desde o hasta, Icabarú”.
En oportunidades llevábamos abordo una lata donde antes venían las galletas de soda, con comestibles NO perecederos, por si acaso sobrevivíamos a una Emergencia real o se accidentaba el helicóptero en un paraje solitario de esos INHÓSPITOS LUGARES donde con el tiempo, algunos tripulantes de la FAV, en función de hacer empatía con la sinonimia utilizada con la bases operacionales de la Fuerza Aérea,  las denominaron  BACOMA, que estimo, esas nociones coloquiales, afines;  NO llegaron a conocimiento de  los altos mandos de la FAV, porque precisamente respondían a la abreviatura de una Base Aérea ubicada en el medio de la nada, donde el maligno perdió su gorra y  estaba localizada precisamente en algun lugar donde "toño el amable" era su anfitrión. Con las debidas disculpas, a los distinguidos lectores.
Llegué a opinar que esos maravillosas tierras donde el relieve se hace ilusión y la soledad se convierte en bondades naturales, al observar cascadas y bellezas de la Amazonía,  si se nos apagaba la turbina y sobrevivíamos al caer a tierra en autorrotación (maniobra de emergencia en helicópteros)  tendíamos que integrarnos a una comunidad indígena, si la conseguíamos, y hacer vida con  los Pemónes, Yanomanis o Maquiritares, hasta que algún dia pudiésemos  ser casualmente rescatados, a los mejores estilos de la película, El Náufrago, de época reciente.
Para culminar esta misión llegó desde Maracay el Capitán (Av) Roberto Vicente Vásquez en otro Al-III, su copiloto era el Teniente (Av) Humberto Mijares Henríquez y el Jefe de Máquina era el ST2 (Av) Edgard Flores Lugo, quienes  se integraban para cumplir con los tiempos de final de campaña, pre acordados con Brasil.  Los puestos más lejanos los dejamos para final  y salimos los dos helicópteros, a cumplir nuestra misión de una hora de vuelo, una de regreso y 30 minutos de combustible para la reserva operacional.
Cargamos 2 brasileños en cada helicóptero, con su equipaje y herramientas. El Capitán (Av) Roberto Vicente Vásquez despegó primero y nosotros, en el otro helicóptero,  los hicimos después,  y avanzamos en línea visual de máquina a máquina, para regresar al campamento. Pero de repente se nos presentó un frente lluvioso que nos impedía ver hacia adelante, nos mantuvimos a distancia visual y de comunicaciones, hasta que pudimos, y al tratar de bordear el mal tiempo, perdimos contacto visual y de comunicaciones.
Nuestro curso de regreso estaba en aproximadamente los 90 grados y en el desvió para bordear el mal tiempo, nos fuimos saliendo al Sur, donde solo veíamos Selva y mas Selva. Sabíamos por tiempo, donde estábamos, pero NO podíamos cruzar hacia el campamento y comenzamos a volar en un rumbo de 120 grados aproximadamente, donde estaba claro. Luego de casi 45 minutos avistamos una Serranía y le dije a Teniente Méndez Martínez, esa es la Serranía donde está la Villa Tepequém, que por el mapa y la altura podíamos identificar como tal.  Decidimos ir hacia esa zona donde se veía menos nubosidad y después de volar cierto tiempo, vimos un poblado y unas personas, en una cancha, jugando futbol.
 Ahí aterrizamos, para reevaluar que deberíamos hacer, y por supuesto, se acabó el partido de futbol.  Preguntamos si eso era Villa Tepequém y nos dijeron que si, pero teníamos  de nuevo el problema, que se nos presentó en Boa Vista, el Portuñol que podíamos pronunciar los tripulantes, NO lo entendían y por dificultades de la radio VHF, NO nos comunicábamos  con el otro helicóptero y menos con campamento. Les dijimos a nuestros pasajeros que les indicaran a esas personas la razón de la presencia de ese helicóptero militar, en esa población del territorio Brasileño. Pero de repente alguien dijo que ahí vivía un garimpeiro (minero) venezolano, y lo fueron a buscar quien se alegró de ver a sus paisanos, y nos facilitó entendernos con las personas y nos ubicaron que al norte de ese sitio, y de  acuerdo con el mapa, estaba la población de Icabaru, nuestro pautado, destino.
Sacamos cálculos en el computador manual del helicóptero por peso, distancia contrastada con la carta aeronáutica de la zona y estábamos como a 40 minutos al Sur, pero la nubosidad todavía se veía al Norte. Esperamos casi 2 horas y prendimos para irnos con seguridad pero NO se podía pasar y apagamos, nuevamente. Despejado después de 3 horas, en horas de la tarde, cuando decidimos viajar, la selva tupida había cambiado a Selva con Praderas escasas, lo que indicaba que podíamos aterrizar si el helicóptero se apagaba.
Volamos con suficiente altura, buscando el campamiento hasta que nos quedaron treinta galones de combustible y el helicóptero consumía 1 galón por minuto, por una milla náutica de recorrido. En nuestro vuelo le dije al Teniente Méndez Martínez que llevara el helicóptero mientras yo recalculaba en el aire e identificaba la zona que era perfectamente nuestro territorio venezolano.  Pero se nos presentó otro inconveniente. Se prendió la luz intermitente de bajo nivel de combustible que avisa que a la aeronave le quedan 20 minutos para acabarse la reserva. Tomé el control de la nave y le dije a Méndez, que llevase él, el control por tiempo de la luz, mientras yo ubicaba a los lejos el sitio del campamento. El tiempo parecía que se había detenido, pero el helicóptero consumía el combustible aceleradamente, y luego cuando la luz se puso fija, que avisaba  que teníamos  10 minutos de vuelo, el ámbar de bombillo indicador era similar al amarillo de los Araguaneyes que supuestamente había avistado en plena Selva.
Aseguré mi patrón directo a pierna final para aterrizaje en el helipuerto. La luz de bajo nivel de combustible ahora en forma fija determinaba que  había que tener sangre fría y la tripulación la tenía. El dominio, la destreza y el conocimiento, se imponía para determinar el procedimiento a ejecutar, que NO era otro sino hacer una autorrotación en cualquier pradera, si se apagaba la turbina.  
Pero ya en la fase final el helicóptero se comportaba muy liviano, temía porque la cantidad remanente en el tanque tuviera impurezas, por la contaminación que habíamos experimentado en el campamento y la máquina se me apagase en cualquier momento, antes que llegase,  al sitio de aterrizaje.
Estábamos en esos momentos de recordar a nuestros instructores de vuelo el Mayor (Av.) Julio Rodriguez Pimentel y el Capitán (Av) Bernardo Thomas Estrada: Si se apaga aquí, lo pongo allá, si se apaga allá, lo pongo más allá y así sucesivamente recordar que con  la luz amarilla de bajo nivel de combustible fija,  NO se podía someter a la aeronave a posiciones o virajes fuertes o bruscos.
Lo llevé hasta la fase final de aterrizaje en el helipuerto e hice un Hover (Vuelo estacionario) y le dije al helicóptero: “Si quieres te apagas aquí.” Pero NO ocurrió, y desde ahí vi que ya mi  Capitán (Av.) Roberto Vicente Vásquez había regresado con su tripulación quien posteriormente me comento, que hizo un aterrizaje de precaución al Norte, en la carretera que conduce desde  Icabaru hacia el Paují y Santa Elena de Uairen, donde encontró un espacio abierto y pudo esperar, mientras se despejaba la nubosidad en Icabarú.  

A final nos reunimos todos, en el campamento, los Venezolanos agradecíamos a Dios y a la virgen del Loreto, patrona de los aviadores,  por habernos conducido sanos y salvos, hasta Icabarú y también expresamos nuestra eterna gratitud, al Cristo Redentor o Cristo del Corcovado,  que nos mostraban los Brasileños en estampitas, porque aseguraban que él, nos había acompañado de regreso,  después del  ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL.

Cita: “Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios”.
Simón Bolivar


Coronel  ® FAV) Sammy Landaeta Millán
Naguanagua, 16 de Octubre de 2019

Gracias a Dios y a la  Fuerza Aérea Venezolana, por permitirme relatar aspectos de su Historia, NO contada.



FOTOS SUPERIOR E INFERIOR: Frontera de Venezuela y Brasil, en Santa Elena de Uairén y Vista do alto da Serra do Tepequém, no norte de Roraima, en el Articulo, Serra do Tepequém, por cortesía del blog: Os 1000 dias de Anna Biselli


lunes, 14 de octubre de 2019

SER MILITAR… ES MÁS QUE UNA VOCACIÓN. APRECIACIÓN DEL CIVIL SOBRE EL MILITAR.Por: Lic, Daniel Chalbaud Lange. Opinión. Venezuela. PARTE II.


SER  MILITAR… ES MÁS QUE UNA VOCACIÓN


                                                    
PARTE II.  APRECIACIÓN DEL CIVIL SOBRE EL MILITAR.

Exceptuando a los familiares y amigos más allegados, la población civil, en su mayoría, tienen una apreciación sobre el militar enmarcada en aspectos que la llevan a pensar que todos los militares tienen actitudes iguales ante la sociedad.  Apreciación que muchas veces, por comportamientos de algunos militares, quienes de profesional militar tienen sólo el nombre y un uniforme, los lleva a calificarlos a todos por igual.

El militar obligatoriamente desarrolla actitudes, internalizadas en su mente y  en su cuerpo y que, por diseño de su profesión, son de obligatorio cumplimiento. Anteriormente nos  referimos a algunas de ellas.  Sin embargo, a pesar de su estricta formación  que en ocasiones nos lleva a conceptualizarlos como “robots”, estoy convencido, por vivencia y conocimiento durante casi toda mi vida que, dentro de cada militar, dentro de esa imagen o idea adoptada por una concepción muy simplificada, existe una persona con aptitudes, actitudes y comportamientos similares a quienes adoptamos otro modo de vida, otra profesión.
Puedo dar cientos de ejemplos de militares con quienes durante diez años compartí aulas en el IAEDEN y  quienes, por su diario comportamiento, me preguntaba si equivocaron su profesión, al reflejar facetas de sacerdote, pintor, escultor, poeta, escritor, comerciante, educador, excelente padre de familia, humorista o actor, en fin, un ser humano igual a todos los aquí presentes, con buenas virtudes o con malos comportamientos.

Quizás sea necesario abrir las puertas de los cuarteles para permitir la integración del mundo militar y el mundo civil.  Sobre esa necesaria integración del mundo militar y el mundo civil deseo destacar  –buen momento y hora para hacerlo-  lo que el general Humberto Seijas Pittaluga nos dejó escrito en la prensa (Notitarde. 30 de septiembre de 2008), recordándole a la dirigencia política la necesidad de mantener en el pensum de estudios de los cadetes la formación humanística.  Cito: “La gente común piensa, según nos dice Seijas Pittaluga, que, al haber escogido esos muchachos una profesión en la que se celebra el heroísmo físico de los soldados, lo principal que se les exigirá será demostraciones de una disposición para sacrificar la vida. Falso, afirma. Esa visión aunque tiene algo de cierto, hace daño, porque eclipsa los pocos románticos ajetreos intelectuales y los  pocos glamorosos esfuerzos en fortaleza moral que más frecuentemente les son exigidos a los oficiales en todos los países, pero especialmente en uno como el nuestro: pacífico pero con perentorias necesidades de desarrollo………. Lo que Venezuela necesita de cara al futuro son oficiales con educación, instrucción y humanismo.”
Concluye Pittaluga recordándonos una frase de Tucídenes: “la nación que insista en trazar una línea demarcadora entre sus guerreros y sus pensadores corre el riesgo de que el combate lo hagan los tontos y el pensamiento, los cobardes”.

Estoy seguro de que la sociedad venezolana, la sociedad democrática, prefiere un militar protestando, democrática y razonadamente, con su voz y con su pluma y no con una ametralladora, acompañado de engañados soldados, para imponer unilateralmente su voluntad.

Ese criterio ya nos lo expresó Andrés Eloy Blanco cuando en la sesión del 10 de abril de 1947 en el Congreso dijo: “Yo le tengo más miedo a una mala autoridad de pueblo, que no tenga en sus manos sino uno de esos pequeños machetes a quienes la malicia llanera apellidó “guacharaca” que a un escuadrón de tanques que lleva en el tope los tres colores de mi patria y en su seno cinco soldados de mi tierra”.
  

CONCLUSIÓN
He tratado, de resumir que “SER MILITAR es más que una vocación”, sin  olvidar la obligación que asumen con respecto a los tres grandes fundamentos de su institución: una institución esencialmente profesional, sin militancia política y al servicio exclusivo de la nación, la cual  germinó de la misma esencia de nuestra  patria, para garantizar la independencia y soberanía nacional y asegurar la integridad del espacio geográfico mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y su participación activa en el desarrollo nacional.
Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del Gobierno;… es el defensor de su libertad” (SB)



Culmino con estas interrogantes:
¿Están de acuerdo en que se elimine a Pdvsa porque unos indignos petroleros, en la más alta jerarquía, hayan desviado la misión de nuestra principal industria y sostén del desarrollo nacional, a punto de colocarla en terapia intensiva?
¿Están de acuerdo en que se elimine a la Iglesia Católica porque unos indignos sacerdotes, en su más alta jerarquía, hayan cometidos el delito de pedofilia?
Finalmente… ¿Están de acuerdo en eliminar a la Institución Militar porque algunos indignos militares la hayan desviado de su misión convirtiéndola en apéndice de intereses foráneos y represores de su mismo pueblo?




LIC. DANIEL E. CHALBAUD LANGE                                   
Valencia, octubre 2019



SER MILITAR… ES MÁS QUE UNA VOCACIÓN. Por: Lic Danuel Chalbaud Lange. Opinión. Venezuela PARTE I.


SER  MILITAR… ES MÁS QUE UNA VOCACIÓN

PARTE I. SER MILITAR.
Ser militar impone a los hombres y mujeres que pretenden ser parte orgánica de la institución militar, una serie de limitaciones, las cuales aceptan o las reemplazan con la fuerza de un espíritu que hace de ése, su mundo militar, un apostolado para cumplir con la misión que le indican las leyes, la ética militar, su institución y su conciencia de buen ciudadano.  Esas limitaciones, algunas veces superiores a su fuerza física o intelectual, deben ser superadas, y están obligados a cumplirlas, siempre con la conciencia en la  frase  que: “cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de la madre calla”.

 Ser militar exige condiciones, que  lo asemejan a otras profesiones, pero hay una característica que lo distingue de la mayoría y que más bien lo asemejan a la del sacerdocio: el desprendimiento obligado de muchas cosas.
La sociedad obligatoriamente impone límites y restricciones comunes al ser humano para que, siendo como somos, diferentes, tratemos de lograr un grado de armonía que nos permita convivir en libertad de acción y de conciencia, respetando la acción y la conciencia de los demás. Esa libertad de acción y de conciencia, muy discutida y defendida por los que en la sociedad constituimos “el mundo civil”, está muy limitada en ése otro mundo que denominamos “mundo militar”.

  Los ejemplos son la mejor explicación y comprensión a esas limitaciones. Pensemos en ése joven, que con inclinación por la carrera de las armas, es seleccionado para ingresar como aspirante en la Escuela Básica. Desde el primer día comienza un cambio radical en su vida: durante varios meses dejará de llamarse Pedro Jiménez, Raúl Ramírez u Otoniel Rincón, para comenzar a ser llamado “nuevo”, “recluta”, caimán”, “lacio  y otros apelativos que lo identificarán al igual que a todos los que ingresaron con el;  desde el primer día tendrá que vestirse con un uniforme igual a los demás;  al igual que los demás, a las cinco de la mañana, al oír la diana, tendrá  obligatoriamente que al levantarse, arreglar en minutos la cama, vestirse con el uniforme de ejercicio, llegar puntualmente a la formación, cumplir hasta el cansancio con los ejercicios corporales estipulados, regresar corriendo a la ducha, ir al dormitorio a ponerse el uniforme militar que con el tiempo, a los que queden por aguante, llega a formar parte de su propia piel.... Y así, sigue la diaria dinámica con las obligaciones de ir a clases, formación, ejercicios, guardias nocturnas, misas, sanciones, arrestos, negación de salidas sabatinas,  etc.

  Por su propio esfuerzo y aguante a las vicisitudes y amarguras en su nueva vida militar, va formando parte de la sangre nueva de la institución  y, comenzará, por su constancia y voluntad, a escalar posiciones y jerarquías, a recibir reconocimientos, placas y condecoraciones; acreencias  que lo llevarán a cambiar los apelativos de “nuevo” o de “lacio”  por el de brigadier, alférez, subteniente, teniente, capitán, mayor, teniente coronel, coronel, capitán de navío o,  general o almirante y, a ocupar también, en forma ascendente, los cargos de comandante de escuadra, de pelotón, de compañía, de batallón, de  una brigada o de una división o el equivalente en otra fuerza componente de la F.A.N.  Su voluntad y méritos competitivos pueden también llevarlo a Comandante de su Fuerza,  máxima aspiración de aquel joven que hace 26 o 27 años atrás, ingresó  a la institución, con el orgullo  de ser militar.
Además, habría que destacar que la profesión militar es una “carrera de obstáculos” para optar a nuevos y obligados años de estudios y lograr grados y jerarquías.

  Allí no terminan las limitaciones.  Ese coronel, o general, no puede salir de vacaciones al exterior con su familia, si no tiene permiso de la superioridad.  Debe mantenerse callado y guardar compostura cuando un borracho indeseable le choca el carro y lo insulta en la vía pública. No tiene el humano derecho a demostrar miedo ante los enemigos de la patria, debiendo dar ejemplo de valor y sacrificio, aun a costa de su propia vida.  Está limitado hasta en su propia voluntad de dejar la profesión sin la autorización respectiva.

  Ser militar, lamentablemente para la mayoría, es ser visto y calificado como corresponsable de las arbitrariedades y abusos, que algunos malos e indignos militares hayan cometido.
Por ello, es muy importante  “no meter a todos en el mismo saco”. Muchísimos más son los dignos que los indignos.

  Una última reflexión sobre las condiciones físicas, morales y espirituales que conlleva a “ser militar”, me obliga a preguntarme si verdaderamente existe la inclinación, llamada vocación, de un ser humano, terrenal, para pasar los mejores momento de su vida, sujeto a infinidad de restricciones a su condición humana.  Pareciera entonces que no puede haber vocación por algo que limite el goce de la  libertad terrenal que el hombre aspira.  Vocación tienen lo sacerdotes, las monjas, quienes oyendo el llamado de la voz de Dios, se alejan de casi todo lo material para consagrarse a una misión netamente espiritual, cuya recompensa, más pronto o más lejana, está en otro mundo. Es la repuesta al llamado de la voz de Dios.

No existe en nuestro idioma castellano una palabra que resuma la inclinación de un ser humano, que vive y quiere disfrutar de la mayor parte de las bondades de este mundo, en especial el período de su juventud,  pero, por un no se qué, acepta y se adapta a las limitaciones de la vida militar.

  Definitivamente,  Ser Militar es mucho más que una vocación: es la respuesta al llamado de la voz de la Patria.


LIC. DANIEL E. CHALBAUD LANGE                                    
Valencia, octubre 2019

domingo, 13 de octubre de 2019

¡LA MAFIA MILITAR! Por: G/D (GNV) Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela.




           Enrique Prieto Silva
Viernes, 11 de octubre de 2019
Con gran desagrado tenemos que admitir la existencia de muchos apelativos que se aplican a los militares, en sendos intentos por buscar el desprestigio de la institución armada, toda vez que sin son ni ton, se impuso el llamado militarismo en la función pública cuando se militarizó el sistema de gobierno.
Mucho se habla de precariedad y de malformación de los militares, pero en realidad lo que ocurre es la perversión originada de un mando militar, o mejor dicho, de una generación de militares forjada en la oquedad de una torpe “revolución” perdida en el espacio, que no provino de la escuela de las armas, sino la de prosaicos soldados que se acogieron al decir torpe de la tosquedad, que creen que realmente existen los “herederos de los libertadores”, mascullándolo como cantaleta creadora del misticismo militar, que muchos asumen como una patente de corso para reclamar el supuesto privilegio social que demanda la herencia libertaria.
Uno de los primeros cambios que hay que hacer para reestructurar a las FAN, es eliminar de la mente de los militares la creencia de que son los servidores privilegiados de la patria y que se merecen un trato preferencial. Debe quedar al descubierto la verdadera razón de su existencia, que no es la de solo honores, sino la de un mayor sacrificio por la patria y la honra del servicio desinteresado. Que se meta en la cabeza de todos los integrantes de la FAN, que la perversión de la institución ha sido la injerencia del militar en la política y en la creencia de que su apoliticidad es para darle más privilegios, ya que, antes por el contrario, se le aparta del ejercicio de la política en la actividad, para que no intervenga en funciones de gobierno porque hay incompatibilidad entre el poder de las armas y la gobernabilidad civil, como los establece y reclaman la ciudadanía y  el poder ciudadano.
Se le impide al militar participar en el gobierno, porque al poner en sus manos el poder de las armas, siempre ha existido la tentación de usarlas para gobernar, de donde surgen los intentos de golpes de estado y el surgimiento del militarismo de gobierno. Los militares creen que participar en funciones de gobierno es una función militar, al extremo de hacerlo incluir en la Ley Orgánica respectiva.
Se crea una lucha interna por lograr posiciones ministeriales y al frente de ministerios con poder político, policial o judicial, asumen el rol de verdugos y justicieros políticos, dejando de lado la constitucionalidad, aplicando la justicia bajo su mando, es decir militarizándola como presunción de mano dura a la delincuencia, pero todo se desdobla a perseguir la disidencia política, asumiendo la dirección del poder político enfrentándolo sin dar la cara al verdadero liderazgo y amparándose en una función de seguridad nacional, que atiende al apoyo al presidente usurpador, enfrentando a toda disidencia legítima o no, como ha ocurrido en la actualidad con el apoyo al presidente usurpador, en contra de la supremacía de la Asamblea Nacional, único órgano del poder público elegido por el pueblo.
La actitud de estos militares en el militarismo, han creado una aversión del pueblo contra todos los militares y contra las fuerzas armadas, que contrasta con la aceptación de honroso servidor púbico como siempre fue tratado.
Hoy aparece la denigrante calificación de: --Mafias de los pasaportes; militares; -Mafias del oro: militares; -Mafias del coltan: militares; -Mafias de la comida: militares; -Mafias de la medicinas: militares; -Mafias de la  gasolina: militares. Deshonra que abarca a todos los militares y quienes más sufren la desidia son los militares en retiro, quienes a más de tener que asumir la deshonra, sufran el menosprecio y la discriminación que hacen los mandos activos, al no incluirlos en los beneficios que crean para los militares en actividad, con los que tapan las marramucias para engatusarlos en la lucha contra el poder político que desconoce y adversa el militarismo. 

NO BASTA SER PRESIDENTE. Por: Humberto Marcano Rodríguez. Opinión Venezuela.REFLEXIONES DEMOCRÁTICAS

09     noviembre       2019 REFLEXIONES DEMOCRÁTICAS       Humberto Marcano Rodríguez NO BASTA   SER PRESIDENTE No basta   ...