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domingo, 16 de octubre de 2011

Arrastrados y traidores. Por: Pedro Lastra



Opinión 
Pedro Lastra 


Arrastrados y traidores


A Roberto Smith

Palpo mucha angustia entre cierta dirigencia opositora por el qué hacer con los chavistas, mucha preocupación entre ciertos precandidatos y partidos por la masa de irresponsables que apalancan al teniente coronel. Mucho deseo de no ofenderlos ni con el pétalo de una rosa. Mucha carantoña. Mucha hermandad, promesas de reconciliación, perdones adelantados. A veces hasta llego a pensar que algunos demócratas de viejo o nuevo cuño – talanquerista arrepentido - consideran más importante sobarle el lomo a un rojo rojito que a un demócrata de verdad, de esos que perdieron sus empleos, sus familias, sus vidas y comen cable desde que el golpista felón asaltara el Poder.

Lo comprendo: a enemigo que se retira, puente de plata. El problema es que ni los veo retirándose ni dispuestos a pasar puente alguno. Que no sea el del foso que nos separa, para terminar de descabezarnos y convertirnos en morcilla. Por lo cual pienso que nuestros generosos perdonavidas confunden las prioridades: la primera de las cuales es acorralar, debilitar, quebrar la moral del enemigo, para obligarlo a pedir cacao y solicitar puentes, así sean de latón. Y la segunda: darles hasta con el tobo precisamente cuando están débiles, purulentos, carcomidos por el cáncer.

Es lo que ellos han hecho. No les ha temblado el pulso para arrinconarnos, despeñarnos, reprimirnos y humillarnos. ¿O es que algunos de estos perdonavidas se olvidarán de los años de mazmorra de nuestros presos políticos, condenados por la inmoral y corrupta justicia de la Sra. Luisa Estela? No lo han hecho porque ellos, fascistas de tomo y lomo, saben que la política es un duelo mortal. No disparan balas de fogueo, como las de nuestros héroes de la Coordinadora Democrática y nuestros editores de pajaritos preñaos. Disparan a matar. Y después de matar, no preguntan. Afirman. El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

Cuenta Norberto Fuentes en su imaginaria pero muy documentada Autobiografía de Fidel Castro que cuando muchachito del colegio jesuita de La Habana y luego de golpear hasta reventarle su cabeza a un atrevido compañero de aulas que lo llamó “judío” – Fidelito todavía no era bautizado ni reconocido por el viejo Ángel Castro – le respondió al escandalizado curita que llegó a separarlos que le había dado porque jamás se rindió, de acuerdo a la convención impuesta por los jesuitas: se detiene el lance cuando uno de los combatientes se declara vencido. Camino a casa, quien cuenta la historia desde su exilio en La Florida, le narra a Fuentes que le recriminó a Fidel su mentira, pues el muchacho gritaba desesperadamente que se rendía. “Allí hay que darles con todo” – cuenta que le respondió Fidel –“cuando se han rendido”.

Y yo me pregunto: ¿se les perdonarán los 157 mil homicidios instigados por el odio, la desidia y la complacencia de Hugo Chávez? ¿Se les perdonará por los 60 mil millones de dólares regalados y el trillón tirado a la basura? ¿Se les aplaudirá por la quiebra ética y moral de nuestro país? ¿Nos olvidaremos de tanto sufrimiento, tanto crimen, tanta corrupción y tanto deliro en aras de la “unidad nacional”? Una sola respuesta: más vale solos que mal acompañados. Depurados que corrompidos. Sanos que apestados.

La última gracia la protagonizan unos militares traidores que se bajan los pantalones ante la bandera cubana. Trotski los fusilaba en el acto. Lenin los colgaba de una plaza pública. Mao los degollaba sobre el sitio de la traición. No se diga de Castro, que por quítame ahí esas pajas fusiló a Ochoa Sánchez y a Tony de la Guardia.

Está muy bien abrirles los brazos a los desencantados y prometerles el paraíso terrenal de la amistad, el entendimiento y la solidaridad. Pero está muy mal meterlos en un mismo saco con los arrastrados y felones. A esos, sin misericordia. Que beban la amarga cicuta de la pena por su alta traición. 

jueves, 30 de junio de 2011

EL DUEÑO DEL ENFERMITO // Por: Pedro Lastra (ilustrado)


Nunca en la historia de Venezuela un presidente y gobierno estuvieron en manos extrañas como lo está al día de hoy. La vida de Hugo Chávez está en manos de los hermanitos Castro, que lo llevan, lo traen, lo empujan, lo parapetan, lo auxilian, lo mantienen con vida. Nadie, absolutamente nadie tiene voz ni voto respecto de lo que hace o no hace, debe o no debe hacer. Salvo Fidel Castro, mandamás de su hermanito Raúl. Hugo Chávez le vendió su alma al diablo, hipotecó la República, le cedió a los Castro, intuitu personae, en concesión ad aeternum nuestro petróleo, nuestra infraestructura, nuestras vidas todas, Venezuela llave en mano a una moribunda satrapía.
Pedro Lastra 

EL DUEÑO DEL ENFERMITO

¡No me lo mueven de aquí! ¡No, hasta que esté seguro de que no se me muere! ¡Los venezolanos pueden irse al demonio, el enfermito es mío y está bajo mi cuidado!¡No me lo monten en un avión ni me lo tiren a las fieras de la gusanera oligárquica venezolana! ¡Me lo dejan aquí, que los camaradas venezolanos son una sarta de ineficaces, necios y corruptos! ¡Yo ya los hubiera fusilado a todos, salvo a los verdaderos revolucionarios como Fausto! ¿Que lo requieren? ¡Pues que lo requieran! ¡La verdad es que no se me sostiene vivo gracias a sus fuerzas armadas, que no valen un comino! ¡Banda de corruptos, ladrones y cobardes!¡Quien lo sostiene soy yo, es Raúl, es Ramiro, es nuestra gente de seguridad! ¡Son nuestros médicos, verdaderos camaradas revolucionarios! ¿Mandarlo para que los médicos de la oligarquía caraqueña nos lo envenenen o le monten una septicemia? ¡Jamás! ¡Se me queda aquí, con o sin esa patraña del 5 de julio, que es el típico festejo de las burguesías vendidas al imperialismo! ¡Permitiré que se vaya cuando pueda manejarse por sus propios pies, no como ahora, que depende de una silla de ruedas! ¡Del Poder no hay que bajarse ni cadáver! ¡Se queda! ¡Es mi última palabra! ¡Basta!

¿Quién habría podido contravenir sus órdenes? ¿Elías Jaua? ¿Nicolás Maduro? ¿Tarek El Aissami? ¿Aristóbulo Istúriz? ¿Cilia Flores? ¿Adán, doña Elena o el Sr. Hugo? ¡Por favor! Donde manda capitán, no manda marinero. Mucho menos estos náufragos que se montaron al Poder gracias al portaviones y no lo sueltan por ningún motivo, así se esté hundiendo, que sin el portaviones vuelven a sus anónimos menesteres: que si gestora, Cilia, si chofer de Metrobus, Maduro, que si jubilado Alí Rodríguez. Ninguno de ellos tiene vida. Con la excepción de un exilio dorado para aquellos que se jartaron: Diosdado, Rangel, Istúriz, Rafael Ramírez. Pero ¿Soto Rojas? ¿O es que ya se nos volvió ladrón?
 Nunca en la historia de Venezuela el gobierno estuvo en manos extrañas como lo está al día de hoy. Su vida está en manos de los hermanitos Castro, que lo llevan, lo traen, lo empujan, lo parapetan, lo auxilian, lo mantienen con vida. Nadie, absolutamente nadie tiene voz ni voto respecto de lo que hace o no hace, debe o no debe hacer. Salvo Fidel Castro, mandamás de su hermanito Raúl. Hugo Chávez le vendió su alma al diablo, hipotecó la República, le cedió a los Castro, intuitu personae, en concesión ad aeternum nuestro petróleo, nuestra infraestructura, nuestras vidas todas, Venezuela llave en mano a una moribunda satrapía.

Sólo una sociedad tan enferma como el enfermito, privada de un liderazgo político dotado de auténtica vocación de Poder, puede calarse este histórico, colosal, homérico despropósito. Y hay quienes recomiendan discreción y prudencia. No hay caso: el que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito.





Alberto Rodríguez Barrera
¡ FUERA EL COMUNISMO DE VENEZUELA !

¡
EL CAMINO ES LA REBELIÓN CIVIL!

martes, 21 de junio de 2011

La oposición ante la crisis nacional // Por: Pedro Lastra,



Opinión 
                                                      Pedro Lastra ND 
La oposición ante la crisis nacional 


En rigor, la MUD no es un organismo político: es un ente meramente administrativo, sin poder de decisión verdaderamente ejecutivo. ¿Por qué los partidos y fuerzas democráticas se han negado a conformar un frente político de concertación nacional, capaz de responder a todos los problemas en toda circunstancia para ofrecerle al país una orientación, un rumbo, una salida y perfilarse como la única solución viable, pacífica, democrática a la grave crisis que sufrimos? La agudización de la crisis, que comienza a alcanzar dimensiones dantescas, pone de manifiesto una situación extremadamente contradictoria: quienes debieran ocuparse de resolverla hoy no pueden hacerlo pues están ocupados en resolverla mañana. Sin comprender que el poder no aguarda a ser resuelto con fecha fija en el calendario. Es un continuum, que se va desarrollando hasta poder alcanzar su perfecta resolución. Si no se resuelve hoy, no se resolverá mañana. No se trata de postular dos salidas alternativas a la crisis: la exigencia de la renuncia inmediata del presidente de la república en obediencia al cumplimiento de las normas constitucionales o la postergación de la ansiada solución postergándola hasta diciembre del 2012 de acuerdo al cronograma electoral, asimismo establecido en la Constitución. Se trata de una cuestión mucho más urgente: la necesidad de darle gobernabilidad a un país que se desbarranca por el abismo de la acefalia y la disolución. Aparecer ante el país hoy como alternativa real, inmediata, creíble para asumir el poder cuando corresponda. Esperar que ello se produzca automáticamente con el descrédito del presidente de la república y su hundimiento político arrastrado por sus monumentales errores es una nefasta ilusión. Quien así lo crea y espere la “chacumbelización” del problema del poder y la automática cosecha por parte de los sectores democráticos podría estar gravemente equivocado. También las crisis pueden estabilizarse y paralizar indefinidamente a una sociedad enferma de gravedad, como la nuestra. Puestos objetivamente de espaldas a la crisis, la dirección política de la oposición sólo se ocupa de resolver sus angustias hamletianas: ser o no ser. En la que el ser no consiste en la construcción del Poder, comprendido como un proceso permanente, sistemático y creciente de acumulación de fuerzas que lo conviertan en una realidad irrefrenable, sino en resolver la precandidatura y caminar hacia las primarias. Dejando el enfrentamiento por el Poder y el combate contra las fuerzas dominantes sumidos en el paréntesis de la esperanza. Lo cual conduce necesariamente a la dispersión y a la particularización de los quehaceres políticos. La proliferación de candidaturas sin destino es la prueba palpable. En la centroderecha hay, por lo menos, tres precandidatos en pugna: Capriles, López y Machado. Son personalidades por ahora irreconciliables. En la centroizquierda, otro tanto: Antonio Ledezma, Pablo Pérez y Manuel Rosales. Si no enemistados, por ahora lejos de un cómodo y fácil acuerdo. Y en el centro socialcristiano otros tres postulantes: César Pérez Vivas, Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez Paz. Recíprocamente incompatibles. En medio de este archipiélago candidatural, un outsider, Diego Arria.Todos, como es lógico, ocupados en promocionar sus candidaturas, no en enefrentar y resolver los problemas cruciales en que nos debatimos. Se cumple de este modo y sin que el principal beneficiario de esta balcanización de voluntades mueva un solo dedo y hasta apartado del ejercicio inmediato del Poder por razones aparentemente médicas, pero políticamente desconocidas, la regla primaria de toda dominación cesariana: divide et impera. Ocupados en proteger sus propios territorios y ladrarle al eventual contrincante, ninguno de esos diez candidatos puede ocuparse verdaderamente y en una instancia colectiva de coordinación nacional del único problema que nos aflige: enfrentar la acefalia y emerger hoy, no mañana, como eventual salida para asumir las riendas de la dirección del país. Poco importa, incluso, el perfil de quien termine representando las aspiraciones democráticas del país nacional. En tales condiciones, el presidente de la república puede permitirse el lujo de retirarse a sus cuarteles habaneros para ver el conflicto desde lejos, como desde una altura inmarcesible. Bonapartismo puro. Digno de un virreinato. Imposible e innecesario culpar a un organismo meramente coordinador y carente de todo poder suprapartidista como la MUD por la responsabilidad ante esta insólita acefalia opositora. No hay en ella quien pueda imponer su voz ni su voluntad: la regla de oro de su funcionamiento es su absoluta imparcialidad y su estricto apego a asuntos meramente reglamentarios. En rigor, la MUD no es un organismo político: es un ente administrativo. ¿Por qué los partidos y fuerzas democráticas se han negado a conformar un frente político de concertación nacional, capaz de responder a todos los problemas en toda circunstancia para ofrecerle al país una orientación, un rumbo, una salida y perfilarse como la única solución viable, pacífica, democrática a la grave crisis que sufrimos? De esta manera, auxiliado por la absoluta inoperancia política de las fuerzas opositoras, el presidente puede hacer con el país lo que un propietario irresponsable de una empresa en quiebra puede asumir sin costo alguno: irse de vacaciones. El único escenario político que sobrevive, el parlamento, está esterilizado. Es una mera tribuna, incluso menospreciada por los propios diputados opositores. Y de las fuerzas armadas ni hablar: están a buen recaudo en manos de quienes nos manejan a control remoto. Todo lo que hemos vivido desde que Chávez se alejara del país, desde la crisis eléctrica a la tragedia carcelaria, y que acontecen sin que resulte de ellas, aparentemente, un elemental desquiciamiento del sistema de dominación del chavismo, encuentra su explicación en esta incapacidad de la dirigencia opositora por superar su balcanización y asumir hoy, no después de las elecciones del 2012, la dirección de las fuerzas sociales opositoras para poner en jaque al régimen y empujarlo al abismo. Estamos ante un caso de inopia e inconsciencia posiblemente inédita en la historia de nuestra modernidad. La culpa por la radicalización de la crisis y la tragedia que nos amenaza tiene dos actores: gobierno y oposición. Posiblemente nuestra responsabilidad sea mayor que la de quienes la provocan. Dios proteja a Venezuela. Los venezolanos parecemos habernos auto imposibilitados de hacerlo. 


REMISION Y COMENTARIO: 

From: rafaelmaky@hotmail.com
To: arlossadas@gmail.com
Subject: FW: Pedro Lastra ND La oposición ante la crisis nacional
Date: Tue, 21 Jun 2011 14:31:30 +0200
ALBERTO, ALBERTO,  artículos como el que recibí a través tuyo de PEDRO LASTRA, (cuyo correo no tengo), sensatos a no más dar, se han dado por miles, tuyos y míos incluídos , junto a  otros tantos de nuestros  compatriotas civiles y militares, desde que el juramentado por la "moribunda" se encaramó en Miraflores en 1998, por criminal regalo de lo más granado de nuestra democracia.   

  Suman miles, Alberto,  PERO  un muro diabólico de silencio y complicidad, se ha interpuesto, IMPOSIBLE de derrumbar. La ÚNICA explicación a la que yo he llegado,  la ÚNICA, la ÚNICA, e inmensamente vergonzoza y baja, es la CODICIA  "ad nauseam", fomentada por el régimen chavista del "TODO SE COMPRA, TODO SE VENDE", MEDIANTE LA CUAL,  Hugo Chávez BLINDÓ su permanencia en el poder, basado en la natural ansia del dinero,  en la cual han caído tántos buenos y TODOS los coruptos. Mira si no !  La riqueza energética, Alberto, con la que la Naturaleza bendijo a nuestro país, se ha convertido hoy más que nunca, en la MALDICIÓN DE LA BENDICIÓN DEL ALTO PRECIO PETROLERO, y a nivel planetario. ¿Son, acaso, beaterías mías o crudo realismo? ¿Quién puede negar la posición mundial de la comunidad, no sólo nacional. sino internacional, postrada ante un puro y simple golpista, como Chávez, DE POCAS LUCES, Y DE POCO TODO, perdonándole la vida a EE.UU. España, Francia, Rusia, Gran Bretaña, Canadá, China, Irán, ONU, OEA, Sudamérica............................. ?  Y los venezolanos, los hijos del Libertador Simón Bolívar, dejando tan compantes, meternos en su maloliente bolsillo de atras, matando, apresando, dueño y señor de todos los poderes del Estado, profanando los más elementales derechos de la persona y dignidad humanas, (Magistrada Affiuni, Forero, Simonovis, Peña Esclusa, Guebauer)....  y para qué sigo,.....  pero no puedo olvidar, la "DECLARACIÓN DE MIRAFLORES" del 2 de noviembre pasado, (dentellladas a la soberanía territorial y energética de la Patria), ("NA GUARÁ" ), el MILON DE MILLONES" de dólares", (otra "GUARÁ),  dilapidados en "regalitos" a mis "vecinitos", GOBERNANDO Y LEGISLANDO (más GUARÁ), ALBERTO), desde Cuba-zuela, todas las "GUARÁ".... )    ¿Es que te podrás explicar, Alberto, tánta indignidad, tánta traición, tánta porquería, aun por parte del más "rata" venezolano Y DEL MENOS "RATA" ? ¡PUES EN ESO TENEMOS MÁS DE DOCE  AÑOS !   NO SE VE,   NO SE OYE Y SE SIGUE NO OYENDO !..................................
Con mis saludos, y muchos, Rafael Monsalve Castilla
....

lunes, 21 de marzo de 2011

GOBIERNOS DE IZQUIERDA Por: Pedro Lastra


GOBIERNOS DE IZQUIERDA
Por: Pedro Lastra

Allí vino a dar la izquierda latinoamericana del siglo XXI: al callejón sin salida de Hugo Chávez, de Daniel Ortega, de Evo Morales, de Rafael Correa. Imposible mayor descalabro. Era lógico, si incapaz de modernizarse y asumir la realidad de la globalización lanzando por la borda todo el lastre del marxismo leninismo decidió atar su suerte a los Castro. Y para mayor INRI calzarse las botas de plomo de la revolución bolivariana. 

Ninguna sorpresa que esa izquierda castrista y bolivariana esté tan desnortada, que en lugar de solidarizarse con el pueblo libio y sus anhelos democráticos – comportamiento lógico de la izquierda si es fiel a sus principios - cierre filas junto al tirano que lo oprime desde hace cuarenta y dos años. ¿Por qué no habría de hacerlo, si considera no sólo normal sino altamente recomendable seguir el ejemplo de Fidel Castro, que lleva más de medio siglo gobernando la desgraciada isla convertida en feudo de su propiedad? ¿Por qué no habría de ser fiel a su propia tradición, la de Stalin, Mao, Ho Chi Minh y Kim Il. Sunga, que gobernaron hasta que se los llevó la parca? ¿Por qué no habría de solidarse con un caudillo medieval, si en lugar de seguir el ejemplo de demócratas ejemplares que se recortan sus propios mandatos – como Ricardo Lagos o Michelle Bachelet - sigue el ejemplo del doctor Francia?

 Esa izquierda, es obvio, no es la que gobernó el Chile de la Concertación Democrática junto al Partido Demócrata Cristiano. Tampoco es la que acompaña a Dilma Roussef. Ni es la que en nuestro país forma parte de la oposición democrática, dramáticamente desencajada de su filiación totalitaria, la que le da su mascarada ideológica a la autocracia. Cabe incluso la pregunta fundamental: esa izquierda castro chavista ¿es de izquierda?

En realidad la pregunta es extemporánea. Desde luego, si nos apegamos a las viejas categorías analíticas, esa izquierda es profundamente de derechas. Si la derecha fuera el epítome de la reacción, el conservadurismo, la intolerancia. Si esa derecha fuera la defensora de regímenes autocráticos, dictatoriales. Una derecha muy sui generis, que hace del populismo y la aparente defensa de los pobres su leit motiv. Lo que a juzgar por los efectos que causan sus gobiernos – más pobreza, más miseria, más inseguridad, más corrupción, más abandono –tampoco es cierto.

Hablemos claro: si esos gobiernos son de izquierda, la izquierda está muerta. Que sus sobrevivientes entierren a sus muertos.

ILUSTRACIÓN: Alberto Rodríguez

martes, 24 de agosto de 2010

¡Pasaremos! // Por: Pedro Lastra

¡Pasaremos!

No hay fuerza de la naturaleza que pueda detener su derrumbe. Ya se ve humilde y cabizbajo en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Ya sabe lo que le espera y grita, para darse ánimos como el cobarde que silva en medio de la oscuridad: ¡NO PASARÁN!

¡Yo te aviso, Chirulí!

Le sucede a Hugo Chávez lo que a todos los caudillos de los regímenes a punto de caramelo: están hundidos hasta el cogote, ya comienzan a hacer gargaritos tragados por el oleaje de la historia para asomar la cabeza en el noveno Inning y gritar desaforados: ¡NO PASARÁN!

Pasaron siempre. Lo cantaban los Quilapayún. La Joan Báez. Peter Segers. No ha habido régimen acorralado por sus monumentales errores y sus pretensiones planetarias que al verse acosado no gritara como último expediente de la conjura: ¡NO PASARÁN!

Y el futuro acabó pasándoles a todos por encima. A los comunistas y a los fascistas. A los estalinistas y a los hitlerianos. Como le pasará por encima, arrollándolos como un tsunami, a Chávez y al chavismo. Los cementerios están llenos de tumbas con la consigna en mármol: ¡NO PASARÁN! Allí yacen, varios palmos bajo la yerba. Convertidos en cenizas.

Porque a la historia no la detiene nadie. Ni el más gritón, fabulador, corrupto, criminal y mentiroso de los coroneles es capaz de tapar el sol con un dedo, detenerlo en el zenit e impedir la furia de los elementos. Cuando llegó la hora de la retirada, lo mejor es retirarse. Cabeza gacha y tratando de aprovechar los puentes de plata que la política les dispensa. Mientras tanto, que se conformen con gritar la consigna de los condenados.

Todos sabemos que es pura faramalla. Que el NO PASARÁN es la última consigna antes del ¡SÁLVESE QUIEN PUEDA! ¡NOS ESTÁN ATROPELLANDO!

¿Cuándo se gritó esa consigna en la Venezuela chavista? Jamás. Todo eran burlas, ofensas, humillaciones. Que si frijolito, que te voy a meter preso, que no volverán, que Chávez los tiene locos. Se acabó el tiempo de la guarandinga. Ahora se asoma a la esquina de Miraflores, rodeado de cuatro anillos del G-2, y grita tapándose las entrepiernas con ambas manos, no le vaya a llegar un pelotazo a la altura de las ingles: ¡NO PASARÁN!

Nos ve venir a la cabeza de una gigantesca manifestación de descontento, de una marejada de reproches, de rencores e impaciencia, tras decenas de miles de viudas, de madres a quienes le asesinaron sus maridos, hijos y nietos, de trabajadores hambreados y perseguidos. De periodistas silenciados. De dirigentes y empresarios encarcelados. Por ahora con una boleta electoral en la mano.

No hay fuerza de la naturaleza que pueda detener su derrumbe. Ya se ve humilde y cabizbajo en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Ya sabe lo que le espera y grita, para darse ánimos como el cobarde que silva en medio de la oscuridad, ¡NO PASARÁN!

¡Yo te aviso, Chirulí!
Opinión
Pedro Lastra
FUENTE: NOTICIERO DIGITAL
 
 
IMAGEN:

Alberto Rodríguez Barrera

'Todo lo que es necesario para el triunfo del mal, es que los hombres de bien no hagan nada'
Edmund Burke

domingo, 16 de mayo de 2010

CAPERUCITO, EL ROJO (Ilustrado) // Pedro lastra


Disfrazado de abuelita, enfundado en su piel de cordero no pudo dejar de mostrar el hocico de la bestia: allí sólo habló el lobo, sólo pontificó el lobo, sólo dispuso de los micrófonos el lobo, sólo hizo guiños y endulzó la voz el lobo. Horas de perorata. Desde luego, nada de cadena nacional, que el mensaje no era para el país, sino exclusivamente para las caperucitas rojas opositoras y aquellos tentados de saltar la talanquera.
Pedro Lastra

CAPERUCITO, EL ROJO

Cuando acusaba a Juan Manuel Santos de disfrazarse de Caperucita roja, sufrió el clásico lapsus de los dictadores: confundir a la víctima con el victimario. Si no lo hubiera traicionado el subconsciente, hubiera dicho que su mortal adversario colombiano – que, escríbanlo, ganará las elecciones – se estaba disfrazando de abuelita para, precisamente, comerse a la Caperucita. Se lo recordó con su feroz mordacidad Jaime Baily, que lo trata con la crudeza que no le prohíbe ninguna ley resorte colombiana y lo considera un cretino. Y que todas las noches, a partir de las 10 y media de la noche por el canal 725 para quienes disfruten de Directv, no le deja hueso sano.
 
Chávez sufre del síndrome del lobo feroz, si es que el psicoanálisis se ocupó de un síndrome semejante: ir por lana y salir trasquilado. Vuelve a presentársenos en el traje de la abuelita e invita a las caperucitas opositoras, que andan con sus canastitas recogiendo votos por el arrasado bosque venezolano, para que le pregunten por qué tiene los colmillos tan grandes. La boca tan grande. Y las garras tan grandes. ¿Se lo habrán preguntado o sólo fueron a sufrir un mini orgasmo porque el tirano les estrechó sus temblorosas manitas?
 
    Astucia al por mayor, teatralidad digna de un Oscar de la Academia, hipocresía digna de Hitler sonriéndole a Stalin y firmando el pacto de no agresión más breve y mentiroso jamás firmado, inescrupulosidad propia de Fidel felicitando a Obama: la propia prestidigitación para ver si agarrado al arbolito de la impostura evita descoñetarse al fondo del precipicio histórico que le espera en su negro futuro, haga lo que haga.

Disfrazado de abuelita, enfundado en su piel de cordero no pudo dejar de mostrar el hocico de la bestia: allí sólo habló el lobo, sólo pontificó el lobo, sólo dispuso de los micrófonos el lobo, sólo hizo guiños y endulzó la voz el lobo. Horas de perorata. Desde luego, nada de cadena nacional, que el mensaje no era para el país, sino exclusivamente para las caperucitas rojas opositoras y aquellos tentados de saltar la talanquera.
 
  La historia dará cuenta del esfuerzo: ¿valió la pena? ¿Desconcertó a algún opositor? ¿Reconfortó a algún preso político? ¿Bajó el precio de la canasta básica? ¿Desinfló al dólar, cuyo valor se ha multiplicado por varios miles desde que asaltó el Poder? ¿Nadie fue asesinado anoche, ante la conmoción del malandraje frente a tanta exhibición monóloga de generosidad de  parte del insaciable Supremo?

      Dos signos de la farsa, dos signos del tamaño de una catedral: buenas serán las farsas pero no tanto como para echar atrás los atropellos inconmensurables cometidos contra los ochocientos mil caraqueños que eligieron a Antonio Ledezma. Al alcalde de la dignidad se le detuvo en la puerta. Por una sencilla razón: el tirano sabe a quien perdonar y a quien no. A sus verdaderos y auténticos enemigos ni un milímetro de cordialidad. La que entró en lugar de Ledezma fue su encomendada digital, una impostora. Además, si hubiera cometido el gigantesco error de haberle permitido ejercer su derecho, Ledezma tiene los suficientes cojones como para haberle interrumpido su interminable monólogo monárquico y haberle mostrado una puntita. Sólo una puntita de la factura cósmica que deberá pagar en el banquillo de los acusados.

 
 El otro signo: Henry Falcón no asomó a la comisura de sus labios en ningún momento ni una sola sonrisita de aprobación. Ni muchísimo menos se presentó al besamanos. Por lo visto no come cuentos. Sabe, porque ha habitado en las entrañas del monstruo, que el cordero de utilería no le devolverá la vida a ciento cincuenta mil asesinados, no devolverá a las arcas de la nación novecientos cincuenta mil millones de dólares, no le entregará al país al momento de su caída su electricidad, su agua, su petróleo, sus escuelas, sus hospitales, sus empresas, sus bienes saqueados, destruidos y aniquilados por su ignorancia, su irresponsabilidad, su mediocridad, su despotismo y su indolencia.

    
 Ya lo dijo Diego Arria: disfrazarse de abuelita no engañará a los honorables y altos magistrados de La Haya: lucirá como Sadam, el espulgado. Y Dios no se apiadará.



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Alberto Rodríguez Barrera
Enlace: Noticiero Digital.com

martes, 4 de mayo de 2010

LOS FANTASMAS DEL PSUV//Por: Pedro Lasta// Ilustrado por: Alberto Rodríguez Barrera

Una cifra que tampoco corresponde a una proporción áurea. Si las elecciones en Venezuela fueran el fiel reflejo de la realidad y ambos contrincantes nos montáramos al cuadrilátero con un Chávez sin arena en la izquierda y una herradura en la derecha, con un árbitro ciego y nosotros con una mano amarrada, la proporción aumenta para la oposición democrática exponencialmente. Quítesele a Chávez, es decir: al PSUV, es decir al Estado, vale decir: a PDVSA, dígase: a la administración pública, exprésese, a las Fuerzas Armadas el poder de imponerle un voto a sus millones de empleados y permítaseles votar como les salga del forro y ahí sí veremos lo que sucedió con todos los partidos de los regímenes totalitarios: no duraron una hora después que cayó el líder.
Pedro Lastra
LOS FANTASMAS DEL PSUV
  
De ese misterioso partido de Estado, rémora de los engendros orgánicos paridos por los dictadores necesitados de un parapeto semi politológico como esa quisicosa llamado PSUV, se puede decir una gran verdad: existen, después de inflados por el caudillo, hasta que ambos se desinflan – caudillo y parapeto. Lo que puede ocurrir diacrónica o sincrónicamente. A veces se le revienta el pulmón al caudillo y no hay quien infle la esmirriada bomba partidista. Otras veces, el globo se revienta solo y cuando menos se espera. Lo lógico es que ambos vuelen por los aires expelidos por sus emanaciones gástricas.
 
Es lo que parece estar sucediendo en la Venezuela del realismo mágico, esa que parió de la nada una militancia activa y combatiente tan poderosa como la del PCUS en los mejores tiempos de Stalin y que llegara a tener en el zenit del aluvión chavista más de seis millones de inscritos. En su momento, la mitad del país electoral. Un desiderátum que ya hubiera querido Adolfo Hitler: cada votante inscrito en el REP un militante de carnet, curso de educación política y librito rojo.
 
La verdad ha reventado este domingo en el agriado rostro del caudillo, que acuciado por las colas más vacías de la historia – un oxímoron inventado por Pompeyo Márquez – las cogió contra una modesta y corajuda periodista que le hizo las únicas preguntas pertinentes a quien le huye a la verdad como a la peste y tiene la pésima costumbre de asesinar al mensajero. Búsquesele y rásquesele por donde se le apriete: de esos seis millones y pico de inscritos y carnetizados del PSUV no asistió más de un millón a las urnas. Todo lo demás es cuento.
 
Y vaya que un millón de votantes para unas primarias es una cifra respetuosa y como para exhibirla con orgullo, salvo que se esté enfermo de delirium tremens y se tenga la insólita auto percepción de estar encabezando la cruzada sagrada de la revolución planetaria del siglo XXI. Tampoco como para hincharse el pecho y salir a pavonearse a los Próceres: si se proyectan los 350 mil votantes que asistieron a las primarias parciales del 25 de abril, la oposición hubiera puesto en pie de guerra a nivel nacional la suma de 1.600.000 votantes. Lo que corresponde, voto más, voto menos, a la verdadera correlación de fuerzas electorales:
60% para la oposición,
40% para el oficialismo.

Una cifra que tampoco corresponde a una proporción áurea. Si las elecciones en Venezuela fueran el fiel reflejo de la realidad y ambos contrincantes nos montáramos al cuadrilátero con un Chávez sin arena en la izquierda y una herradura en la derecha, con un árbitro ciego y nosotros con una mano amarrada, la proporción aumenta para la oposición democrática exponencialmente. Quítesele a Chávez, es decir: al PSUV, es decir al Estado, vale decir: a PDVSA, dígase: a la administración pública, exprésese, a las Fuerzas Armadas el poder de imponerle un voto a sus millones de empleados y permítaseles votar como les salga del forro y ahí sí veremos lo que sucedió con todos los partidos de los regímenes totalitarios: no duraron una hora después que cayó el líder.
 
Esa es la primera enseñanza de estas primarias fantasmales: las masas brillaron por su ausencia. Aseguran quienes se calaron por razones profesionales el canal de “todos” los venezolanos durante todo este domingo 2 de mayo que no vieron el reportaje de una sola, de una mínima y modesta colita. La segunda es tanto o más grave: de la manga de muérganos que han legislado a las anchas del Supremo violando la voluntad soberana del 2 de diciembre del 2007 y torciendo el espíritu y la letra de la Constitución sólo se legitimaron ante su propia militancia dieciséis (16) de entre los más de cien (100) postulados.
Fueron raspados, escupidos, tarjados, evaporados y convertidos en un amargo recuerdo de si mismos voces tan cantantes como las de Calixto Ortega - ¡qué merecido se lo tiene, por coprófago! -, Dugarte, el soplón – correveidile de la policía política del régimen dedicado a hostigar por encargo de Miraflores a quien fuera electo con más de setecientos mil votos para la Alcaldía Metropolitana –, Earle Herrera, kioskero de la mala muerte conocido en los bajos fondos como “car’e guante”, y así decenas de otros. Los que más suerte tuvieron quedarán de suplentes, como Desirée Santos Amaral, rebajada al nivel de su auténtica estatura por quienes no la conocen ni de los especiales del Ocho.
Otro arrastrado nuevamente por los suelos, reincidente del fracaso en la aceptación de sus propios camaradas fue el ínclito Mario Silva. La Hojilla no le afeitó un solo voto. Tampoco Papi Papi estará feliz de tener tantos millones mal habidos y no poder comprarse una modesta titularidad.
¿Qué pasará con los despechados? ¿Adónde irán a llorar su desconsuelo? ¿Estarán mirando a la talanquera o a Yare? ¿Estarán golpeando las puertas del PPT o imaginándose unas largas vacaciones en Varadero? Que vayan preparando sus expedientes. Se acerca el momento en que tengan que dar cuenta de las violaciones constitucionales que cometieron o prohijaron. Basura leguleya que hará írritos decenas y decenas de convenios, leyes y decretos. Durarán lo que un ex abrupto intestinal en un chinchorro. Que Dios nos los pille confesados.
 
 

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Alberto Rodríguez Barrera

Enlace: Noticiero Digital

lunes, 29 de marzo de 2010

SE MURIÓ LA REVOLUCIÓN, AGONIZA EL GOBIERNO// Por: Pedro Lastra

Por: Pedro Lastra…¿Nadie le ha explicado al G2 lo que sucedió en Caracas un 27 de febrero? ¿Nadie les ha dicho que la oposición venezolana no será el colmo del poder y la gloria, pero que es infinitamente más poderosa, numerosa y aguerrida que la triste y atormentada disidencia cubana?.
¿Ni Ochoa Sánchez ni Ulises Rosales del Toro le contaron a Ramiro Valdés cómo fue que les volaron el culo en Falcón y en Machurucuto? ¿O creen que sus esbirros se irán limpios de polvo y paja cuando aquí truenen los relámpagos de la justicia divina?
Basta echarle una miradita a Hinterlaces, a Alfredo Keller o a Seijas para concluir con una verdad del tamaño de una catedral: se murió la revolución. Si tras los rubros de “confianza en el presidente”, “fe en el proceso” y otras yerbas de igual tenor se esconde el entusiasmo que provocara hace una década la cruzada del teniente coronel entre los más pobres, los menos pobres, los pobres llanos y la clase media baja y media-media venezolana la promesa de una revolución bolivariana, los datos que nos reportan las más recientes mediciones de opinión demuestran que en la llamada “revolución bolivariana” no cree ni Chávez. Como bien lo señalan conspicuos ex chavistas, desde Ismael García y Henry Falcón hasta Heinz Dieterich.
Si se murió la revolución, ¿qué le queda al chavismo como para mantener sus fieles en el redil? Tres factores: la gestión de gobierno, el reparto y la represión. Del primero, las mismas encuestas ponen a Chávez literalmente por los suelos: la inseguridad se lo come por las patas, la inflación por las rodillas, y sus locuras internacionales – que todos ven con aprehensión, pues se cumplen mediante una descarada regaladera, mientras los venezolanos comemos cable – por sus apéndices inferiores.
¿Qué queda? No hablemos de la represión, avispero que a quien quiera jorungar – como lo hacen los testaferros parlamentarios y judiciales del teniente coronel – le puede caer encima un enjambre que les devore hasta los ojos.
Oigan las consechas: quien a hierro mata, a hierro muere. O esta otra: no encarceles a tu enemigo, que el tiempo es corto y cuando esté en libertad, te sacará las tripas. ¿Qué es lo que resta? Un Chávez mocho, vivo de la cintura para arriba, carente de piernas para salir corriendo y de entrañas como para enfrentar el tsunami que se le viene encima con suficientes epiplones.
Y eso y nada más que eso nos va quedando: un Chávez de medio cuerpo, un busto parlanchín encadenado a las cámaras del Ocho, un charlatán apesadumbrado que mira a su alrededor y no ve palo en el que ahorcarse. No quisiera alquilarle su pellejo ni por unos minutos. Estar al borde del vacío y no tener ninguna posibilidad de retroceso no es como para entusiasmarse.
Llegó demasiado lejos en sus delirios, ha atropellado a demasiada gente, ha destruido demasiada riqueza y amparado demasiadas tracalerías como para que se saque del ropero presidencial su mejor traje de gobernante civil, le ordene a sus desarrapados más recalcitrantes – la Lina Ron, la Iris Varela, la Cilia Flores, la Luisa Estela Morales, la Luisa Ortega Díaz y sus especulares versiones masculinas: Carlos Escarrá, Darío Vivas, Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y la cáfila de especuladores – que hagan mutis para no entorpecerle demasiado su segura via crucis y vaya entonces a entregarse a la Fiscalía para ver si un nuevo fiscal se atreve a sacar las cuentas. Y lo pone en autos respecto de la insoportable carga legal que le espera. Y que ni el perdón más misericordioso logrará quitarle de encima.
Esta semana recién transcurrida pasará a la historia como la batalla que jamás debió emprender. Tan absurdas y suicidas han sido sus decisiones policiales, que no cabe pensar sino en que le fueron dictadas por el propio Ramiro Valdés. Quien cree que Venezuela es Cuba y Caracas la Habana. ¿Nadie le ha explicado al G2 lo que sucedió en Caracas un 27 de febrero? ¿Nadie les ha dicho que la oposición venezolana no será el colmo del poder y la sabiduría, pero que es infinitamente más poderosa, numerosa y aguerrida que la triste y atormentada disidencia cubana? ¿Ni Ochoa Sánchez ni Ulises Rosales del Toro le contaron a Ramiro Valdés cuando les volaron el culo en Falcón y en Machurucuto? ¿O creen que sus esbirros se irán limpios de polvo y paja cuando aquí truenen los relámpagos de la justicia divina?
La revolución se murió. El gobierno agoniza. Que en la hora que se aproxima Dios los pille confesados.
Fuente: ND  /  Por: Pedro Lastra
Foto: Archivo

domingo, 21 de febrero de 2010

¡OLIGOFRÉNICO! // Por: Pedro Lastra (ilustrado con débiles mentales)



Velas importadas desde Zimbabue. Antorchas fabricadas en Irán. Lamparitas chinas de papel o libélulas haitianas. Todo eso corresponde a relaciones comerciales de honesta buena vecindad. Pero algunos megavatios colombianos incorporados a las redes puestas en servicio por la Cuarta República para confort y progreso de nuestra esquilmada nacionalidad, ¡por Dios, esa provocación ni bajo las ordenanzas del propio Libertador!
Pedro Lastra
¡OLIGOFRÉNICO!


       Imposible no estar de acuerdo con Jaime Bayly cuando califica al presidente de oligofrénico. Según el DRAE "deficiente mental". Desde luego y con perdón de los deficientes mentales, que suelen ser ángeles de bondad infinita. Contrariamente a lo que sucede con este nuevo subgénero de la venezolanidad animal, los miembros del cogollo que obedece las ordenes del teniente coronel y practican la sumisión con igual sino mayor maldad que el jefe de la tribu.
 


  Propio de primates en estado originario, los funcionarios de gobierno demuestran una tal carencia de los más elementales procesos cognoscitivos que se le atribuyen al pitecántropos, que al escucharlos abrir la boca y soltar sus sandeces provocan un irreprimible deseo de hundir la cabeza en un saco de algodón y pedirle al altísimo nos dispense de seguir acompañándolos en este duro tránsito por la Venezuela chavista.


 
      De los memos entre los memos, el más memo es el gorilón que funge de ministro del poder popular para las relaciones exteriores. Pobre poder popular. Dios se compadezca de las relaciones exteriores. En el colmo de la perspicacia, rodeado de esa niebla que flota en los despachos de la cancillería y que se ve rasgada de vez en cuando por una totuma con corbata, suelta tan orondo que la oferta colombiana de vendernos electricidad es ¡una provocación política! Tan alteradas están sus escasas neuronas por la normalidad que impera fuera de nuestras fronteras, que el solo hecho de que más allá de los límites de esta africanizada republiqueta la gente pueda bañarse, encender la televisión,  planchar su ropa o secarse el pelo sin tener que pedirle permiso a los gobernantes, le parece una auténtica provocación. Un acto de terrorismo. Un atentado a las costumbres de la buena vecindad.


    Velas importadas desde Zimbabue. Antorchas fabricadas en Irán. Lamparitas chinas de papel o libélulas haitianas. Todo eso corresponde a relaciones comerciales de honesta buena vecindad. Pero algunos megavatios colombianos incorporados a las redes puestas en servicio por la Cuarta República para confort y progreso de nuestra esquilmada nacionalidad, ¡por Dios, esa provocación ni bajo las ordenanzas del propio Libertador!
 



 Escucha y ve uno por Globovisión los desvaríos de la totuma diplomática del chavismo y no resiste las ganas de desternillarse de la risa. O de la indignación. Ahora resulta que Marco Aurelio García, el trotskista de la 4ª Internacional que asesora a Lula ha venido a ofrecernos sus conocimientos en ingeniería eléctrica, él, el pobre Marco Aurelio, intelectual de tres al cuarto que si sabe encender la luz de su lamparita de noche para leer la última edición del Trotsky de Pierre Brué o el testamento del funambulesco George Mandel es mucho. Y lo acompañan nada menos que Ramirito Valdés y Julio de Vido. Pillos todos al servicio de la revolución cubana y de las mafias porteñas, que no saben más que reprimir, aplastar, encargar obras y embolsicarse las comisiones.
 
  ¡Dios, líbranos de estos oligofrénicos!


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Alberto Rodríguez Barrera
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Seguimos en PROTESTA, DISIDENCIA, DESOBEDIENCIA Y RESISTENCIA contra el desgobierno de Hugo Chávez Frías y sus Secuaces. SI usted va a reenviar esta información, le agradecemos por favor, NO BORRE el remitente.Gracias. Atte: Sammy Landaeta Millán

ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL. Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV. Venezuela

ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL.    Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán.  Anécdota FAV. Como hemos relatado en es...