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domingo, 23 de septiembre de 2018

El buque chino como coartada. Por: Pablo Aure @pabloaure #Opinión #Venezuela ¡Hasta cuándo!

¡Hasta cuándo!
El buque chino como coartada.
Cuando el diagnóstico es errado se hace imposible encontrar la medicina que combata con éxito la enfermedad. Eso vale para cualquier situación. En este caso, trataré desarrollar lo que quizá sea el ángulo más importante de la crisis en Venezuela y el por qué se nos está haciendo tan difícil superarla.
Pues bien, lo primero es identificar a lo que nos enfrentamos, que no es precisamente a un mal gobierno como los que pudimos haber tenido con anterioridad y durante toda la historia de Venezuela. Nada de eso. Quienes rigen el destino del país son individuos perfectamente organizados internacionalmente. Pudiéramos decir que representan una especie de cartel dedicado a múltiples actividades delictivas (tráfico de droga, corrupción, explotación minera, extorsión, etc.) que establecieron su guarida aquí, en el territorio nacional. Pero en lo que quisiera hacer hincapié es que ese grupo que detenta el poder, además de gozar de un andamiaje jurídico concebido y ajustado por ellos mismos para el logro de sus objetivos, también está adscrito a intereses geopolíticos totalmente ajenos a Venezuela. En efecto, en el mundo hay diversos intereses que son manejados por las grandes potencias. Me explico. Tratemos de dibujar un gran tablero de ajedrez, cuyas piezas, digamos las blancas, son movidas por nuestros aliados encabezados por EEUU con su política del gendarme mundial y las negras, por un cónclave conformado por China, Rusia, Irán y ahora Turquía, pero donde el “gigante asiático” es quien cuenta con la supremacía económica necesaria para expandirse por América Latina. Esto podría significar que Venezuela solo representa una minúscula ficha para estas superpotencias, sin embargo, creo que se nos impone saber lo que representamos en ese difícil juego de estrategias en la geopolítica mundial y además estamos obligados a demostrarlo. ¿Qué quiero significar con esto? Primero: los cambios no se producirán ni con elecciones ni mucho menos con diálogo, porque como dije antes, el poder no está en manos de políticos sino de una organización delictiva. Segundo: la medicina la tenemos en Venezuela, aunque indefectiblemente necesitaremos la ayuda de quienes mueven las fichas blancas en el tablero de ajedrez, porque quienes mueven las negras están resteados con el cartel gubernamental.
Las potencias se vigilan.-
Ahora bien, los venezolanos que queremos que las cosas cambien, que somos de acuerdo con los sondeos de opinión, aproximadamente el 85%, no podemos comportarnos como simples espectadores y esperar que las potencias resuelvan por sí solas, ya que seguirá pasando el tiempo y esos señores podrían dedicarse solo a mantenerse vigilados unos a otros y entre mensajes subliminales disuasivos, hasta que uno de los bandos mueva la primera ficha para liberarnos o conquistarnos. De hecho, eso es lo que ha venido ocurriendo desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. Que tampoco es un político tradicional sino un empresario con mayor frialdad a la hora de defender los intereses estadounidenses. Esto no quiere decir que de buenas a primeras nos invadirán militarmente, lo que si podrán hacer es facilitar la salida aportando la indispensable ayuda a quienes procuren el restablecimiento del orden en Venezuela. Reestablecer el orden quiere decir volver a tener un gobierno en manos de políticos responsables y que hayan demostrado que el país está por encima de cualquier otro interés.
Los buques hospitales.-
Los últimos acontecimientos que le dan fuerza a lo que acabo de narrar es la presencia en el Caribe de dos buques hospitales. Uno en Colombia con bandera estadounidense y el otro anclado en La Guaria con bandera china. No crean que el chino fue una respuesta al estadounidense que está en Colombia, al contrario, el que llegó a Colombia fue la respuesta a los anuncios hace más de un mes de que vendría un buque hospital chino para Venezuela. Ustedes seguirán haciendo conjeturas y se preguntarán ¿Qué pito tocan esos barcos por aquí? Una respuesta podría ser la siguiente, el que está en Colombia, representa la presencia del gobierno norteamericano en una clara demostración, no solo a Maduro, sino también a China y sus socios, de que están dispuestos a llegar hasta donde sea necesario para asegurar la estabilidad de sus vecinos continentales y la paz en su patio trasero, en este caso, demuestra su definida alianza con Colombia; pero la llegada del buque hospital chino, “casualmente” una semana antes de las sesiones de la ONU donde discutirán la situación de Venezuela y además, a tan solo días de hacerse efectiva la denuncia contra Nicolás Maduro por genocidio y otros delitos de violaciones a los derechos humanos ante la Corte Penal Internacional, tiene, entre otras, la siguiente lectura: preparar una coartada que le serviría de defensa y minimizar, al menos a nivel de discurso, los efectos de esa denuncia. El régimen de Maduro dirá que él “sí está de acuerdo con la ayuda humanitaria pero apegado al principio de no injerencia, está en libertad de escoger a los amigos y no a quienes amenazan con invadirlo”. Es más, tampoco es nada casual, que semanas atrás, la Fuerza Armada Nacional comenzara a ubicar en diversas zonas del centro del país, hospitales móviles para prestar la atención que durante años no había prestado.
Curiosamente el ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, a la llegada del buque hospital chino dijo  que  “se atenderán incluso un grupo de colombianos, es decir que la atención se realizará sin ningún tipo de discriminación”.
Repito: la presencia de ese barco chino tratará de minimizar las acciones de los gobiernos de Argentina, Colombia, Chile, Paraguay y Perú que solicitarán a la Corte Penal Internacional (CPI) “que inicie una investigación preliminar sobre genocidio y crímenes de lesa humanidad en el país”. Maduro tratará de distraer la atención, pero recordemos que han sido muchos años de la deliberada destrucción del sistema de salud nacional, responsabilidad única y casi excluyente del Estado venezolano. Esa destrucción del aparato sanitario ha provocado la muerte de miles de venezolanos que padecen diversas patologías. Pacientes con cáncer no reciben su tratamiento, los enfermos renales, los diabéticos, neonatos que fallecen en los hospitales públicos por falta de insumo. Eso no podrá ocultarlo. Allí están los resultados de la política del “Socialismo del Siglo XXI” muerte y miseria. Así que debemos alentar a nuestros aliados para seguir adelante con el compromiso de esa demanda.
Unidad ciudadana y no de partidos
Finalmente quiero insistir las veces que sea necesario que el mundo ha entendido lo que pasa en Venezuela, pero no dará ningún paso más allá de lo que hasta ahora ha hecho (que es bastante) mientras nosotros los venezolanos no actuemos con mayor fuerza y entusiasmo. No esperemos que los partidos políticos se pongan de acuerdo, seamos los ciudadanos con sentido común quienes dirijamos y provoquemos los cambios. No caigamos en el chantaje de la unidad. Unidad que, ahora con tres nuevos partidos en el ruedo, se hace más difícil de lograr.   
Los ciudadanos sabemos lo que queremos y esto dista mucho de lo que los partidos desean, por eso debemos llenarnos de determinación e ir por nuestro anhelo.

Pablo Aure  
Secretario de la Universidad de Carabobo. 
Abogado de profesión y docente por vocación. 
Coordinador General de Compromiso Ciudadano. 
Valencia Venezuela

martes, 24 de noviembre de 2015

EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO (12) Por: César Guillén Citterio.



EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO.  (12)

Las revoluciones jamás han sido un producto del convencimiento por los postulados de Marx o de Lenin, mucho menos los del Che Guevara o Fidel Castro. Sin la democracia y una política económica racional, la social se diluye en el caos económico. Lo demuestra el caso cubano, absurdo modelo que imita la sumisa y degenerada política del gobierno venezolano, donde la dictadura es el mecanismo del control social del poder y que se recrudece  mientras más fracasa la economía.
 La revolución rusa y la china no existen. La URSS se esfumó en el cielo y China se llenó de quincalleros. Cuba y Corea, son  testimonios de una supervivencia miserable.  En Pekín cada aniversario la revolución desfila por Tiananmen. Donde los disparos ocurridos hacen años, mataron la esperanza joven.
El caso de URSS es patético, 70 años de sacrificios sin límites no habían nivelado la calidad de vida  reinante en Europa occidental. La URSS tuvo una mafia roja cuya moral se demuestra cuando a Rusia  la dirige el Putin, jefe del KGB ruso. Un sistema que necesita a un esbirro, está más que podrido.
China y Rusia produjeron un caos económico, que ahora tratan de superar con recetas del capitalismo salvaje y el neo- colonialismo en Asia, África y Latinoamérica. Con ventas de armas y la expoliación de materia prima al tercer mundo, tratan de resarcir todo el daño que les infligieron a sus pueblos.
 Por principio la democracia está ocupada en el mejoramiento realista de la vida en sociedad. El neo-comunismo y el Islamismo radical por el contrario se orientan por necesidad, hacia el exterior porque constituyen un fracaso social, son  incapaces de generar una sociedad viable.
 El radicalismo ideológico y el religioso no han evolucionado como si lo hizo su tenaz adversario el capitalismo, que lejos de ser perfecto y en la actualidad objeto de críticas razonables y ataques criminales, se adapta y cambia al ritmo que lo hacen las complejas sociedades humanas.


"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio
Caracas - Venezuela

sábado, 3 de octubre de 2015

LATINOAMERICA Y CHINA EN LA GLOBALIZACION. Por: César Guillén Citterio.


Por: César Guillén Citterio.
 
LATINOAMERICA Y CHINA EN LA GLOBALIZACION                     .
                                                     APROXIMACION PARA ENTENDERLA. (1)

CHINA Y EL MUNDO OCCIDENTAL. (Los comienzos)
Históricamente China ha desarrollado una relación ambigua y recelosa con occidente. En el siglo 19 encontramos los elementos que nos muestran el porqué de esa percepción negativa. Y estos no son otros que los trágicos sucesos que ese país sufrió como consecuencia de las guerras del opio.
l comercio marítimo directo entre Europa y China comenzó en el siglo 16, después de que los portugueses establecieron la colonia de Goa en la India y  la de Macao en el sur de China. Luego de la adquisición española de las Filipinas, el intercambio con el Occidente se aceleró drásticamente.
Ante esta situación el emperador Chino intentó limitar el contacto con el mundo exterior a un mínimo, permitiendo el comercio solo por el puerto de Cantón. Se establecieron monopolios y trámites rigurosos para restringir el flujo del comercio con el occidente.
Para compensar el  déficit comercial, España empezó a vender opio a los chinos, junto con productos del Nuevo Mundo tales como el tabaco y el maíz. Con la llegada de las Compañías Británicas y holandesa de las Indias Orientales, el comercio con China se multiplicó.
En el siglo 18, los europeos compraban porcelana, seda, condimentos y té chinos, pero eran incapaces  de vender algún bien a China, en lugar de eso, se veían obligados a pagar con plata, esto significaba un gran esfuerzo para las diezmadas finanzas europeas producto de las guerras napoleónicas.
A causa de la alta demanda de té, seda, y porcelana china en Gran Bretaña y tener que pagar estos artículos con plata. Gran Bretaña comenzó a exportar ilegalmente opio a la China desde la India Británica en el siglo XVIII para poder contrarrestar su déficit.
 
 
 
 
 
 

ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL. Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán. Anécdota FAV. Venezuela

ATERRIZAJE EN VILA TEPEQUÉM, BRASIL.    Por: Coronel ® (FAV) Sammy Landaeta Millán.  Anécdota FAV. Como hemos relatado en es...