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martes, 22 de noviembre de 2016

El 11A: la verdad que Chávez ocultó. Por: José Vicente Carrasquero A. @botellazo



El 11A: la verdad que Chávez ocultó.


José Vicente Carrasquero A.

El 11 de Abril de 2002 fue una gran derrota para Hugo Chávez y su afán de mantenerse en el poder a como diera lugar. Esa derrota duró poco gracias a factores que no vamos a analizar en este escrito. Estamos interesados en las víctimas de Chávez que hoy en día pagan prisión por crímenes que no cometieron.

El jefe de seguridad ciudadana de la Alcaldía Mayor en ese momento Iván Simonovis, los comisarios Lazaro Forero y Henry Díaz junto a los funcionarios de la Policía Metropolitana Marco Hurtado (comisario), Héctor Rovain (inspector jefe), Arube Pérez Salazar (cabo Primero), Luis Enrique Molina (distinguido), Erasmo Bolívar (agente) se convirtieron en los chivos expiatorios que Hugo Rafael Chávez Frías necesitaba para intentar lavar su imagen ante la historia después de haber ordenado la activación del Plan Ávila contra quienes marchaban al Palacio de Miraflores.

Convencido de su importancia para la historia y de la grandeza de su imagen, además de lo supremo de proyecto político, Chávez no escatimó rociar de sangre su ascenso al poder y mantenerse en él. Como si fuese poco, dispuso de la vida de personas cuya culpabilidad no fue comprobada para crear un cuento que difícilmente se correspondía con la realidad de aquel duro momento en la historia venezolana
Para un individuo como Chávez la vida de las personas no tiene importancia. Se toman como objetos para avanzar en el proyecto político. Así lo demuestran los más de 300 muertos de las intentonas golpistas de 1992. Durante su gobierno fueron muchas las personas que debieron huir del país o pagar prisión simplemente porque a él le convenía.
Después de los sucesos del 11 de Abril, Chávez se ve en la necesidad de crear e imponer su propia versión de los hechos. Es así como personalmente decide, entre otras cosas, que se encarcelen a los funcionarios antes mencionados y se les responsabilice de los hecho acaecidos aquel nefasto día.
No había intención alguna de rendirle culto a la verdad. No había intención de reparar a las víctimas. Solo se quería crear una trama que dejara en claro que la oposición había cometido unos crímenes y que por lo tanto debía ser execrada y perseguida como efectivamente sucedió.
Recuerdo que una reconocida periodista me preguntó en una entrevista radial sobre lo que pensaba pasaría con los pistoleros de Puente Llaguno. No dude en decirle que los iban a soltar. Que Chávez no se podía dar el lujo de encarcelar a sus defensores. Que para eso los había armado. Para que fuesen una especie de fuerza de choque en caso que le fallara, como efectivamente pasó, la acción represora de las fuerzas armadas.
Vimos un evento que la historia todavía no evalúa en su justa dimensión. Chávez, en persona y en cadena nacional asumió la defensa de los pistoleros de Puente Llaguno. Súbitamente, estas personas que todo el mundo pudo ver disparando desde lo alto de la estructura quedaron liberados de toda culpa. En su lugar, Chávez decidió que serían los jefes policiales y algunos agentes de la Policía Metropolitana los que pagarían las culpas de la irresponsabilidad con la que manejo el movimiento de rechazo más grande que hasta ese momento había enfrentado cualquier presidente en nuestra historia.
Sociópata como era, prometió conformar una comisión de la verdad que nunca se instaló. Contó a diestras y siniestras sus propias historias sobre los acontecimientos. Financió trabajos “independientes” que sin la rigurosidad que implica una investigación histórica contaba una versión de los hechos muy reñida con los acontecimientos.
Es así como Iván Simonovis cumple este 22 de Noviembre 12 años de prisión por crímenes que no cometió. Y esta no es una opinión mía. Son las declaraciones de un corruptísimo ex juez del Tribunal Supremo de Justicia que huyendo de la saña chavista confiesa haber dilatado el juicio a los funcionarios hasta el hastío y haber ordenado producir una sentencia condenatoria de 30 años a petición de Hugo Rafael Chávez Frías.
Le importó a Chávez la vida de estos funcionarios. Lo que pasaría con su familia. No! Además actuó con pérfida maldad. Un juicio viciado, de familiares vejados a la saciedad, lleno de fallas procesales de traslados sin audiencias, de experticias que no fueron tomadas en cuenta por la juez que actuaba como perruna subalterna de Aponte Aponte.
Aún diciendo el corrupto ex juez, hoy protegido por el gobierno norteamericano, que el juicio fue viciado y que obedeció a satisfacer los deseos del sociópata Chávez, la justicia venezolana ha hecho poco o nada en reparar un daño de muy difícil resarcimiento. La concesión de casa por cárcel no es suficiente. Lo que corresponde para Simonovis y todos los otros funcionarios culpados por el gobierno es la libertad plena. Además de mecanismos que les ayuden a tener una vida más llevadera después de años de injusticia.
Esto es parte del legado de Hugo Chávez, un megalómano que no tuvo empacho alguno en disponer de la vida de la gente como si fuesen soldaditos de plomo. Todo para salvaguardar su supuesto lugar triunfal en la historia. Los eventos que estamos viviendo tiran al trasto de la basura un legado que parece más bien un castigo. El chavismo será tristemente recordado como uno que persiguió y encarceló gente inocente. Como si esto fuese poco la inmensa mayoría de las muertes del 11 de Abril no fueron investigadas. Los supuestos francotiradores no eran tales. La violencia estaba claramente del lado de un chavismo temeroso de perder el poder y dispuesto a usar cualquier tipo de violencia o crimen para permanecer en él.
La ruindad contra estos funcionarios ha sido tal que muchos de ellos aplican desde hace años para beneficios procesales que no se les ha concedido. El rancio y putrefacto chavismo no quiere ceder en esta historieta que ni siquiera maquilla el horrible comportamiento de un Chávez que estuvo dispuesto a hacer que el pueblo fuese sometido por la boca de los fusiles activando el Plan Ávila. Gracias a Dios no fue obedecido. Caso contrario la historia sería mucho peor.
Es el momento de que el chavismo remiende sus errores, la liberación plena de estos presos políticos es un mandato ético inevitable. Pero, lamentablemente, en lo ético parece estar el principal escollo. Después de todo chavismo y ética son polos opuestos.





IMAGEN SUPERIOR: Cortesía de El Impulso

IMAGEN INFERIOR: Cortesía de Noti Express

martes, 18 de octubre de 2016

Cuando la corrupción es gobierno. Por: José Vicente Carrasquero A. @botellazo


Cuando la corrupción es gobierno
José Vicente Carrasquero A.

Uno de los primeros casos de corrupción en los que incurrió el movimiento político que devino en Chavismo fueron los intentos de golpe de estado de 1992. En esa ocasión, miembros de las fuerzas armadas usaron en provecho particular los recursos que la República había puesto a su cuidado para procurar llegar al poder. No repararon en asesinar venezolanos, destruir infraestructura y bienes móviles usando las armas que el pueblo venezolano les había confiado.
Desde su llegada al poder, el chavismo fue mostrando sus gustos por las formas torcidas. Por poner las cosas de manera tal que beneficiaran los intereses del grupo político aunque no necesariamente a los objetivos asociados al mismo. Muy temprano en la era chavista aparecen problemas como el nunca bien investigado y por supuesto no castigado Plan Bolívar 2000. Comenzaron a aparecer ricos de la nada. Las fortunas generadas a la sombra del negocio con el gobierno son muchas más que en toda la historia de Venezuela desde su descubrimiento. Varios de los que negociaron con el gobierno pueden ser llamados fantastillonarios. Ninguno de ellos es caso de estudio de las escuelas de negocio porque se sabe el oscuro origen de sus riquezas.
El nepotismo, reconocida forma de corrupción en la literatura sobre el tema, es norma en el gobierno venezolano. El chavismo es una gran familia que se ha enriquecido de forma vulgar a través de su acceso al poder. No vale la pena nombrar los casos de corrupción más destacados. Basta con decir que no es ético nombrar a un hijo ministro o que un hijo de un gobernador, golpista del 4F, tenga negocios con la administración de su padre.
En términos de corrupción el chavismo rompe el molde con lo político y lo administrativo. Nunca una clase gobernante había abusado tanto del poder como la dirigida por Hugo Chávez. Él mismo fue uno de los que violentó el poder político de una forma grosera y arbitraria. Basta recordar su respuesta a la derrota que sufrió su fracasado intento de modificar una constitución que todavía no cumplía diez años. Fue introduciendo cambios a través de decretos gracias a poderes habilitantes que le daba una Asamblea Nacional postrada a los deseos del capataz.
Una vez pierden la mayoría calificada en las elecciones de 2010, usan los últimos meses del mandato no ratificado por el pueblo para introducir el resto de las leyes que le permitían a un Chávez ya totalmente dañado por el exceso de poder, aprobar leyes que configuraban su mamotreto socialista previamente rechazado en la urnas por el pueblo. Lo que algunos llaman astucia e inteligencia no es más que una vulgar ausencia de escrúpulos para manejar los hilos institucionales a favor de los intereses políticos privados, ajenos a lo previsto en la constitución que él mismo creó. Un caso de corrupción política que queda para el momento de escribir el papel de este sujeto en la historia venezolana.
El manejo mediático y administrativo de la enfermedad de Chávez es otro caso que deberá ser revisado desde una perspectiva ética. Lo primero, esconder la gravedad del estado de salud del presidente. Se debe entender que cuando lo privado de una persona afecta a lo público, entonces pierde su característica de reservado en cuanto a las consecuencias que el desarrollo de la enfermedad pueda acarrear al país.
La oscuridad administrativa de esta etapa del gobierno de Chávez es total. Una persona, lógicamente dedicada a luchar por su vida, pierde la capacidad de mantenerse vigilante del complejo manejo que requiere la conducción de un país. Se debió, por ejemplo, informar sobre los gastos asociados al cuidado de la salud del mandatario. Se debió informar sobre los costos del manejo del país a control remoto y que requirió entre otras cosas un puente aéreo permanente entre Caracas y La Habana.
En la fase final de la enfermedad se le mintió al pueblo sobre largas reuniones que Chávez mantenía con sus ministros. Aparecían puntos de cuenta con la firma del presidente nombrando altos cargos y seguramente habrá muchos aprobando recursos. Se aprovechó este momento para hacer y deshacer en términos de los intereses políticos privados de la cúpula gobernante.
Saltando varios años de oscuridades y trapisondas llegamos al resultado electoral del 6D de 2015. Debo señalar que no me sorprendió. Me toco explicar a muchos analistas y políticos españoles que la oposición ganaría fácilmente las elecciones y me atreví a decir que la MUD contaría con 113 diputados. Está grabado en programas de televisión. Los resultados desataron los demonios de una clase corrompida hasta los tuétanos. Llegaba al poder una gente con capacidad de auditarlos, de fiscalizarlos y de ponerlos a disposición de autoridades competentes para su debida investigación.
La corrupción se soltó el moño. Lo primero fue crear un tribunal supremo afín al partido político. Lo hace una AN al borde de la extremaunción brincando lapsos y obviando requisitos. Diputados del PSUV terminan como magistrados, abogados que no cumplen los requisitos ocupan los cargos. ¿Qué se podía esperar de unos sujetos que aceptan estos nombramientos? Inmoral y corrupta obsecuencia. Eso es lo que vivimos.
Comienza el vía crucis del pueblo venezolano. Lo primero fue desmentir que tenemos el mejor sistema electoral del mundo. Vamos para un año y la sala electoral del tsj (todo en minúsculas) todavía no resuelve el caso del Estado Amazonas. Esto permite después de distintas acciones a la sala constitucional dirigida por una ex funcionaria del gobierno de Chávez y miembro del PSUV, declarar en desacato a la Asamblea Nacional.
Un CNE compuesto por ex miembros del PSUV impide a través de prácticas totalmente inmorales la realización del referéndum revocatorio. Todavía aparece un golpista del 4F en el programa de Rangel alegando que el chavismo está en su mejor momento. Carcajadas estruendosas y prolongadas. A menos que el mejor momento se refiera al de haber alcanzado la cúspide del descaro, cara-durismo, hipocresía, insensibilidad y corrupción de una clase política en la historia venezolana.
Cuando el norte de una clase política es su interés particular en contra del bienestar del país, la corrupción será siempre el mecanismo que torcerá lo legal para poner las cosas a favor de la cúpula podrida.
Cuando la corrupción es gobierno, le queda muy difícil a los demócratas lograr objetivos con apego a la constitución.
Muchos artículos de los últimos días hablan de la dictadura en Venezuela como algo reciente. En particular a partir de la grosera imposición del presupuesto de la nación por el dictador Maduro. En la última semana de Mayo y la primera de Junio publiqué un artículo en dos entregas titulado Venezuela Sufre en Dictadura.
El reconocer el tipo de gobierno que sufrimos, lleva a repensar las estrategias y a extremar los esfuerzos por liberar a Venezuela de una dictadura de republiqueta bananera al peor estilo de mediados del siglo veinte. Es un compromiso de los venezolanos con esa generación que ya se abre paso para tomar las riendas del país.

lunes, 3 de octubre de 2016

Una vergüenza llamada Chavismo (y III) José Vicente Carrasquero A. @botellazo


Una vergüenza llamada Chavismo (y III)
José Vicente Carrasquero A.

Esta es la última entrega de este tema. No porque se haya agotado sino porque hay muchos otros asuntos que merecen nuestra atención. Además, la vigencia del aspecto que estamos tratando se evidencia cada día con mayor dolor y tristeza.
El gobierno de Maduro, que llega al poder después de haber escondido la verdadera situación de salud de Hugo Chávez y habiendo mentido descaradamente sobre reuniones, instrucciones y hasta nombramientos, hace caso omiso de todos los indicadores económicos y sociales que anunciaban hace más de cuatro años el cataclismo que nos esperaba si no se tomaban correctivos para enfrentar la época de las vacas flacas.
La historia reciente de Venezuela demuestra que el chavismo nunca tuvo un compromiso real con la democracia. Usaron las elecciones para implantar el modelo autoritario e interventor de las libertades ciudadanas que pensaron imponer en los tiempos de los fallidos golpes de estado de 1992. El fracaso de esas bufas operaciones militares fueron para mí suficiente indicador de la pésima gestión que tendríamos que sufrir los venezolanos con estos individuos en el poder.
La vergüenza es máxima cuando vemos como aquel espejismo que juraba vengar a los excluidos y convertir Venezuela en un país desarrollado ha devenido en una vulgar dictadura de república bananera propia de mediados de la segunda mitad del siglo veinte.
Es así como en Venezuela se persigue a venezolanos por expresarse en las redes sociales. Un gobierno en cuyo discurrir se han sucedido tantos asesinatos que compite con las víctimas del conflicto armado de Colombia, se permite hablar de promoción de terrorismo por medio del uso de las herramientas de internet. Persecución absurda dirigida por aquel genio que pidió que le creyeran que gracias a su modelo cuantitativo-cualitativo la criminalidad estaba disminuyendo.
Una vergonzosa dictadura que crea casos para poner opositores tras las rejas. Le siembran drogas a unos y armas a otros. Hay quien es acusado de legitimación de capitales porque se le encontró un dinero que nunca fue mostrado a la prensa. Miserable gobierno que para mantenerse aferrado al poder hacer sufrir madres, padres, esposas e hijos inocentes que tienen que ver a sus parientes padecer en las cárceles.
Esta vergüenza llamada Chavismo cuenta con un montón de seguidores que se quejaban de la tortura de los antiguos cuerpos policiales pero no abren la boca en contra de lo que la policía política del régimen hace contra líderes políticos y otras muchas personas inocentes que languidecen en las mazmorras porque al dictador de turno así lo desea.
Oprobiosa dictadura que se convierte en el verdadero legado de un histrión que tiró al basurero de la historia la más brillante oportunidad de desarrollo sustentado por una riqueza petrolera de tal magnitud, que nos hubiese permitido instaurar un modelo económico que nos hiciese invulnerables a los vaivenes de los precios de las materias primas. En todo caso, era mucho pedir para un militar de deficiente formación y con muy limitada capacidad para entender las complejidades de manejar un estado moderno.
Esta vergüenza llamada Chavismo hace que proyectemos ante el mundo una imagen de menesterosos empobrecidos en los límites de la ruina. Un reciente artículo del New York Times sobre enfermos mentales en Venezuela desgarra el corazón y obliga a preguntar por el papel que juega el defensor del pueblo (en minúsculas) y todo ese aparataje de derechos que creo la Constitución de 1999 para al final no ser tomados en cuenta por la dictadura bananera.
Clama ante los ojos de Dios la situación de los niños enfermos de cáncer, los que mueren por desnutrición, los que fallecen víctima de enfermedades ya erradicadas en el pasado como la difteria, ancianos que padecen hambre y no tienen acceso a las medicinas para tratar las enfermedades propias de la edad. Un gobierno democrático y preocupado estaría tomando medidas para subsanar la situación. La vergonzante dictadura chavista hace caso omiso, ni siquiera, para hacer creer, cambia a la ministra de la salud y peor aún, cierra las puertas a la ayuda humanitaria ofrecida desde el extranjero.
La vergüenza llamada Chavismo omite la verdad sobre el peor manejo de la economía de todos los tiempos. Aristóbulo confesó que el sistema cambiario se mantiene como mecanismo de control político. Y agregamos, como medio de enriquecimiento de todos aquellos que se aprovecharon de su cercanía al poder para hacerse de riquezas que a empresarios honrados les tomaría varías vidas poder acumular. La única guerra económica que existe en Venezuela es la auto infligida por la ignorancia de quienes no se atreven a acabar con el entramado de controles que beneficia y enriquece a los cercanos al poder mientras que condena al hambre y a la miseria a millones de venezolanos.
No deja de llamar la atención el imponente aparato represivo que muestra la dictadura chavista cuando la oposición anuncia una manifestación. Nuevamente una pregunta: ¿por qué si contamos con tantos policías y armamento, el hampa controla casi la totalidad del país? ¿Le conviene a la vergüenza llamada Chavismo tener a la ciudadanía sometida a los designios de la delincuencia?
El legado de Chávez no tardó en manifestarse en esta vergüenza que sufrimos los venezolanos día a día. El venezolano está entre los ciudadanos más pobres del hemisferio. Entre los que menos libertades sociales, políticas y económicas disfruta. La distancia entre el sueño expresado en la Constitución y la realidad que padecemos se mide en años luz.
La historia no tendrá compasión con una persona que sembró el odio entre los venezolanos como mecanismo de dominación. Con quien dilapido la mayor riqueza recibida en cualquier período de la historia. Quien dejó en el poder a una cúpula putrefacta y corrupta que deja en pañales a cualquier actor político criticable de nuestro pasado.
La responsabilidad histórica de lo que nos acontece es de Hugo Rafael Chávez Frías y la historia sabrá ponerlo en el lugar que se merece.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Carta al "Movimiento Chavista de Curazao" Por: Arthur Donker. CURAZAO.



Carta al "Movimiento Chavista de Curazao"

“Curazao 22 septiembre 2016. 
Señores,
Si es tan bueno el movimiento Bolivariano Chavísta porque no vuelven a su Paraíso Socialista donde no tienen libertad de expresión, donde tienen que parar en colas para ver si hay algo que comprar en donde no hay periódicos porque no hay papel ni para limpiarse el trasero, donde pisan sus derechos humanos iencarcelan a los que se atreven a decir la verdad o criticar el gobierno, como RCTV! cientos de otros estaciones de radio, donde los bebes mueren por falta de medicinas ilos jubilados pasa hambre! eso en un país tan rico como Arabia Saudita, con los campos de petróleos más grandes del Mundo iun nivel de vida peor que el país más pobre del mundo Haití. En donde una PDVSA, que era el orgullo de Venezuela, no puede pagar sus deudas porque esta en bancarrota, donde los sobrinos de la primera dama están metido hasta el cuello en negocios de droga para financiar la campana electoral de la primera dama. Donde un Diosdado Cabello esta en la lista de la DAE por ser uno de los capos narcotraficante mas grande del mundo. Donde convirtieron un país tan bello en un narcoestado. Si era tan bueno su Paraíso Socialista Chavísta por qué la gente quiere salir del país en botes para Aruba iCurazao como balseros Cubanos, para buscar una vida mejor! hasta madres de familia tienen que prostituirse en Curazao para mantener su familia en Venezuela. Conocí el tiempo en que un dólar valía 4 bolívares ila gente venia a comprar en bulto porque era barato! ahora son mil bolívares por un dólar. Si esta tan bien su Paraíso Socialista Chavísta haganme el favor REGRESAN A CASA estoy seguro que Uds. hacen falta allá. Váyanse a ver si consiguen harina para hacer su arepita o si consiguen ingredientes para hacer sus Hallacas esta Navidad, porque allá no hay aquí si tenemos ieso SIN su Movimiento Solidario Bolivariano. Chavísta! Si quieren pedir un préstamo para compra harina de pan para su arepita, porque los precios están por el techo, preguntale a la mujer socialista mas rica de Venezuela, la hija de Chávez porque si hay alguien que le puede ayudar es ella ipregúntale también como consiguió tanta plata sin hacer nada por qué eso también quiero yo saber. No les vamos a decir que no pueden salir de Curazao como lo hacen en Venezuela, aquí todo el mundo puede salir cuando quieran icon cuantos dólares que quieren!. De modo que apreciamos su visita pero quédense con su Movimiento Socialista fracasado. El Venezuela de hoy es ejemplo de su fracaso idejenos como estamos, que estamos muy bien, feliz! icontentos SIN SU AYUDA isiéntanse libre de regresar a Venezuela cuando quieran preferible lo mas pronto posible!
Simón Bolívar daría vuelta en su tumba si supiera lo que esta pasando en su país, por cual dio su vida, Uds. tienen que avergonzarse porque en Venezuela no podrían ni mandar un remitido a ningún periódico atacando ningún mandatario allá, i aquí si lo pueden hacer porque aquí si tenemos DERECHO DE EXPRECION LIBRE!!
Gracias por su visita ibuen viaje! (esta si consiguen un avión que va para Venezuela)



NOTA: Con ciertas correcciones de Ortografía y Gramática por parte del EDITOR del Blog LA PROTESTA MILITAR. Gran Caracas. Venezuela.  

REMISIÓN Y COMENTARIOS:

1.----------- Mensaje reenviado ----------
Enviado: Omitido. 
Fecha: 26 de septiembre de 2016, 18:11
Asunto:   Carta al "Movimiento Chavista de Curazao"
Excelente. Está actualizado.
Carta publicada en la prensa de Curazao firmada por Arthur Donker, famoso periodista de la isla, dirigida al “Movimiento Chavista de Curazao” en respuesta a un remitido de ese “movimiento” donde critican duramente a la gobernadora de Curazao. La carta está escrita en un español bastardeado propio del lugar, pero donde se señala claramente lo que ellos piensan de  los chavistas  y  saben perfectamente que todo lo que está pasando en nuestro país es culpa de Chávez.


2.----------- Mensaje reenviado ----------
Enviado: Omitido. 
martes, 27 de septiembre de 2016 06:39 p.m.
Asunto: Fwd: Carta al "Movimiento Chavista de Curazao"
!Me encanto!.  !Que simpático el "DERECHO DE EXPRECION LIBRE"!.  Aplausos para Mr. Arthur Donker


1. ---------- Mensaje reenviado ----------
De: Omitido
Fecha: 29 de septiembre de 2016, 18:20
Asunto: Fwd: RV: Carta al "Movimiento Chavista de Curazao"
SERA QUE LOS CURAZOLEÑOS SE OLVIDARON CUANDO VENIAN A COMPRAR ALIMENTOS, MEDICINAS Y COMIDA A VENEZUELA ???QUE MALA MEMORIA , VENEZUELA SIEMPRE DADIVOSA Y HOY QUE NECESITAMOS DE TODOS NOS DAN LA ESPALDA . POR ELLO EN POLITICA SE DICE " NO HAY PAISES AMIGOS , SINO UN JUEGO DE INTERESES " ¡¡QUE TRISTE!!



lunes, 26 de septiembre de 2016

A los soldados venezolanos. Por: Felipe Pérez Martí.



Felipe Pérez Martí fue ministro de planificación de la primera presidencia de Hugo Chávez, tras el paro cívico nacional. Lo precedió y sucedió Jorge Giordani.  / Foto La Razón

Felipe Pérez Martí: 

A los soldados venezolanos

Sep 25, 2016 7:09 am
Publicado en: Opinión

Estimados soldados venezolanos, hombres y mujeres todos. Quisiera tener una conversación larga y sincera con ustedes.
Comandante Supremo
Primero que todo me quiero presentar como un soldado más. Soy el inventor del término “Comandante Supremo”. Como saben, el Presidente Chávez me pidió que lo ayudara en el Ministerio de Planificación, en Mayo del 2002. Luego de que aceptara trabajar con él, le dije “Hugo (lo tuteaba en privado), tú eres el Comandante en Jefe; pero yo tengo un Comandante Supremo”. Él captó inmediatamente lo que esto significaba, por tener una formación militar: cuando sus órdenes estuvieran en contra de mis principios, yo no iba a seguirlas, sino que me iba a guiar por esos principios, que eran los que iban a orientar mi trabajo en el gobierno. Alguien podría pensar que Chávez se enojó, pues eso implicaba decirle que yo tenía otro jefe, en realidad, al que iba a obedecer por encima de él, y que si estaba trabajando con él, era porque mi Comandante Supremo me lo había ordenado, no por otras razones. Pero no. Él soltó una sonora carcajada, y me dijo: “no te preocupes, Felipe, que ese es el Comandante de todos nosotros!”. Al otro día lo vi en televisión con un crucifijo azul (cuya copia nos dio a muchos de nosotros), mostrándolo, y repitiendo exactamente la misma frase que me había dicho a mí en privado: “Este es el Comandante de todos nosotros!”
Me imagino que él con alguna frecuencia decía entre sus íntimos que el Comandante Supremo le estaba ordenando esto o aquello. En especial, cuando estaba ya de salida de este mundo terrenal, cuando seguramente diría que “el Comandante Supremo me está llamando”. Si bien es cierto que la soberbia lo fue envolviendo y cegando con el tiempo, él jamás hubiera estado de acuerdo en ser llamado de esa manera, por la sencilla razón de que sabía que nunca podía tomar el sitio que le correspondía a Dios, de quien era realmente devoto. Pero como ustedes saben, seguro que la caterva de aduladores que siempre lo rodearon, en algún momento empezaron a llamarlo así, aún en vida, y sobre todo después de su muerte. Con fines utilitarios, estoy seguro, para usar su imagen en favor propio.
El cuento es que me considero un soldado, como ustedes. Y en ese sentido estamos hermanados, de hecho, con todos los hombres y mujeres venezolanos. Seguimos una misión aquí. Cada quien en su posición concreta, sirviendo un propósito. En el caso de ustedes, defensa de la soberanía de la nación por la vía de las armas físicas, sabiendo que esa soberanía se extiende, y depende de, la soberanía política, económica y social. En el caso mío, que estoy seguro es el caso de ustedes también, mi función es la defensa del país, y de la humanidad y la naturaleza toda, con las armas de la Verdad, la Justicia, la Paz interior, la tolerancia, la democracia. Y los enemigos son, es bueno dejarlo explícito, la mentira, la manipulación, la injusticia, la explotación, la segregación, la exclusión y la esclavización humana y de la naturaleza. En el caso de ustedes y el mío, somos también seguidores de Simón Bolívar, quien vino a liberar y defender naciones y pueblos, no a someterlos, esclavizarlos, a conquistarlos y usufructuar su trabajo y su territorio; todo mediante la prédica de principios de moral y de luces en todos sus discursos, y sobre todo con sus acciones. Está claro que usó las armas, físicas y éticas, para servir al pueblo, no para servirse de él y usarlas para oprimirlo.
Situación económica actual y sus remedios
Para ver qué país, y qué gente es a la que defendemos con nuestras armas, veamos muy brevemente, en un lenguaje llano y resumido, cuáles son los problemas económicos y cómo se resuelven. No hace falta entrar en el detalle de todas las cifras para darse cuenta de que el diagnóstico es de un país cercano a la muerte, en un sentido muy real: escasez de comida y medicinas, insumos, repuestos, etc, con una contracción económica que puede rondar del 15% al 20% a finales del año. Inflación galopante, que puede llegar entre 700% y 1000%. Altísimos niveles de inseguridad y caos, saqueos frecuentes, protestas espontáneas por comida y falta de servicios públicos, con una semilla en erupción de violencia generalizada, sometido al hambre, a enfermedades, a muertes perfectamente evitables, con una pobreza de ingresos llegando al 80% de la población, todo lo cual hace pensar en una posible africanización de nuestro país.
Paradójicamente, la solución económica es técnicamente sencilla. Y para eso, veamos las cosas más importantes del asunto: el déficit fiscal ha estado por seis años en más de 10% del PIB, llegando a cifras de 18%. Algo inaudito, realmente. Normalmente cierras esa brecha entre gastos e ingresos bajando los gastos, subiendo los impuestos, o incrementando la deuda. Como la posibilidad de deuda externa está bloqueada, y el gobierno no ha bajado los gastos, la brecha, en términos reales, se ha cerrado con una subida de los impuestos. Se trata del impuesto inflacionario. Más del 80% de esa brecha se ha estado monetizando. El gobierno ha estado imprimiendo dinero, que es básicamente papel. Lo ha dado a la población en contraprestación de bienes y servicios, y eso ha generado inflación. En otras palabras, el gobierno ha tomado de la gente su producción y su trabajo, a cambio de papeles con cada vez menos valor. Y la gente se ha quedado con esos papeles que compran cada vez menos bienes (pues los vendedores de productos y servicios a los que hay que inducir a aceptar esos papeles a cambio, quieren conservar el valor real de su riqueza, por lo que piden más papeles devaluados por ellos; y en eso consiste la inflación).
Pero ¿porqué el gobierno ha puesto a pagar ese tremendo sacrificio a la gente? Veamos. Si quisiéramos tener solvencia fiscal (cuentas fiscales balanceadas en el largo plazo, sostenibles), podríamos hacer varias cosas. Imaginémonos que eliminamos el control de cambios, subimos el precio de la gasolina para evitar el contrabando a Colombia y demás países fronterizos, dejamos de regalar petróleo a algunos países, incluyendo Cuba, dejamos de hacer importaciones públicas y repartir la comida a través de las redes de distribución pública (Mercal, Pdval, CLAP). Con esto, y con el ajuste de precios de electricidad, agua, teléfono, el fisco obtiene alrededor de 14% puntos del PIB. Ahora, dada una contracción brutal del gasto real del gobierno en la primera mitad del año, el déficit se ha reducido a niveles de alrededor de 6% a 8% del PIB.
¿Qué pasaría entonces? ¡Tendríamos un superávit de alrededor de 7% del PIB! Pero antes de seguir (no es cierto que esto sería neoliberal, y que los pobres quedarían peor, sino exactamente al revés, como diré en breve), veamos a quién perjudica un ajuste de este tipo. El gobierno ha estado regalando sus dólares a los corruptos, públicos y privados, a través de Cadivi; ha estado regalando su gasolina a los contrabandistas (los que hacen ese negocio en grande, por tierra, mar y hasta por aire, como ustedes saben, incluso desde PDVSA misma, con participación de algunos soldados también); ha estado importando directamente con sus dólares, y repartiendo esa comida, de manera que los corruptos se quedan en el camino con más de la mitad de eso cuando realmente importan, pues se quedan con una buena tajada de los dólares al importar mucho menos de lo que reportan por sobre-facturación y otras prácticas; ha estado regalando su petróleo a países del Caribe y Cuba; ha estado regalando irresponsablemente la electricidad, el agua y los servidos telefónicos.
¿Y quién paga esos regalos a los corruptos e irresponsables? El pueblo, con su impuesto inflacionario. Sabemos de las cifras gigantescas de dinero que se ha ido en corrupción por todas estas vías, sin un solo culpable, que yo sepa. Y ustedes son soldados, pero se enteran de estas cosas por muchas vías. De hecho, algunos soldados indignos han estado metidos en ese robo agravado a la nación de Bolívar, y a sus habitantes más vulnerables, los que necesitan más ayuda. En resumen, este gobierno que se dice del pueblo, de los pobres, ha estado financiando el enriquecimiento de los corruptos con impuesto inflacionario de los pobres y la clase media. Una transferencia directa, redistributiva, pues, “de izquierda”, según los apologetas ideológicos del gobierno.
Un programa de estabilización requiere liberar precios también, además de lo dicho. Pero algo es claro: una sinceración cambiaria no sería inflacionaria (porque el ajuste, la devaluación, ya ocurrió, y algunos precios bajarían al bajar el tipo de cambio de los niveles del dólar paralelo). Los precios de los bienes hasta ahora regulados se colocarían a un precio muy por debajo del precio de bachaqueros, y habría la disponibilidad que uno quiera comprar. Y además, los pobres y la clase media serían compensados con ingresos reales directos. No solo se usaría para eso el superávit comentado, de unos 9% del PIB, sino parte de un posible déficit, perfectamente válido en estas circunstancias, financiado con préstamos reales, sean internos, o externos, que no es inflacionario, como sabemos. El nuevo endeudamiento externo necesario, sobre todo para importaciones, para capear el temporal, es de unos 40 millardos de dólares. Es un préstamo perfectamente financiable, pues en un entorno de medias de estabilización, y un equipo creíble, es interpretado por el mercado como atractivo a precios internacionales, pues lo que hemos sufrido consiste, en términos económicos, en un shock negativo temporal.
Mi propuesta es que haya una transferencia bancaria, para cada venezolano, de alrededor de unos $25 mensuales por adulto (BsF12.500) y $10 por niño (BsF 5.000) calculados a la tasa de equilibrio del mercado (que hoy sería de alrededor de 500 BsF por $) por un año. Es mejor que la transferencia sea a todos no solo a los más necesitados, por dos razones: la gran mayoría de los venezolanos son realmente necesitados en este momento. La otra, se necesita actuar rápido. Y si se da a unos y no a otros, se mete la corrupción inmediatamente. Además, a los ricos se les puede pedir que donen ese dinero, voluntariamente. Muchos de ellos lo harían con todo gusto, para como están las cosas con sus conciudadanos, y sabiendo que vamos a salir de este marasmo todos, y a todos nos va a beneficiar, en particular a los emprendedores, que van a ser el motor determinante de la recuperación, y una transferencia voluntaria a los más pobres es en realidad una inversión en su país, y en su futuro. Se calcula en dólares, para resguardar el valor real de ese ingreso.
Una cosa lógica que se deriva de este análisis es que la inflación se pararía en seco, como ha ocurrido en procesos con muchas similitudes al nuestro, con hiperinflaciones. Si no hay brecha fiscal, ¡no hay que monetizarla! Se elimina así la fuente de la inflación. El ajuste inicial de precios de gasolina, electricidad, etc, podría perfectamente pagarse con los subsidios directos mencionados, que en una familia de dos adultos y tres niños, sería de unos 80 dólares mensuales, unos 40.000 Bs, a esa tasa (un aumento del precio de gasolina como el que proponemos significaría un gasto por automóvil de unos 12.000 Bs mensuales). Un esfuerzo gigantesco, pero que vale la pena, y que rendiría frutos inmediatos de estímulo a la producción por la vía de la demanda real, no inflacionaria. El bienestar de la clase media y los pobres debe ser la primera prioridad de este programa de estabilización y recuperación de la economía y la sociedad, por supuesto. En eso, de hecho, hay consenso total entre los economistas que hemos venido haciendo propuestas: no es un ajuste neoliberal, pues, para nada.
Lo que se necesita para salir de la crisis coyuntural, resumiendo, son tres cosas: liquidez en dólares, solvencia, y confianza. Los dólares van a servir en parte para importaciones de bienes e insumos, pero hechas por el sector privado, y a la tasa competitiva de mercado, sin subsidios cambiarios. Con esto y con lo comentado en materia fiscal se resuelve la solvencia, básicamente. Es bueno recalcar que ese dinero, unos $40 millardos, no lo va a manejar el gobierno: va a ser ofertado desde el BCV, que debe centralizar todos los dólares del estado, para que los importadores los compren en las subastas respectivas.
Pero el componente más importante del remedio es la confianza. Tiene que ver con el clima necesario para la recuperación productiva liderizada por los emprendedores privados. Se requieren leyes apropiadas acordadas con empresarios y trabajadores, cambios institucionales, acuerdo político de gobernabilidad, y Pacto Republicano para salir del rentismo.
Como vemos, a pesar de lo increíblemente grave, la crisis es enteramente artificial. No fundamental como en otros países, donde que es prácticamente imposible cerrar la brecha fiscal sin bajar draconianamente los gastos, o subir contractivamente los impuestos. La solución en nuestro caso consiste, de nuevo, solo en dejar de regalar los ingresos petroleros a los corruptos, y dejar de financiar los gastos del estado con transferencias a través del señoreaje inflacionario, con los ingresos y el trabajo honesto de la clase media y los pobres. Lo demás lo hace el mercado, con un estado que debe ser regulador, y no estalinista. Y con justicia social, claro. Eso es parte clave de la confianza, en realidad, pues una ciudadanía maltratada y resentida no puede contribuir a la confianza necesaria político-social, y económica. Cambios más estructurales, como los relacionados con la calidad del gasto, vienen para luego, mejorando la eficiencia del estado, sin desmejorar a los trabajadores.
Para finalizar esta parte, es claro que la “guerra económica” no es tal: los empresarios no pueden incrementar los precios “especulativamente” a voluntad. Ni siquiera los monopolios, que son los que tienen más poder de mercado. Por eso no hay inflación en Bolivia y Nicaragua, por ejemplo. Solo que en un ambiente inflacionario, generado por la política fiscal y monetaria como la descrita, reaccionan adaptativamente, e incrementan los precios para cubrir costos. Responsabilidad del gobierno, pues, a pesar de los inventos de los apologetas ideológicos, como Serrano Mancilla, que no tienen la más mínima idea de estas materias. Así que en la “guerra” en la que los han puesto a ustedes a luchar somo soldados, el enemigo es un falso fantasma, creado por el propio gobierno, justificando al fin y al cabo sus objetivos de beneficio de los caza-renta, como detallaremos ahora.
En realidad lo que proponemos es un cambio de modelo, desde el estalinismo, hacia la “vía solidaria”, que privilegia la justicia social, valora el mercado como mecanismo de intercambio, no de explotación, y el estado para regular las fallas del mercado. El estalinismo, basado en producción y distribución desde el estado, está plagado de fallas, entre ellas la inherente corrupción de quienes distribuyen los productos, y la necesidad de controladores, y sus controladores, en una cadena de oportunidades de arbitraje, y por tanto de corrupción. Modelo que no ha servido en ningún lado, y ya ha fracasado estrepitosamente aquí.
Pacto republicano contra el rentismo
No basta salir de la crisis coyuntural, del sótano diez. Hay que aprovechar para lanzarnos de una vez por todas hacia el piso 20, hacia la modernidad en materia económica, social y político-institucional. Nuestro peor problema en este sentido es la maldición del excremento del diablo. Pero esa maldición no es eterna. Tiene su remedio. Fue un venezolano, Juan Pablo Pérez Alfonso, quien descubrió la cura, que se aplica en otras partes del mundo, como en Noruega, y ahora estamos en una coyuntura propicia para aplicarla en nuestro país. Los síntomas de la enfermedad, documentados en todos los países que la han sufrido, son tres: la enfermedad holandesa, la inestabilidad macroeconómica, y la captura del estado por los “caza-renta”. Este último síntoma tiene varias características para esos países: falta de democracia, centralismo territorial e institucional, corrupción público-privada, y militarismo.
El primer síntoma ocurre porque los dólares de la renta entran al país, y compran la moneda local, sobrevaluándola. Eso hace que sea barato importar, lo cual subdesarrolla la industria y la agricultura. Tampoco se exportan esos bienes, pues si alguien de fuera quiere comprar caraotas, por ejemplo, tiene que comprar bolívares, que son caros, por lo que las caraotas le salen caras en Venezuela, y por eso la persona de fuera las compra en Dominicana, digamos, donde le salen más baratas. Las políticas de Chávez, dirigidas por Giordani, Armando León, y Merentes, empeoraron esa sobrevaluación “natural”, con el control de cambios: recibieron un enfermo, y le aplicaron un remedio que empeoró la enfermedad.
El segundo síntoma ocurre porque los precios de las comodities de esos países rentistas, como el petróleo en el caso nuestro, son muy volátiles, y exógenos. La volatilidad inducida en los ingresos de renta pasan así a la economía sin anestesia, por lo que cuando los precios están altos, la economía va bien; cuando están bajos, la economía va mal. La gestión económica de Chávez, y de Maduro, empeoraron también al paciente con sus “remedios” en este sentido. En particular, Chávez gastó absolutamente todo el inmenso ingreso petrolero extraordinario que le entró a Venezuela en sus años de gobierno. Y no solo eso, ¡se endeudó afuera para gastar más! No ahorró en tiempos de vacas gordas, y estamos donde estamos cuando los precios del petróleo bajaron.
El tercer síntoma es lógico: los “cazadores de renta” se organizan con el objeto de hacerse de esa renta para ellos solos. Forman mafias, lo más silentes posibles, y capturan esa renta desde el gobierno, y desde el sector privado. No les conviene la democracia, pues es un mecanismo de control de gestión del ingreso, de la renta pública. No les conviene la descentralización territorial, pues tendrían que compartir la renta con gobernaciones y alcaldías. Tampoco la independencia institucional, pues tendrían que rendir cuentas. Y son militaristas porque los soldados se convierten, en ese clima corrupto, en los garantes de la seguridad de los caza-renta, en vez de dedicarse a defender la seguridad nacional. Como es evidente, todas estas características de este tercer síntoma de la captura del país por los caza-renta también empeoraron con Chávez y Maduro.
Este último no es un síntoma (¡ni los anteriores!) exclusivo de la quinta república. Viene de la cuarta. Y pasará a la sexta si no llegamos a un pacto económico, político, social y militar. De hecho, quienes querían quitar a Chávez, mediante el golpe del 2002, o por el paro petrolero, fueron los cazadores de renta de la cuarta, que liderizaron al país por un sendero diabólico, sin muchos saberlo. Quienes capturaron al gobierno de Chávez y de Maduro son los caza-renta de la quinta. Y muchos militares, hay que decirlo, son los líderes hoy por hoy del cartel de mafias caza-renta de la quinta república. Esos soldados corruptos están relacionados con las importaciones del gobierno y la distribución de alimentos y medicinas a la población (los CLAP incluidos); al otorgamiento de dólares al sector privado; al contrabando en grande de gasolina; a los créditos que otorga la banca pública; a las redes de usufructo de los bienes del estado en sus empresas.
Cuando Chávez sufrió el paro petrolero, por ejemplo, y ganó la batalla contra la dirigencia empresarial, la oposición, y el imperialismo en ese momento (que sí que participaron en el golpe y en el paro), lo que debió haber hecho fue identificar el problema del rentismo adecuadamente, y corregirlo de raíz. No tratar de exterminar a los buscadores de renta y sus mafias, formando nuevas mafias, usando a la fuerza armada como su partido político en esta guerra, con el liderazgo político de Fidel Castro. La solución correcta hubiera sido la de Pérez Alfonso aplicada en Noruega, el Fondo Petrolero. Eso implicaría que la renta se queda afuera, y se invierte afuera. Resuelve el tercer síntoma de un solo trancazo, pues si no hay carne, no hay zamuros. Y el gobierno debe vivir de los impuestos, como en cualquier país (aquí los impuestos no petroleros son 14% del PIB, cuando en Perú y Chile son de unos 23% del PIB). Así florece naturalmente la democracia (pues quienes pagan impuestos quieren saber para qué se usan): se incentiva la independencia de poderes y descentralización territorial, lo cual mejora la gestión pública. Se desmontan las mafias alrededor de la renta, porque no hay renta, y los soldados pasan a hacer sus funciones, y no a ser usados como el cuerpo de seguridad de los corruptos.
Error estratégico de Chávez, repito, quien tuvo la buena intención de usar la renta para los pobres, y eso fue lo que le trajo problemas con los caza-renta de la cuarta. Pero no contaba con que las mafias caza renta mutan de piel, se adaptan, son extremadamente hábiles en todo, en particular en corromper actores claves, y buscar apologetas ideológicos que engañan a la población, a ministros y hasta el presidente, diciéndoles que este gobierno es para el pueblo y por el pueblo, y no para sus intereses, como vimos arriba. La solución no es cambiar de gente para administrar esa renta. Se trata de diseño institucional, no de moral individual, pues las oportunidades de arbitraje muy grandes corrompen hasta gente honesta. Hasta a mí, que era el ministro anti-corrupción por excelencia, ya que presidía la Comisión de Transformación del Estado, y estaba trabajando arduamente en eso, trataron de corromperme, un banco de la cuarta república (con unas “princesitas”) con complicidad de altos funcionarios que armaron la emboscada. Y eso que era en el principio del gobierno de Chávez, cuando ni siquiera había habido la avalancha de ingresos petroleros que vimos luego. No es de extrañarse que tengan a la gran mayoría de ministros comprados, atados, impedidos de salir de sus garras, como ocurre normalmente en las organizaciones mafiosas: una vez que entras a ellas, no puedes salir, sino muerto, y con familia asesinada. Por eso Chávez desaprovechó una gran oportunidad, que debemos aprovechar ahora si queremos realmente deslastrarnos de esa maldición.
El segundo síntoma, el de la inestabilidad macroeconómica, se resuelve directamente también, pues la volatilidad de los precios petroleros, y sus shocks de ingreso, no los experimenta el país, sino el Fondo, que se transforma en colchón estabilizador. El primer síntoma también se cura ipso facto, pues al no entrar los petrodólares, no sobrevalúan la moneda local, y los productos internos transables se vuelven competitivos, interna, y externamente. Claro que para administrar el remedio al paciente en nuestro caso, hay que hacerlo progresivamente, pues una terapia de shock aquí puede ser mortal en muchos sentidos (por ejemplo, pasar de unos impuestos de 14% del PIB a 23% de un solo trancazo, es mortal para la reactivación productiva, un shock extremadamente contractivo).
Por todo esto es que hace falta un pacto político, económico, militar y laboral. Déjenme decirles, de paso, que si viene un nuevo gobierno, no rojo sino azul, y no se amarra al mástil (como Ulises, para no echarse al mar cuando oyera el canto de las sirenas), caerá en el rentismo, con todos sus males. Es un problema de diseño institucional, no de moral individual o color político, repito. Lo mismo con el sector privado, que casi no paga impuestos (los que llegan realmente al fisco) con el cuento de la renta. Y los militares, y los trabajadores del sector público. Cada uno de esos “jugadores” debe participar en el pacto, que es, desde el punto de vista estratégico, un “equilibrio cooperativo” en un juego repetido. El secreto es que ninguno pierda, pues hay que partir del peor de los escenarios: que son egoístas (¡aunque un poco de altruismo en estas élites, por el país, no haría nada mal, claro!), tomando en cuenta también de que si no hay un futuro que valga la pena, les conviene seguir usufructuando la renta como hasta ahora.
Pero con el pacto van a ver claramente que les conviene más lo que van a ganar en el largo plazo con un país próspero, que depende crucialmente de dicho acuerdo, con buenos sueldos y satisfacción de cumplir su verdadera misión para los militares y trabajadores; con excelentes oportunidades para la inversión y ganancias competitivas para el sector privado; con un país en que se pueda hacer política como Dios manda, con liderazgos genuinos, transparentes, y llenos de vocación de servicio público, para los políticos que realmente añoran ejercer su verdadero sueño ocupacional. Todos orgullosos de una Venezuela como la querían nuestros padres fundadores, y como la necesitan nuestros hijos y nuestros nietos. Las ganancias serían inmensas, que es lo que garantiza las posibilidades de triunfo del pacto. Un círculo virtuoso, pues, para salir del círculo vicioso en el que estamos entrampados todos.
Recapitulemos algo: Luego del golpe de 2002, liderizado por los cazadores de renta de la cuarta república, por EEUU, Gran Bretaña y España, Chávez mostró flexibilidad, apertura. Me nombró a mí jefe del gabinete económico, y yo propuse un pacto en lo económico y político llamado “Plan de Consenso Nacional” basado en el mercado, con estado regulador y justicia social. Básicamente el mismo que estamos proponiendo hoy. Pero esos buscadores de renta traicionaron las buenas intenciones de Chávez, y mi liderazgo, y empezaron una guerra económico-política para tumbarlo definitivamente: el paro petrolero-sindical-patronal. Esa guerra la ganó Chávez, como sabemos. El problema es que a partir de ahí, Chávez comenzó una guerra de contra-ofensiva para rematar al contrario ya caído, con el liderazgo político de Fidel Castro, y con la asesoría económica de Giordani y Armando León (la parte cambiario-monetaria este último). El haber iniciado una guerra contra el sector privado y la oposición, una vez derrotados, fue un error grave, y prolongó la idea de que había una guerra desde ahí en adelante, que se extiende a nuestros días, con el fantasma de la guerra económica. La idea correcta hubiera sido aplicar el remedio contra el rentismo, y acoger a los empresarios, la oposición y el sistema democrático, con sus diversidades naturales, como aliados fundamentales en la construcción del país, cada quien renovándose desde dentro en el nuevo contexto que impedía la corrupción caza-rentística.
Esa “guerra”, pues, que no ha debido realizarse, ha conducido a la más absoluta derrota del país como un todo (¡y del gobierno!). Por lo cual lo que está planteado es reconocer errores, cada cual desde su situación, y recuperar al país sobre la base de un diagnóstico acertado, y una acción generosa de cada jugador implicado en la nueva batalla por recuperar nuestro país. He sido testigo del reconocimiento de errores de parte de la nueva dirigencia empresarial, en particular en las más recientes gestiones de la presidencia de Fedecámaras, quienes han dicho que lo del golpe y el paro fueron errores muy graves. Además, están haciendo propuestas de medidas económicas en función del país, y no por intereses mezquinos. Eso hay que alabarlo, reconocerlo, y ponerlo como ejemplo para los otros jugadores. El único enemigo aquí es el rentismo y nuestra miopía. Todos saldríamos ganando, pues, incluso como egoístas (no en sentido peyorativo, sino normal, de quien persigue su propio interés). Mucho más si somos altruistas y queremos dar la vida por nuestro país y nuestra gente, como soldados que somos en esta guerra contra la indefensión, el subdesarrollo, la opresión, la injusticia, la pobreza, la africanización, y la pérdida de nuestro país. La guerra no es contra los venezolanos, que somos inocentes, aunque algunos podamos haber estado equivocados, como lo querría Bolívar en este momento también.
Situación política actual y sus remedios
Es claro que vivimos una situación que es no solo insostenible económicamente, socialmente, y políticamente, sino insoportable en cada uno de esos ámbitos. Tenemos unos pocos sátrapas secuestrando el gobierno y el país, sin ningún tipo de legitimidad política, destruyendo a la república, que se está africanizando, somalizando, a marchas forzadas, solo para mantenerse en el poder. Y saben cuál es su principal sustento? La fuerza armada (Por ahora…!).
Por supuesto, la mayoría de ustedes, soldados honestos, no tienen responsabilidad directa en lo que está pasando. El grupo de soldados corruptos es relativamente pequeño. Claro que hay mucha corrupción en pequeña escala, como los guardias nacionales que cobran vacuna, que martillean en cada alcabala del país. Si su ingreso real fuera decente, no andarían en eso, de hecho, y se pueden diseñar mecanismos anti-corrupción con buenos sueldos y en un entorno económico e institucional adecuado, también. No es cuestión de eliminar físicamente a los corruptos, repito, sino de impedir que la corrupción ocurra, por diseño. Y hacer una suerte de amnistía en la que todos reconozcamos nuestro errores, y empecemos una vida nueva sobre nuevas bases. Así, debemos ir hacia una sociedad en que se viva del trabajo, de la producción, del esfuerzo, y no del robo, de las dádivas del gobierno. Lo correcto es que tengamos condiciones para la producción, igualdad de oportunidades, y a partir cada quien use su creatividad, y su responsabilidad para sustentarse, y con eso aportar al país. No es difícil hacerlo, para nada. Requiere el programa de estabilización que esbozamos arriba, y el Pacto Republicano de que hemos hablado.
Pero mientras tanto ¿qué está pasando? El país se está hundiendo. Literalmente. La gente está siendo esclavizada por este grupito de sátrapas, por la banda de los siete títeres genocidas, que pretenden seguir chupándoles la sangre, financiando sus desmanes corruptos improductivos. Y ustedes, soldados, están siendo usados como los capataces armados de esa esclavización. De hecho, esos sátrapas están matando de mengua a los esclavos, que son también hermanos, y herederos de los mismos padres y de la misma tierra. Están matando la gallina de los huevos de oro. Claro que el gobierno ha tratado bien a los capataces armados para hacer eso. Les dan prebendas, los ponen en una situación privilegiada en muchos sentidos. Por ejemplo les dan sus bolsas de comida del CLAP, mientras la gran mayoría de la población no recibe eso. Han llegado al colmo de fundarles una empresa petrolero-minera. Para utilizarlos como perros guardianes de sus corruptelas y expoliación de la patria de Bolívar y sus ciudadanos.
¿Están ustedes, hermanos soldados, dispuestos a seguir jugando ese papel? ¿Se sienten bien con eso? La fuerza armada como un todo tiene los niveles de aceptación más bajas en su historia, según ustedes lo saben. Y a hora con las funciones de dirección económica, son directamente responsables de la situación. Un grupito de sus dirigentes está haciendo que todos ustedes, los soldados honestos de la república que son la gran mayoría, estén pagando el muerto de Maduro y sus secuaces.
¿Se hicieron ustedes soldados para esclavizar al pueblo venezolano? Al contrario, entraron con grandes ideales bolivarianos, libertadores. Y como tales, saben que Simón Bolívar abolió la esclavitud aquí y en muchos países. Saben que Bolívar fundó su ejército para liberar pueblos, y no para oprimirlos. Saben que Bolívar privilegió el gobierno civil, aún a costa de los deseos del pueblo porque él gobernara directamente. ¿Porqué algunos de ustedes se creen superiores a los civiles? No saben que quien se cree superior, como en el nazismo, es de hecho inferior, además de fascista? ¿Porqué creen algunos de ustedes que son capaces de manejar la economía cuando no han estudiado estas materias? Chávez, bajo la influencia del nefasto Giordani, y bajo el liderazgo político de Fidel, inculcó esa idea de que los economistas no servíamos. Para justificar que quien no sabía, como el mencionado ministro y su grupo, sí que podían conducir la economía. Sin darse cuenta de que para arreglar las cosas ahora no hay, prácticamente, ningún desacuerdo entre quienes ejercemos esta profesión, pues lo que hay que hacer es muy básico, de consenso total, que ellos, en su soberbia ignorancia, ni siquiera sabían, y a estas alturas tampoco saben. Corregir los tremendos entuertos con cosas muy básicas, que ustedes tampoco conocen, sencillamente porque no son especialistas. No se puede poner a conducir un Sukhoi a un experto en submarinos, por muy sofisticados que sean estos últimos. El resultado es que se estrella y muere el soldado piloto, y se pierde el aparato y la guerra, como en nuestro caso.
Finalmente: ¿porqué ustedes permiten que algunos de ustedes están en la fuerza armada que fundó Bolívar y son corruptos? ¿No saben que en tiempos de Bolívar, sabiendo su talante en estas circunstancias, ya hubieran sido pasados por las armas? ¿Fusilados sin misericordia por ser ladrones y traidores a la patria? Estoy seguro que ustedes, que saben de compañeros corruptos, no están contentos con esta situación, pues la acción de estos corruptos mancha el nombre de toda la institución armada. Y seguro quieren actuar en consecuencia, para depurar la institución. De hecho, debería instituirse una medalla al soldado bolivariano, para que se la gane cada quien con su acción y su moral. No llamar a toda la fuerza armada “bolivariana”, pues muchos manchan el nombre de Bolívar con su manera de actuar y de pensar. Ustedes saben muy bien, como lo sabemos todos, que pertenecer a la fuerza armada no hace automáticamente bolivariano a todos los soldados, sobre todo en las circunstancias que estamos viviendo, en las que el gobierno y su entorno se han encargado, en la práctica, de corromper a muchos de esos soldados directamente, para que participen del cartel de mafias caza-renta, y garantizar seguir en el poder.
Perspectivas políticas para el futuro inmediato
Y les digo algo. Si Maduro y la banda de los siete no salen este año, porque siguen irrespetando la Constitución y las leyes, como la han irrespetado hasta ahora, la fuerza armada va a ser tildada, y con razón, como la principal responsable de la situación. Por el sencillo hecho de que el único apoyo real que tienen es esa fuerza armada. Y también les digo algo: Si no hay revocatorio o renuncia este año, y Maduro y sale en el 2017, y ponen de presidente a Diosdado, o a Rodríguez Torres, para dar solo dos ejemplos, la situación no se va a resolver, sino que se va a agravar aún más, con pronóstico reservado en materia de generación de violencia incontrolable, y somalización completa. Incluso si ponen al ministro de la defensa de presidente. Por dos razones básicas. La principal, que la confianza es el ingrediente clave de la solución, como hemos dicho. Y esto implica un acuerdo político, además de arreglos institucionales fuertes, que impliquen poner en los poderes del CNE y el TSJ, además de la Contraloría, la Defensoría, la Fiscalía, a árbitros mutuamente confiables. Así como cuando se nombra un jurado, y tanto el abogado defensor, como el fiscal acusador, aprueban a sus miembros. Eso de poner militantes de partido en esas instituciones no puede ser parte de la solución, claramente. Como está pasando ahora con el CNE y el TSJ, por ejemplo.
Y ¿porqué no habría un acuerdo político con la oposición? Porque si el nuevo gobierno (o Maduro, si sigue) tiene éxito con ese apoyo, la oposición no va a ser alternativa electoral en el 2019. No los van a apoyar, por la dinámica política predecible, en un ambiente de revancha creado por la negativa este año a realizar el referéndum, y la conflictividad política, con árbitros vendidos a uno de los equipos en juego. Y por tanto ese gobierno, con un 80% o más de la población y su dirigencia en su contra, no va a tener éxito, incluso si hicieran las reformas económicas que hacen falta pero que no producen, por sí mismas, la confianza necesaria. Por tanto, el país se seguiría deteriorando, y ustedes serían cómplices de la matanza de la gallina de los huevos de oro. Del asesinato de los esclavos, los venezolanos, que son los que trabajan para alimentar a esas mafias que ustedes protegen, aún sin darse cuenta, por órdenes de sus superiores.
¿Estarían ustedes contentos hoy con una situación como esa? Su prestigio como institución bajaría no al piso, sino que llegaría al sótano diez. Y saldrían del poder, sin lugar a dudas, indignamente, pues las armas de violencia física, hoy por hoy, no son las que determinan el destino de los pueblos. Son las armas de la la verdad, el progreso, la justicia, con una fuerza armada que acompañe, no que se oponga, a este proceso. ¿Recuerdan la batalla entre David y Goliat? Mucha gente incluso se está planteando abolir la fuerza armada. Porque no se dedica a sus trabajo, sino que es un instrumento de opresión del pueblo que Bolívar liberó. Son tenidos por muchos, injustamente porque la mayoría de ustedes no son directamente responsables, como traidores a la patria, perros guardianes de quienes matan a su propio pueblo de hambre y enfermedad, para llenarse ellos de riquezas y de poder ilegítimo. Es claro que la mayoría de ustedes mismos estarían de acuerdo en desbandar una fuerza armada con esas características. Para dedicarse a un trabajo más digno, aún si ganan menos dinero y tienen menos prebendas.
Lista parcial de responsables personales e institucionales directos
Antes de terminar mi carta a todos los soldados venezolanos, me dirigiré a una lista parcial de ellos que son directamente responsables de lo que está pasando.
1- Presidente Nicolás Maduro: Usted ha estado siendo un soldado que ejecuta las órdenes de Fidel y Raúl Castro, y de los caza-renta de nuestro país. Esto último, sabiéndolo o sin saberlo, con un ropaje ideológico falso. Su gestión ha sido de derecha corrupta, pues ha beneficiado a los poderosos y conectados, que han hecho sus fortunas a partir de la renta petrolera. Todo esto a costa del bienestar de los pobres, la clase media y de los empresarios honestos de nuestro país. Muchas veces se le han hecho las recomendaciones para resolver esto, pero Usted, con una testarudez inaudita, se ha negado a cambiar en favor del pueblo para mantener el favor de los corruptos y de quienes tienen intereses geopolíticos sin importar lo que pase con el pueblo venezolano. En este sentido, obedeciendo esas órdenes, ha sido un indigno soldado que se ha convertido en enemigo de nuestro pueblo. Todavía está a tiempo de hacer algo útil por la patria: renunciar, pedir perdón por sus errores, y facilitar una transición de consenso con la oposición, que incluya al chavismo para salvar el legado de Chávez: su genuina preocupación por los pobres y los excluidos.
2- Diosdado Cabello: Usted ha jugado un papel nefasto para nuestro país. No por casualidad es uno de los líderes con más rechazo en las encuestas, tanto en la oposición, como en el chavismo. Su presente campaña electoral para ser la alternativa del chavismo no tiene futuro, y va en contra no solo del interés nacional, sino también del propio chavismo. Como soldado, ha mancillado el nombre de Bolívar. Póngase de lado y deje de estar amenazando y tratando de amedrentar a sus contrincantes políticos, incitando a la violencia, y usando los recursos del estado para beneficio político-partidista. Déjenos ya tranquilos y dedíquese a su vida privada, para que recapacite sobre sus errores, y pueda reivindicarse ante el Comandante Supremo, pues el pueblo va a durar mucho tiempo para perdonarlo.
3- General Reverol: Usted ha jugado el papel de abusador y acosador de los opositores de manera indigna y cobarde, impropia de un soldado de la República, hijo de Simón Bolívar. Cese en su acción de represión, de intimidación, de vejación de los derechos humanos de los venezolanos, a quienes el mismo Bolívar declaró inocentes aún siendo culpables. Mucho más si son incriminados de manera fraudulenta, como en su indigno caso. Respete a los venezolanos, que pueden encausarlo directamente usando las leyes pasado este momento coyuntural. Ponga de su parte, y renuncie, asumiendo las responsabilidades por sus crímenes a la ética y a la humanidad, y al buen nombre de un soldado bolivariano, tanto nacional, como internacionalmente.
4- Jorge Rodríguez: Usted ha actuado y sigue actuando para tratar de eternizar el poder de un régimen violador de los derechos humanos, en particular, del de los opositores políticos. Usted está avergonzando la memoria de su padre, de quien fuimos y somos admiradores, pues él pasó por una situación similar de persecución política. Usted además ha recurrido a la más burda manipulación de las leyes y la Constitución, para hacer trampa en el juego electoral-democrático. Debería darle vergüenza. Será tenido como un personaje muy problemático, sobre todo en lo ético, poniendo nuestro país al borde de la violencia política generalizada, de la guerra entre hermanos. Deje de darle órdenes a las cuatro rectoras del CNE, que usted no es su jefe o comandante. Póngase de lado, pida perdón, y busque consejo espiritual para enmendar sus aberrantes estilos de vida y de acción. No crea que nos va a llevar al abismo. Su tiempo ya se acabó, pues el pueblo ya lo ha decretado, y el Comandante Supremo está harto de su carácter de tramposo, aunque todavía lo llama a recapacitar.
5- Tibisay Lucena, y las tres rectoras restantes del CNE: ustedes son soldadas personales de Nicolás Maduro y de Jorge Rodríguez, en vez de obedecer la Constitución y las reglas electorales que ustedes mismas instituyeron. ¿No les da vergüenza? Mientras Colombia está escogiendo usar los votos como la única forma de dirimir los conflictos políticos, ustedes, que tienen como función precisamente la de promover el voto con ese objetivo, están escogiendo la violencia como la forma de decidir los destinos del país, y están apoyando a quien tiene las armas físicas en esta contienda violenta, el gobierno y su apoyo militar, que es usado como perro guardián del régimen corrupto, que el pueblo está harto de soportar. Actúen para corregir sus errores, pues en sus manos está la paz o la guerra, ya que el pueblo no está dispuesto a convertirse en un esclavo domesticado y amedrentado por las armas. Venezuela se los agradecería. Pero sepan que a pesar de sus actuales intentos, nuestro país saldrá airoso de esta contienda vergonzosa en la que ustedes la han estado metiendo por falta de entereza ética y humana. Están a tiempo de enmendar sus acciones.
6- Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia: ustedes no siguen la justicia, sino que son soldados obedientes de quienes tienen oprimido injustamente a nuestro país. Son la vergüenza de la patria. Enmienden sus caminos y renuncien, para que se llegue a acuerdos de institucionalidad en nuestro país. Dejen esos caminos, y faciliten unas transición hacia una nueva Venezuela para todos, y para todos nuestros hijos. De otra manera pasarán a la historia como quienes intentaron, infructuosamente, justificar legalmente los crímenes más atroces contra la democracia y contra el imperio de la justicia. Dense cuenta de que no van a tener éxito en esto, y pónganse del lado del rescate de nuestro país, que viene con una fuerza imparable.
7- José Vicente Rangel: Usted es uno de los políticos más nefastos de toda la historia de nuestro país. Trató de corromperme personalmente varias veces en el gobierno, causando una gran desilusión por la imagen de dirigente de izquierda que tenía de Usted como defensor de los derechos humanos de los perseguidos políticos. Cuando ha habido “necesidad” de grandes compras militares innecesarias, Usted ha salido como periodista anunciando una “inminente invasión”, manchando el nombre de su profesión. Ha sido un soldado de sus propias ansias de riqueza y de poder, sin importarle si sus acciones mancha el nombre de la izquierda, el verdadero socialismo, el democrático y progresista; sin importarle la situación de hambre y enfermedad que sufre la gran mayoría del pueblo venezolano. Ahora pretende, usando un lenguaje engañoso, liderizar el pesimismo, y garantizar la permanencia política de un régimen absolutamente nefasto contra nuestro país. Sus días de torcido liderazgo han pasado ya. Haga algo útil, y retírese, para dedicarse a la vida privada, y reflexionar sobre sus errores.
Exhortación final
Por este medio, pues, hago un llamado como soldado hermano a todos los soldados honestos de la fuerza armada, que son la gran mayoría, y a todos los venezolanos, que al fin y al cabo también son soldados en sus propios ámbitos. Se requiere que ustedes se dediquen a su función: garantizar la soberanía nacional en materia de defensa, colaborando en todas las otras áreas de soberanía, la productiva y alimentaria, cambiaria, monetaria, la social, la de seguridad ciudadana, la política y la geopolítica, sabiendo que debemos trabajar en equipo, cada quien en su especialidad. Como están las cosas, la fuerza armada ha sido tan mal utilizada, que ni siquiera ha podido desempeñar el papel que le corresponde directamente, de la soberanía territorial y geopolítica-militar. La solución no es, pues, un gobierno militar o militarizado. Un gobierno efectivo requiere salir del secuestro en que nos tienen metidos los actuales caza-renta y sus títeres. Y promover un acuerdo nacional político-económico y social, en que participemos todos, incluyendo a los soldados de la fuerza armada, como dije, para retomar el camino liberador de Simón Bolívar.
Quiero motivar mi exhortación final con otra historia personal. Cuando salí del gobierno, Chávez me mandó a decir con José Vicente Rangel (mi archienemigo en el gobierno luego de que no acepté sus corruptelas y se encompinchó con Tobías Nóbrega en mi contra) que “había decidido mandarme a otro destino”, o la embajada de Argentina, o la representación ante el Banco Mundial. Yo le dije a José Vicente que no aceptaba. Pero a la semana, estando yo ya fuera del gobierno, me llamó Chávez en persona por teléfono, y me preguntó qué había decidido sobre lo que me mandó a decir. Yo respondí “No te preocupes, amigo Hugo. Yo soy un soldado del Reino de Dios”. Para quienes no lo saben, a los soldados sus comandantes les asignan unas funciones, unas tareas, y deben obedecerlas sin chistar. No a todos se les dan opciones para escoger, y Chávez, el Comandante en Jefe, me estaba permitiendo escoger entre dos alternativas. Pero yo le contesté que no le obedecía a él en materia del destino al que debería ir, sino a mi Comandante Supremo. Es claro que mi destino era este, el de hacer la labor que estoy haciendo para contribuir a salvar nuestro país desde mi posición actual, como nos toca a todos nosotros, hermanándonos de nuevo en esta misión sagrada. Actué así, pues, como soldado, poniendo en práctica lo que dije a mi entrada al gobierno, obedeciendo mi conciencia, a pesar de que la orden del Comandante en Jefe implicaba estar bien económica y políticamente.
No me quiero poner como ejemplo, sino poner mi historia para que sirva de evocación de lo que todos, como soldados, debemos recordar: nuestro objetivo no es el bienestar económico y político pasajero aún a costa de nuestros principios, y las enseñanzas de Simón Bolívar. Si nos dan el mando de seguir de perros guardianes de un régimen que oprime, reprime, esclaviza a nuestro pueblo para usufructuar sus riquezas y sus derechos políticos; de un régimen que no tiene legitimidad política ni moral, no podemos seguir, en buena conciencia, ese mando. Tenemos un mandato del Comandante Supremo: seguir los principios de verdad, de justicia, de paz de conciencia, de la democracia. Y en eso tenemos el apoyo directo, y el mandato, de nuestra Constitución:
Artículo 350: El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.
Cordialmente y pendientes, que ahora es que viene lo bueno, como consecuencia de nuestra acción para liberar y restaurar a Venezuela, cada uno como soldado de la República en su propio ámbito, y mediante métodos pacíficos, legales, constitucionales, su amigo, hermano y compañero de lucha, sinceramente,
Felipe Pérez Martí
FUENTE: LA PATILLA
Remisión: Interesante mensaje a los soldados venezolanos. G/D (Av.) Jesús Hung. 

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