En uno de los pasillos del Hospital Escuela se encontraba Denis Díaz Soza, un agricultor de 52 años de la zona de Progreso, padre de dos hijos, que recibió un impacto de bala en uno de sus testículos.
“Los soldados nos dispararon. Yo vi cómo mataron a un joven”, dijo Díaz en conversación con BBC Mundo.
Los disturbios dejaron una sola víctima fatal y una docena de heridos de diversa gravedad.
Por su parte, Alfredo Delara, camarógrafo de la cadena de noticias Al Jazeera, grabó 11 minutos de balacera y registró los momentos en que Isis Murillo perdía la vida tras recibir el impacto de bala.
“Los militares comenzaron a disparar contra la multitud. El niño estaba en el suelo con la cabeza abierta”, le dijo a BBC Mundo.
En la madrugada del domingo la OEA suspendió a Honduras como miembro de la organización por haber violado la institucionalidad a través de un golpe de Estado.
Esta medida no se aplicaba a un país desde 1962 cuando Cuba fue suspendida del organismo.
Expectación en Tegucigalpa
Momentos de gran expectación se vivieron en el terminal aéreo cuando apareció el avión que transportaba al mandatario derrocado.
Los soldados abrieron fuego contra los manifestantes que se concentraron en el aeropuerto.
La aeronave sobrevoló varias veces la zona solicitando la autorización para descender, pero la Dirección de Aeronáutica Civil le negó el permiso.
Miles de manifestantes que se habían congregado en las afueras del aeropuerto saludaban a Zelaya y esperaban que el avión aterrizara, pese a que el gobierno provisional de Roberto Micheletti había planteado claramente que el depuesto gobernante no podía aterrizar en el país.
La pista de aterrizaje estaba bloqueada por cuatro vehículos militares que impedían el descenso. Hubo unos segundos de tensión, ya que comenzaron a circular versiones periodísticas de que la aeronave podía ser interceptada por no acatar las órdenes.
Sin embargo, el avión cambió de rumbo y desde el aire Zelaya declaró que volvería a intentarlo en dos o tres días.
“Yo no pensé que iban a poner obstáculos en la pista” dijo el gobernante derrocado hace una semana en un golpe de Estado.
Amplían toque de queda
Las calles de Tegucigalpa están fuertemente militarizadas y el toque de queda fue adelantado a partir de las 18:30 de la tarde.
Durante el domingo Roberto Micheletti, el presidente de Honduras designado por el Congreso tras el golpe de Estado del 28 de junio, dijo que su gobierno está dispuesto a dialogar con representantes de la OEA.
Micheletti no explicó los términos de la negociación. Sin embargo su canciller señaló que el regreso de Zelaya “no es negociable”.
Así las cosas, es difícil imaginar qué rumbo podrían tomar las gestiones diplomáticas o cuáles podrían ser los escenarios sobre la mesa.
Por lo pronto sigue siendo un misterio cómo y cuándo Zelaya intentará regresar a Tegucigalpa, donde podría ser detenido si se cumplen las advertencias del gobierno interino.









